Limpieza y desinfección de material e instrumental sanitario

Introducción

Aunque la Asepsia y la Antisepsia tienen la misma finalidad, que es mantener libre de agentes patógenos una zona u objeto, no son lo mismo:

  • Asepsia: es el conjunto de procedimientos científicos destinados a preservar de germenes infecciosos al organismo (prevención)

  • Antisepsia: combatir o prevenir los procedimientos infecciosos, destruyendo los microbios que los causan.

La limpieza, la descontaminación, la desinfección y la esterilización son métodos primarios y de capital importancia para romper la cadena epidemiológica de la infección.

Indicación de limpieza. Normas generales

A la hora de hacer limpieza, desinfección y esterilización, lo más adecuado es tener siempre en cuenta lo establecido en el manual de normas y procedimientos de cada centro sanitario y cumplir los protocolos allí establecidos.

Limpieza: técnica de saneamiento que incluye acciones metódicas y programadas, y cuya finalidad consiste en remover y separar de las superficies inertes, por medios mecánicos y físicos, la suciedad que sirve de soporte y nutriente a los microorganismos.

Descontaminación: conjunto de procedimientos físicos, químicos y mixtos que hacen posible la eliminación o reducción de los microorganismos infecciosos.

Todos los materiales, equipos y sistemas necesitan limpieza y descontaminación, y además:

  • Desinfección del material que entra en contacto con la piel y mucosas o con cavidades no estériles.

  • Esterilización del instrumental que penetra en cavidades asépticas, torrente circulatorio, tejidos vasculares y heridas abiertas; material destinado al tratamiento de enfermos Inmunodeprimidos o trasplantados.

La limpieza puede realizarse de forma independiente o simultáneamente a la desinfección. La esterilización se hace por métodos específicos después de la limpieza, desinfección y secado.

En el ámbito sanitario se establecen tres tipos de zonas según el riesgo que los niveles de contaminación puedan suponer para los pacientes y se establecen unos protocolos de limpieza‐descontaminación específicos para ellas:

  • Zonas de bajo riesgo: zonas de circulación general, capilla, biblioteca, aulas, salas de espera.

  • Zonas de riesgo medio: salas de hospitalización, laboratorios, vestuarios, cocina, consultas generales, etc.

  • Zonas de alto riesgo: bloque quirúrgico, unidad de reanimación, UCI, esterilización, unidad de quemados, habitaciones de aislamiento, etc.

Normas básicas

  1. Limpiar siempre que este sucio, de arriba abajo, de dentro a fuera y de limpio a sucio.

  2. Usar siempre guantes de goma y bata o delantal. 

  3. No barrer, recoger siempre la suciedad con fregona o escoba protegida con textil húmedo y usar bayetas humedecidas para los objetos o superficies.

  4. Utilizar los productos recomendados en cada centro asistencial y respetar las pautas e indicaciones del fabricante del producto.

  5. El desinfectante debe dejarse actuar sobre las superficies sin aclarar ni secar después de haberlo aplicado con fregona o textil impregnado y escurrido.

  6. Si hay pacientes con enfermedades infecciosas y/o en aislamiento, sus habitaciones se limpiaran al final.

  7. Si hay pacientes Inmunodeprimidos y/o aislados, sus habitaciones se limpiaran al principio.

  8. Si hay pacientes en aislamiento, se emplearan las medidas de protección o barrera específicas.

  9. El carro de limpieza no se introducirá en las habitaciones.

  10. Deben emplearse medidas de protección de los riesgos químicos por corrosión, irritación,...

Materiales y productos de limpieza

Aunque los agentes básicos son el detergente y el agua, se emplean también otros productos, aplicados con diferentes materiales.

Circuitos

Son las normas de circulación, la señalización y los espacios diseñados en el hospital para evitar la diseminación de microorganismos.

Separan las zonas limpias de las zonas sucias, para evitar cruces de lo limpio con lo sucio.

Así, se establecen circuitos:

  • De material.

  • De residuos y desechos.

  • Otros específicos (bloque quirúrgico, central de esterilización, lavandería, cocina,...)

Objetivos y condiciones de una buena limpieza

Objetivos de la limpieza

La limpieza consiste en retirar la suciedad adherida a los objetos.

El lavado de los fómites es una medida de eficacia probada para la reducción del riesgo biológico. 

