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15. El Sistema Nervioso Autónomo

El sistema nervioso autónomo contribuye con la homeostasis al responder a las sensaciones viscerales percibidas de forma inconsciente y estimulando o inhibiendo el músculo liso, el músculo cardíaco y las glándulas.

El sistema nervioso autónomo opera por medio de arcos reflejos. Desde el punto de vista estructural, el SNA incluye neuronas sensitivas autónomas, centros integradores en el sistema nervioso central (SNC), neuronas motoras autónomas y la división entérica. El flujo continuo de impulsos nerviosos desde las 1) neuronas sensitivas autónomas ubicadas en órganos viscerales y vasos sanguíneos se transmite hacia 2) centros integradores en el SNC. Luego, los impulsos se propagan desde 3) neuronas motoras autónomas hacia varios tejidos efectores, con el fin de regular la actividad del músculo liso, el músculo cardíaco y muchas glándulas. 4) La división entérica es una red especializada de nervios y ganglios que forman una estructura nerviosa independiente, dentro de la pared del tubo digestivo. El SNA, generalmente, opera sin control consciente. Sin embargo, existen centros en el hipotálamo y en el tronco del encéfalo que regulan los reflejos del SNA.

Anatomía de las vías motoras autónomas

Componentes anatómicos

Cada división del SNA posee dos neuronas motoras. En cualquier vía motora autónoma, la primera de ellas se denomina neurona preganglionar. Su cuerpo celular se encuentra en el encéfalo o en la médula espinal, y su axón emerge del SNC como parte de un nervio craneal o de un nervio espinal. El axón de una neurona preganglionar es una fibra mielinizada pequeña tipo B, que suele extenderse hasta un ganglio autónomo, donde hace sinapsis con la neurona posganglionar, la segunda neurona de la vía motora autónoma. Es necesario destacar que la neurona posganglionar se encuentra fuera del SNC, es decir, en el SNP. Su cuerpo celular y sus dendritas se localizan en un ganglio autónomo, donde establecen sinapsis con uno o más axones preganglionares. El axón de una neurona posganglionar es una fibra pequeña no mielinizada tipo C, que termina en un efector visceral. De esta manera, las neuronas preganglionares transmiten impulsos nerviosos desde el SNC hacia los ganglios autónomos, y las neuronas posganglionares retransmiten los impulsos de los ganglios autónomos a los efectores viscerales.

Neuronas preganglionares

En la división simpática, las neuronas preganglionares tienen sus cuerpos en las astas laterales de la sustancia gris de los doce segmentos torácicos y en los primeros 2 (o a veces 3) segmentos lumbares de la médula espinal. Debido a esta localización anatómica, la división simpática también se conoce como división toracolumbar, y sus axones reciben el nombre de eferencia toracolumbar.

Los cuerpos de las neuronas preganglionares de la división parasimpática se ubican en los núcleos de cuatro nervios craneales en el tronco del encéfalo (III, VII, IX y X) y en las astas laterales de la sustancia gris que se encuentran entre el segundo y el cuarto segmento sacro de la médula espinal. Por lo tanto, la división parasimpática también se conoce como división craneosacra, y su axón se denomina eferencia craneosacra.

Ganglios autónomos

Los ganglios autónomos pueden dividirse en dos grupos principales:

  1. ganglios simpáticos, que forman parte de la división simpática del SNA, y
  2. ganglios parasimpáticos, que forman parte de la división parasimpática.

GANGLIOS SIMPÁTICOS. Los ganglios simpáticos son el sitio donde hacen sinapsis las neuronas simpáticas preganglionares con las posganglionares. Los dos tipos principales de ganglios simpáticos son los ganglios del tronco simpático y los ganglios prevertebrales. Los ganglios del tronco simpático (también llamados ganglios de la cadena vertebral o ganglios paravertebrales) se encuentran en una hilera vertical, a ambos lados de la columna vertebral. Estos ganglios se extienden desde la base del cráneo hasta el coxis. Los axones posganglionares de los ganglios del tronco simpático inervan, fundamentalmente, órganos localizados por encima del diafragma, como la cabeza, el cuello, los hombros y el corazón.

