Movilización del paciente en decúbito supino hacia la cabecera de la cama

Puesto que algunos pacientes permanecen un tiempo considerable en la cama, suele suceder que por inercia se van desplazando hacia sus pies. Esta movilización se utiliza para corregir esta circunstancia.

El procedimiento puede ser realizado por uno o dos TAEs, todo depende del grado de colaboración del paciente.

Paciente que colabora en la movilización

En este caso el procedimiento puede ser realizado por un TAE.

  1. Asegúrate de que la movilización no está contraindicada.

  2. Lávate las manos y ponte los guantes.

  3. Explica el procedimiento al paciente y solicita su colaboración.

  4. Frena la cama y colócala en la posición horizontal más alta posible (o la más adecuada con respecto a tu estatura).

  5. Retira la almohada y destapa al paciente (si el paciente está desnudo lo dejaremos cubierto con la sábana encimera).

  6. Dile al paciente que flexione las rodillas de tal manera que las plantas de los pies queden en contacto con el colchón. Así tendrá un sólido punto de apoyo.

  7. Dile que se agarre a la cabecera de la cama con ambas manos.

  8. Desliza uno de tus antebrazos por debajo del cuello y de los hombros del enfermo y, el otro, por debajo de los muslos en la zona próxima a las rodillas.

  9. Dile al paciente que tire con sus manos hacia la cabecera haciendo palanca con los pies. Justo en ese momento lo ayudaremos movilizando su cuerpo hacia la cabecera.

  10. Asegúrate de que el cuerpo del paciente queda perfectamente alineado.

  11. Coloca la almohada y otros accesorios de manera que el paciente quede perfectamente acomodado.

  12. Quítate los guantes y lávate las manos.

  13. Informa del procedimiento realizado y señala las observaciones si las hubiere.

Paciente que no colabora en la movilización

En este caso el procedimiento será realizado por dos TAEs.

  1. Aegúrate de que la movilización no está contraindicada.

  2. Lávate las manos y ponte los guantes.

  3. Explica el procedimiento al paciente.

  4. Frena la cama y colócala en la posición horizontal más alta posible (o la más adecuada con respecto a tu estatura).

  5. Retira la almohada y destapa al paciente (si el paciente está desnudo lo dejaremos cubierto con la sábana encimera).

  6. Sitúate a un lado de la cama y, tu compañero, en el otro.

  7. Desliza una mano y el antebrazo por debajo del paciente a la altura de los hombros y, la otra mano y el antebrazo, a la altura de la región lumbar. Tu compañero debe deslizar una mano y el antebrazo por debajo del paciente a la altura de la región dorsal y, la otra mano y antebrazo, a la altura de la parte superior de los muslos.

  8. Levanten al enfermo y desplácenlo suavemente y con coordinación hacia la cabecera de la cama.

  9. Asegúrate de que el cuerpo del paciente queda perfectamente alineado.

  10. Coloca la almohada y otros accesorios de manera que el paciente quede perfectamente acomodado.

  11. Quítate los guantes y lávate las manos.

  12. Informa del procedimiento realizado y señala las observaciones si las hubiere.