Los principales objetivos de la limpieza son:

  • Remover y eliminar restos de materia orgánica.

  • Reducir el número de microorganismos (99%)

  • Proteger y prevenir del posible contagio de enfermedades provocadas por microorganismos.

  • Contribuir, como proceso concomitante con la desinfección y esterilización.

  • Prevenir el deterioro del instrumental y de su funcionamiento.

  • Contribuir a prevenir los biofilms que forman las bacterias.

Condiciones de una buena limpieza

Cualidades de un buen detergente:

  • Poder detergente: capacidad para desincrustar la suciedad adherida.

  • Poder solubilizante: Capacidad de disolver la suciedad lipoide.

  • Poder dispersante.

  • Compatibilidad con una solución desinfectante.

  • Baja formación de espuma.

  • Biodegradable.

Deben respetarse siempre las instrucciones de uso, concentración, tiempo de inmersión y temperatura.

Lugar para realizar la limpieza: Debe realizarse en una zona séptica o de sucio, próxima al lugar donde se utilizo el material y alejada de los pacientes, del personal y del almacén de material estéril. De esta forma evitaremos infecciones cruzadas.

El agua de lavado y aclarado: El agua puede contener elementos químicos que manchen o deterioren el material. Sobre todo, las fuertes concentraciones de cloruro son las más peligrosas, porque favorecen la corrosión del acero. Se aconseja el uso de aguas totalmente desmineralizadas, al menos en el aclarado. Las aguas naturales no son neutras, el agua acida produce corrosión y el agua alcalina impide un buen aclarado. Para el aclarado es preferible un agua blanda.

Objetos que deben limpiarse:

  • Todo cuanto se haya manchado o este sucio.

  • Todo lo que se vaya a desinfectar o esterilizar.

  • Todo el material usado en la asistencia del paciente.

El material que ha estado en contacto con el paciente se considera como potencialmente contaminado y no podrá ser usado hasta haber sido como mínimo limpiado‐descontaminado. No se esterilizara ni desinfectara nada que no haya sido sometido a una meticulosa limpieza, porque la suciedad sirve como barrera protectora e impide la penetración del agente esterilizante. La mayoría de antisépticos o desinfectantes se inactivan en presencia de suciedad o materia orgánica. 

Momento en que debe hacerse la limpieza:

  • El instrumental se limpiara inmediatamente después de usarlo, antes de que se seque.

  • Cuanto más tiempo este sucio, mayor riesgo de contaminación, aumentan las dificultades de limpieza y el deterioro del instrumental

  • Únicamente el material que procede de una intervencion septica, con alto riesgo de contaminación se sumergirá en una solución desinfectante antes de su limpieza.

El círculo de Sinner muestra los parámetros que determinan e influyen en el proceso de limpieza‐descontaminación:
  • 3⁄4 El agua. 

  • 3⁄4 El detergente.

  • 3⁄4 El tiempo de exposición.

  • 3⁄4 La temperatura.

  • 3⁄4 La acción mecánica.

Procedimientos de limpieza

El proceso de limpieza, desinfección y esterilización del instrumental y material de3licado debe estar a cargo de personas profesión ales y cualificados.

El Auxiliar de Enfermería es el profesional sanitario más cualificado para asumir esta responsabilidad.

Deberá tener en cuenta la prevención de riesgos y usar guantes, bata o delantal, gafas o mascarilla para evitar salpicaduras.

Limpieza manual

El instrumental debe ser sometido a un adecuado tratamiento de limpieza‐descontaminación que realizara el TCAE. Se limpiaran a mano los elementos que no soporten temperaturas altas (50‐90oC), el material delicado (de microcirugía), los componentes ópticos, etc. Se limpiara meticulosamente, manteniendo las normas de protección recomendadas y usando productos y elementos prescritos para cada caso.

La limpieza se realizara en zona sucia, habrá fregaderos‐pilas con doble seno. Se hará un prelavado con agua fría. Se empleara la dosis adecuada de detergente‐desinfectante  recomendada por el fabricante. El agua estará normalmente entre 25º y 27ºC nunca superara los 45º‐50ºC para evitar que coagulen las proteínas. Los preparados en polvo se disolverán antes de introducir el material en el agua.