Dichos ganglios simpáticos son los ganglios cervicales superior, medio e inferior. El resto de los ganglios del tronco simpático en el cuello tiene nombres específicos. Como los ganglios del tronco simpático se ubican cerca de la médula espinal, muchos de sus axones son cortos, mientras que la mayoría de los axones simpáticos posganglionares son largos.

El segundo grupo de ganglios simpáticos, los ganglios prevertebrales (colaterales), se localizan delante de la columna vertebral, cerca de las grandes arterias abdominales. Generalmente, los axones posganglionares de los ganglios prevertebrales inervan órganos ubicados por debajo del diafragma. Hay cinco ganglios prevertebrales principales:

  1. el ganglio celíaco, ubicado a cada lado del tronco celíaco (arteria localizada justo debajo del diafragma),
  2. el ganglio mesentérico superior, cerca del origen de la arteria mesentérica superior, en la porción superior del abdomen,
  3. el ganglio mesentérico inferior, cerca del origen de la arteria mesentérica inferior, en la porción media del abdomen,
  4. el ganglio aorticorrenal, y
  5. el ganglio renal, ambos cercanos a la arteria renal de cada riñón.

GANGLIOS PARASIMPÁTICOS. Los axones preganglionares de la división parasimpática hacen sinapsis con neuronas posganglionares en ganglios terminales (intramurales). Muchos de estos ganglios se encuentran cerca o de hecho dentro de la pared de un órgano visceral.

Los ganglios terminales en la cabeza tienen nombres específicos, como ganglio ciliar, ganglio pterigopalatino, ganglio submandibular y ganglio ótico. El resto de los ganglios terminales no tiene nombres específicos. Como los ganglios terminales se localizan cerca o dentro de la pared de un órgano, los axones parasimpáticos preganglionares son largos, a diferencia de los axones parasimpáticos posganglionares, que son cortos.

Neuronas posganglionares

Una vez que los axones de las neuronas simpáticas preganglionares ingresan en los ganglios del tronco simpático, pueden conectarse con neuronas posganglionares de alguna de las siguientes formas:

  1. Un axón puede hacer sinapsis con neuronas posganglionares en el primer ganglio al que accede.
  2. Un axón puede ascender o descender hasta un ganglio ubicado en un nivel superior o inferior, antes de establecer sinapsis con neuronas posganglionares. Los axones de las neuronas simpáticas preganglionares que suben o bajan niveles a lo largo del tronco simpático forman, en conjunto, las cadenas simpáticas, que son las fibras sobre las que se fijan los ganglios.
  3. Un axón puede continuar, sin establecer sinapsis, por el tronco ganglionar simpático para finalizar en un ganglio prevertebral y hacer sinapsis con las neuronas posganglionares ubicadas allí.
  4. Un axón también puede pasar sin hacer sinapsis a través del ganglio del tronco simpático y de un ganglio prevertebral para luego proyectarse hacia las células cromafines de la médula suprarrenal, cuya función es similar a la de las neuronas simpáticas posganglionares.

Una sola fibra simpática preganglionar tiene muchos colaterales axónicos (ramos) y puede establecer sinapsis con 20 o más neuronas posganglionares. Este patrón de proyección es un ejemplo de divergencia y ayuda a explicar por qué muchas respuestas simpáticas afectan simultáneamente casi todo el cuerpo. Después de abandonar su ganglio, los axones posganglionares finalizan en general en varios efectores viscerales.

Los axones de las neuronas parasimpáticas preganglionares llegan a ganglios terminales cerca o dentro de un efector visceral. En el ganglio, la neurona presináptica sólo suele hacer sinapsis con cuatro o cinco neuronas postsinápticas, todas destinadas a un solo efector visceral, lo que permite que las respuestas parasimpáticas se centren en un solo efector.

Plexos autónomos

En el tórax, el abdomen y la pelvis, los axones tanto de las neuronas simpáticas como de las neuronas parasimpáticas forman redes complejas llamadas plexos autónomos, muchos de los cuales se encuentran junto a las arterias principales. Los plexos autónomos también pueden contener ganglios simpáticos y axones de neuronas sensitivas autónomas. Los plexos más importantes en el tórax son el plexo cardíaco, que inerva el corazón, y el plexo pulmonar, que inerva el árbol bronquial.

