Aplicación del remojo tibio

Material

  • Recipiente adecuado a la zona a tratar.

  • Jarra con agua a 37-38 ºC.

  • Termómetro de baño.

  • Protector de cama.

  • 2 Toallas grandes.

Procedimiento

  1. Lávate las manos.

  2. Explica el procedimiento al paciente.

  3. Ayuda al paciente para que adopte una posición cómoda.

  4. Descubre sólo la zona a tratar.

  5. Coloca el protector debajo de la zona.

  6. Comprueba la temperatura del agua con el termómetro.

  7. Vierte el agua en el recipiente hasta que se llene la mitad.

  8. Sitúa el recipiente de manera que la zona a sumergir pueda introducirse con facilidad.

  9. Introduce la zona en el recipiente de forma gradual. Así evitaremos sensaciones desagradables.

  10. Mantén al paciente en esta situación durante unos 15-20 minutos.

  11. Saca la zona del recipiente y sécala con una toalla sin frotar.

  12. Retira el protector de cama.

  13. Acomoda al paciente.

  14. Retira, ordena y limpia el material.

  15. Lávate las manos e informa del procedimiento realizado y de las observaciones si las hubiere.

Observaciones

La temperatura del agua hay que verificarla cada 5 minutos. Si se ha enfriado cámbiala. Para realizar el cambio de agua tenemos que retirar del recipiente la zona a tratar y cubrirla con una toalla seca para conservar el calor. A continuación renovamos el agua del recipiente y sumergimos nuevamente la zona a tratar.

Cada 5 minutos hemos de vigilar la piel. Si durante el tratamiento el paciente se siente débil, tiene frío o cualquier otra alteración, suspenderemos la aplicación y cubriremos al paciente con mantas. Comunicaremos esta incidencia a nuestro superior.