Limpieza por inmersión: es un método muy inseguro, exige extremado cuidado y rigurosidad además de la exacta observación de las condiciones del proceso para que sea efectivo. Se hará sumergiendo el material en agua con detergente. Necesita un aclarado con agua abundante, destilada o desmineralizada, para eliminar los restos de jabón. El secado se hace con pistola de aire o con textil que no deje pelusa. Posteriormente se clasifica el material para empaquetarlo para esterilizar.

Limpieza sin inmersión: la limpieza en seco se hará sin sumergir el instrumental, usando una compresa mojada en la solución limpiadora y escurrida después. Y frotando el material con esta compresa. Luego se aclara con otra compresa limpia y seca. La desinfección en seco se hace con un producto adecuado en espray o compuesto alcohólico.

Limpieza mecánica o automática

Es la que se hace mediante un sistema automático (lavadoras, cubetas de ultrasonido,...) 

Limpieza en lavadoras (lavado mecánico): Las lavadoras usan programas automatizados que incluyen  desinfección térmica o química, secado y acondicionamiento de los objetos metálicos. Suelen comenzar con agua temperatura inferior a 50oC que luego aumenta. El instrumental se coloca en cestas porta instrumentos. Es conveniente que el instrumental llegue seco.

El lavado automático consta de las fases: Prelavado. Lavado. Aclarado. Termodesinfectado. y Secado.

Las condiciones a observar para una correcta limpieza mecánica son:

  • El instrumental articulado estará abierto.

  • No se sobrecargaran las bandejas para que el aclarado sea correcto.

  • El instrumental con cavidades largas y estrechas se limpiara por dentro con medios especiales.

  • El instrumental grande se colocara de forma que no haga sombra al resto.

  • En la fase de enjuagado se eliminaran los restos del producto detergente.

  • Los elementos de aluminio anodizado se trataran con productos adecuados.

  • Después del lavado se aclara con abundante agua a 70oC (con agua desmineralizada)

  • Cuando se incluye desinfección térmica la temperatura del agua alcanzara los 93oC durante al menos 10 minutos.

  • Por último se seca por aire caliente.

Se recomiendan lavadoras de doble puerta (una en la zona sucia y otra en la limpia)

Limpieza por ultrasonidos: Se realiza en una cuba capaz de producir vibraciones sónicas de alta frecuencia que mediante impacto desprenden la materia orgánica de los instrumentos. Se limpian así instrumentos de difícil accesibilidad. Los instrumentos introducidos en la cubeta, con una solución detergente, serán golpeados por pequeñas burbujas de aire que viajan a gran velocidad. Esta indicada para la limpieza de piezas de acero inoxidable y aquellos que tienen punta o filo cortante que puede deteriorarse con las altas temperaturas.

Condiciones a observar para una correcta limpieza con ultrasonido:

  • El instrumental articulado estará abierto.

  • Todas las piezas totalmente sumergidas.

  • Una carga excesivamente sucia dificulta una limpieza adecuada.

  • Después del lavado se aclara con abundante agua de buena calidad, desalinizada y desmineralizada.

  • Los espejos pueden ser dañados.

  • Los sistemas de motores no se pueden limpiar por ultrasonido.

  • El material elástico no puede limpiarse por ultrasonido.

  • El secado se hace con pistola de aire o con textil que no deje pelusa.

Secado del material: el material debe estar perfectamente seco para evitar su deterioro y corrosión. La humedad favorece la proliferación de restos microbianos y comprometer las condiciones de almacenamiento o tratamiento posterior del instrumental. El secado se hará inmediatamente después de concluir el aclarado. En el lavado automático, las maquinas ya incluyen el secado y el secado es manual, suele hacerse en estufas de calor, con pistolas de aire a presión o con paños apropiados.

Proceso general de descontaminación y limpieza de material en una central de esterilización

Una vez recibido el material y registrado adecuadamente, se selecciona para recibir el tratamiento adecuado de limpieza y desinfección.

Test de suciedad

Existen una serie de sistemas o dispositivos que complementan la inspección visual del profesional:

  • Test para instrumental quirúrgico TOSI.

  • Test para objetos canalados.

  • Indicadores químicos para comprobar la cavitación.

Precauciones y sugerencias durante el proceso

Normas de higiene y protección del personal:

  • Retirar anillos y joyas.

  • Cubrir cortes y heridas con apósitos impermeables.

  • Usar guantes y demás medios de protección.

  • Lavado de manos al retirarse de la zona de trabajo.

Material de limpieza:

  • No usar nunca suero salino para limpiar o humedecer instrumental.