El abdomen y la pelvis también contienen plexos autónomos importantes, que a menudo reciben el nombre de la arteria a lo largo de la cual se distribuyen. El plexo celíaco (solar) es el plexo autónomo más grande y rodea el tronco celíaco. Contiene dos ganglios celíacos grandes, dos ganglios aorticorrenales y una red densa de axones autónomos; se distribuye en el estómago, el bazo, el páncreas, el hígado, la vesícula biliar, los riñones, la médula suprarrenal, los testículos y los ovarios. El plexo mesentérico superior contiene el ganglio mesentérico superior e inerva el intestino delgado y el grueso. El plexo mesentérico inferior contiene el ganglio mesentérico inferior, que inerva el intestino grueso. Los axones de algunas neuronas simpáticas posganglionares procedentes del ganglio mesentérico inferior también se extienden a través del plexo hipogástrico, que se encuentra por delante de la quinta vértebra lumbar e inerva las vísceras pelvianas. El plexo renal contiene el ganglio renal y proporciona inervación a las arterias renales (dentro de los riñones) y a los uréteres.

Estructura de la división simpática

Vía desde la médula espinal hasta los ganglios del tronco simpático

Los cuerpos de las neuronas simpáticas preganglionares forman parte de las astas laterales de la sustancia gris de todos los segmentos torácicos y de los dos primeros segmentos lumbares de la médula espinal. Los axones preganglionares emergen de la médula espinal junto con neuronas somáticas del mismo segmento. Luego de su salida, a través del foramen intervertebral, los axones simpáticos preganglionares mielinizados ingresan en la raíz anterior de un nervio espinal y en una vía pequeña llamada ramo blanco antes de pasar al ganglio del tronco simpático homolateral más cercano. Los ramos blancos forman, en conjunto, ramos comunicantes blancos. En consecuencia, los ramos comunicantes blancos son estructuras que contienen axones simpáticos preganglionares, encargados de conectar el ramo anterior de un nervio espinal con los ganglios del tronco simpático. Se llaman “blancos” porque contienen axones mielinizados. Sólo los nervios torácicos y los primeros dos o tres nervios lumbares tienen ramos comunicantes blancos.

Organización de los ganglios del tronco simpático

El par de ganglios del tronco simpático se localizan delante y por fuera de la columna vertebral, a ambos lados de ella. En forma típica, hay 3 ganglios cervicales, 11 o 12 torácicos, 4 o 5 lumbares, 4 o 5 sacros y 1 coxígeo. Los ganglios coxígeos derecho e izquierdo están fusionados y suelen localizarse en la línea media. Aunque los ganglios del tronco simpático se extienden desde el cuello, el tórax y el abdomen hasta el coxis, sólo reciben axones preganglionares de los segmentos torácicos y lumbares de la médula espinal.

La porción cervical de cada tronco simpático se ubica en el cuello y se subdivide en ganglios superior, medio e inferior. Las neuronas posganglionares que emergen del ganglio cervical superior inervan la cabeza y el corazón. Se distribuyen en las glándulas sudoríparas, el músculo liso del ojo, los vasos sanguíneos de la cara, las glándulas lagrimales, la glándula pineal, la mucosa nasal, las glándulas salivales (que incluyen las glándulas submandibular, sublingual y parótida) y el corazón. Las neuronas posganglionares que emergen de los ganglios cervical medio e inferior inervan el corazón.

La porción torácica de cada tronco simpático se ubica delante del cuello de cada costilla. Esta región del tronco simpático recibe la mayoría de los axones preganglionares. Las neuronas posganglionares del tronco simpático torácico inervan el corazón, los pulmones, los bronquios y otras vísceras torácicas. En la piel, estas neuronas también inervan las glándulas sudoríparas, los vasos sanguíneos y los músculos erectores del pelo de los folículos pilosos. La porción lumbar de cada tronco simpático se ubica por fuera de la vértebra lumbar correspondiente. La región sacra del tronco simpático se localiza en la cavidad pelviana, sobre la cara medial del foramen sacro anterior.

Vías desde los ganglios del tronco simpático hasta los efectores viscerales

Los axones abandonan el tronco simpático de cuatro maneras posibles:

  1. pueden incorporarse a nervios espinales,
  2. pueden formar nervios periarteriales cefálicos,
  3. pueden formar nervios simpáticos y
  4. pueden formar nervios esplácnicos.

