Movilización para la incorporación del paciente

Entendemos por incorporar al paciente la maniobra de levantarle los hombros y la cabeza solamente, o levantar todo el tronco de modo que quede sentado o semisentado en la cama. Este tipo de movilización se realiza en pacientes conscientes y con cierto grado de colaboración. ¿En qué circunstancias incorporamos al enfermo? Para ajustar o darle la vuelta a la almohada, para desatar las cintas del pijama a la altura del cuello, como paso previo a la bipedestación, etc.

La técnica con la que se hace este procedimiento se denomina entrecruzamiento de brazos y es realizada por un TAE. En esta técnica se entrecruzarán los brazos del mismo lado del paciente y del TAE: es decir, o bien el brazo derecho del paciente con el derecho del TAE, o bien el brazo izquierdo del paciente con el izquierdo del TAE.

Procedimiento

  1. Asegúrate de que la movilización no está contraindicada.

  2. Lávate las manos y ponte los guantes.

  3. Explica el procedimiento al paciente.

  4. Frena la cama y colócala en la posición a la altura más adecuada teniendo en cuenta tu estatura.

  5. Sitúate a un lado de la cama cerca de la cabecera.

  6. Pide al enfermo que coloque su antebrazo debajo de tu axila de tal forma que su mano quede apoyada detrás de tu hombro. Si estás en el lado derecho de la cama, el antebrazo derecho del paciente estará debajo de tu axila derecha. Si estás en el lado izquierdo de la cama, el antebrazo izquierdo del paciente estará debajo de tu axila izquierda.

  7. Pon tu antebrazo debajo de la axila del enfermo de tal forma que tu mano quede detrás del hombro del paciente. Si estás en el lado derecho de la cama, tu antebrazo derecho estará debajo de la axila derecha del paciente. Si estás en el lado izquierdo de la cama, tu antebrazo izquierdo estará debajo de la axila izquierda del paciente. Así se ha realizado el entrecruzamiento de brazos.

  8. Desliza tu extremidad superior libre por detrás de los hombros del enfermo.

  9. Pide al paciente que se impulse hacia delante mientras le das apoyo. Si el enfermo no puede impulsarse incorpóralo con suavidad.

  10. Si el paciente ha de permanecer incorporado, coloca unas almohadas para ayudar a mantener la posición, de modo que el enfermo quede perfectamente acomodado. Si el paciente ha de retornar a la posición inicial, realiza la misma técnica de entrecruzamiento de brazos y ayúdalo sirviéndole de apoyo.

  11. Quítate los guantes y lávate las manos.

  12. Informa del procedimiento realizado y señala las observaciones si las hubiere.