  • Seguir siempre las recomendaciones del fabricante en el uso de detergentes y desinfectantes.

  • Mantener siempre cerrados los envases de detergentes y desinfectantes.

Manejo de objetos cortantes y punzantes:

  • Manipular con sumo cuidado los objetos cortantes o punzantes.

  • Los instrumentos de microcirugía no deben lavarse con otros en un proceso general.

Desinfección

Técnica de saneamiento que tiene por objetivo destruir los microorganismos patógenos en estado vegetativo, pero que no asegura la destrucción de las esporas. Se realiza, principalmente por medios químicos, mediante el uso de desinfectantes o antisépticos, pero también por medios físicos. Existen tres niveles de desinfección, según el tipo de microorganismos que es capaz de eliminar:

  • Desinfección de Bajo Nivel (DBN): elimina bacterias patógenas en estado vegetativo y algunos hongos.

  • Desinfección de Medio Nivel (DMN): elimina formas vegetativas de bacterias, virus y hongos (puede eliminar el bacilo de la tuberculosis).

  • Desinfección de Alto Nivel (DAN): elimina todos los microorganismos en formas vegetativas, pero no asegura la eliminación de esporas.

La desinfección de medio y bajo nivel se usan en superficies y la de alto nivel en algunos artículos semicríticos.

Clasificación de los artículos a desinfectar:

  • Artículos Críticos: son aquellos que entran en contacto con cavidades normalmente estériles del organismo o del tejido vascular, que supondrían un elevado riesgo de infección. Estos objetos deben ser desechables o estar estériles (catéteres, sondas urinarias, soluciones intravenosas, instrumental quirúrgico,...)

  • Artículos Semicríticos: son los que entran en contacto con la piel dañada o con la mucosa. Deben estar libres de microorganismo (desinfectados) y preferiblemente estériles.

  • Artículos No Críticos: son los que solo entran en contacto con la piel sana y no suponen riesgo de infección. En general solo precisan limpieza y secado.

Desinfectantes y antisépticos

Desinfectantes: son los productos químicos que se usan para la eliminación de microorganismos en superficies, tejidos y objetos inertes sin alterar las propiedades del elemento.

Antisépticos: son los productos químicos que se usan para la eliminación de microorganismos en piel, mucosas y tejidos orgánicos de los seres vivos.

Existen sustancias que pueden usarse como desinfectantes o como antisépticos, usándolo en las dosis adecuadas. 

Cualidades del buen desinfectante/antiséptico

1. Amplio espectro. 2. Acción Estable. 3. Fácilmente solubles. 4. Transparencia. 5. Compactibilidad. 6. Rapidez de acción. 7. No toxico. 8. No corrosivo. 9. Acción permanente (efecto residual duradero). 10. Capaz de penetrar. 11. Eficaz en baja concentración. 12. Biodegradable. 13. Económico.

Condiciones de uso de desinfectantes y antisépticos

Uso de Desinfectantes: Observar las indicaciones de aplicación correctas, siguiendo las recomendaciones del centro asistencial. Comprobar que no está caducado y leer con detenimiento las instrucciones del fabricante. Limpiar‐descontaminar antes de la desinfección/esterilización. Desinfectar forma manual o mecánica y registrar la actividad.

Uso de Antisépticos:  Antes de aplicar un antiséptico, limpiar la piel o herida con agua y detergente. Si se aplica en grandes superficies, tener en cuenta el grado de absorción cutánea por la posible toxicidad. Respetar el tiempo de actuación y la concentración. Intentar usar monodosis y evitar envases grandes. Indicar la fecha de preparación y de caducidad en diluciones. Son preferibles envases opacos. No deben reutilizarse los envases vacios.

Métodos de desinfección

Físicos: El principal es la desinfección térmica.

  • Por medio de vapor a baja temperatura (autoclave) que se puede realizar a objetos empaquetados.

  • Por calor húmedo a alta temperatura (lavadoras, lavavajillas, planchas de vapor y lavacuñas)

Ambos tipos pueden usarse de forma independiente o conjuntamente con procesos químicos en sistemas automáticos o lavadoras/desinfectadoras que son métodos más seguros de desinfección.

Químicos: Consisten en la utilización de una serie de sustancias liquidas o solución jabonosa que se ponen en contacto con los objetos a desinfectar. Quizás el método menos seguro sea la desinfección química manual, por las siguientes razones:

  • Pueden interferir en el proceso los restos de suciedad.

  • Depende de la temperatura, el tiempo de contacto, concentración y dureza del agua.

  • Suele conllevar toxicidad, debido a las sustancias empleadas.

  • Exige un control riguroso de la preparación de concentraciones.

  • No se puede controlar el proceso de forma automática.

Antisépticos y desinfectantes de uso más frecuentes

Alcoholes (alcohol etílico): Es un bactericida de potencia intermedia que se usa en la desinfección de superficies y artículos no críticos (termómetros, laringoscopios, fonendoscopios, etc.)

Espectro:

  • Deben usarse tras una limpieza exhaustiva, porque se inactivas con facilidad con la presencia de materia orgánica.

  • El más usado es el alcohol al 70%.

  • Se utilizan con mayor frecuencia en combinación con otros antisépticos (yodo, clorhexidina,...)

  • Muy usado como antiséptico previo a inyecciones, extracciones o desinfección de manos.

  • Se emplea para desinfección de piel y termómetros.

  • Acción inmediata pero efecto de excasa duración.

Inconvenientes:

  • Son inflamables.

  • Son irritantes de la piel.

  • No son adecuados para heridas abiertas porque podrían formar coágulos.

Compuestos yodados (povidona yodada): Es un antiséptico bastante potente, bactericida, virucida y fungicida que se usa también contra protozoos.

Espectro:

  • La povidona yodada es el más usado.

  • Es el más empleado para desinfección de piel, mucosa y lavado de manos.

Inconvenientes:

  • Acción no muy rápida y efecto de excasa duración (unas 3 horas).

  • Se inactiva con la presencia de materia orgánica

  • En grandes dosis pueden irritar la piel y producir sensibilidad.

  • Está contraindicado en lactantes por la posible absorción sistémica.

  • Por su color puede enmascarar el aspecto de la piel.

Cloro y derivados: Son microbicidas de amplio espectro y son los desinfectantes más usados tradicionalmente.

Espectro:

  • Se emplean en desinfección de aguas, en saneamientos, para suelos, sanitarios y lavado de ropas. En general para superficies y objetos.

  • El más usado es el hipoclorito sódico o lejía y el hipoclorito cálcico (cloro de piscinas)

Inconvenientes:

  • Muy sensibles a la luz y el calor.

  • Corroen los metales, excepto el acero.

  • Son tóxicos en contacto con piel y mucosas.

Oxidantes (agua oxigenada): Son compuestos muy inestables que se descomponen con facilidad en oxigeno molecular y agua.

Espectro:

  • Mientras liberan oxigeno son germicidas, desodorantes y destructores de materia putrefacta.

  • Son de débil y fugaz efecto, porque se descomponen fácilmente por la catalasa de los tejidos.

  • Se emplean en las heridas y tejidos esfacelados.

Inconvenientes:

  • No se deben usar en heridas desbridadas y con tejido en granulación.

  • No deben usarse en heridas profundas ni cavidades sin salida para el oxigeno.

Clorhexidina: Es un bactericida muy difundido como antiséptico. Es de rápido efecto y larga duración (unas 6 horas). No irrita, no produce reacción cutánea y carece de reacciones sistémicas.

Espectro:

  • Puede aplicarse en heridas muy extensas y en lactantes.

  • Se usa para piel y mucosas, en lavado de manos y para prevención y curación de enfermedades odontológicas

  • Son tranparentes por lo que no enmascaran el color.

Inconvenientes:

  • No se deben usar en desinfección de instrumental.

  • Puede producir dermatitis o deshidratación de la piel.

  • Deja manchas imborrables cuando se trata con lejía.

Aldehídos: Formaldehído. Glutaraldehído. Ortoftaldehído.

Formas de aplicación de los desinfectantes

Inmersión: Sumergiendo el objeto en el producto durante un tiempo.

Loción: Aplicación con esponja o textil humedecido en el producto.

Pulverización: Proyectado pulverizando el ambiente. Se usa en superficies y objetos.

Fumigación y aerosoles: Su uso es discutido pero se usa en ambientes y superficies.

Conceptos básicos sobre preparación de los desinfectantes

Las disoluciones son mezclas de dos o más sustancias diferentes en proporciones diferentes y distribuidas unas en otras de forma uniforme y estable. V1C1 = V2C2