NERVIOS ESPINALES. Algunos axones simpáticos preganglionares hacen sinapsis con neuronas posganglionares en el tronco simpático, ya sea en el ganglio que se encuentra en el mismo nivel o en un ganglio superior o inferior del tronco simpático. Los axones de algunas de estas neuronas posganglionares abandonan el tronco simpático a través de una vía corta llamada ramo gris y se fusionan con el ramo anterior de un nervio espinal. En consecuencia, los ramos grises comunicantes son estructuras que contienen axones simpáticos posganglionares, que conectan ganglios del tronco simpático con nervios espinales. Se llaman “grises” porque contienen axones no mielinizados. Los ramos grises comunicantes superan en número a los ramos blancos, dado que un ramo gris produce 31 pares de nervios espinales. Los axones de las neuronas posganglionares que abandonan el tronco simpático e ingresan en los nervios espinales proporcionan inervación simpática a los efectores viscerales en la piel del cuello, el tronco y los miembros, como por ejemplo, a las glándulas sudoríparas, el músculo liso de los vasos sanguíneos y a los músculos erectores de los pelos de los folículos pilosos.

NERVIOS PERIARTERIALES CEFÁLICOS. Algunas neuronas simpáticas preganglionares que ingresan en el tronco simpático ascienden hasta un nivel superior, donde hacen sinapsis con neuronas posganglionares. Los axones de algunas de estas neuronas posganglionares abandonan el tronco simpático como nervios periarteriales cefálicos, que se prolongan hasta la cabeza en una trayectoria paralela y envuelven varias arterias (como las carótidas) que se dirigen desde el cuello hasta la cabeza. Los nervios periarteriales cefálicos proporcionan inervación simpática a los efectores viscerales en la piel de la cara (glándulas sudoríparas, músculo liso de los vasos sanguíneos y músculos erectores de los pelos de los folículos pilosos), y también a otros efectores viscerales de la cabeza (músculo liso del ojo, glándulas lagrimales, glándula pineal, mucosa nasal y glándulas salivales).

NERVIOS SIMPÁTICOS. Algunas de las neuronas simpáticas preganglionares aferentes hacen sinapsis con neuronas posganglionares, en uno o más ganglios del tronco simpático. Luego, los axones de las neuronas posganglionares abandonan el tronco como nervios simpáticos que se dirigen a efectores viscerales en la cavidad torácica. Los nervios simpáticos aportan inervación simpática al corazón y a los pulmones.

Nervios simpáticos para el corazón. La inervación simpática del corazón está representada por axones de neuronas preganglionares, que ingresan en el tronco simpático y luego establecen sinapsis con neuronas posganglionares que se encuentran en los ganglios cervicales superior, medio e inferior y en el segmento que va desde el primero hasta el cuarto ganglio torácico (T1-T4). A partir de estos ganglios, los axones de las neuronas posganglionares abandonan el tronco simpático como nervios simpáticos, que ingresan en el plexo cardíaco para inervar el corazón.

Nervios simpáticos para los pulmones. La inervación simpática de los pulmones consiste en axones de neuronas preganglionares que ingresan en el tronco simpático y luego hacen sinapsis con neuronas posganglionares, en el segmento comprendido entre el segundo y el cuarto ganglio torácico (T2-T4). A partir de estos ganglios, los axones de las neuronas simpáticas posganglionares abandonan el tronco como nervios simpáticos, que ingresan en el plexo pulmonar para inervar el músculo liso de los bronquios y los bronquiolos pulmonares.

NERVIOS ESPLÁCNICOS. Se mencionó que algunos axones simpáticos preganglionares atraviesan el tronco simpático sin terminar en él.

Luego de atravesar el tronco, forman nervios conocidos como nervios esplácnicos, que se extienden en los ganglios prevertebrales periféricos y terminan en éstos.

Nervios esplácnicos hacia los órganos abdominopelvianos. La mayoría de los axones simpáticos preganglionares que ingresan en los nervios esplácnicos está destinada a hacer sinapsis con neuronas simpáticas posganglionares en los ganglios prevertebrales que inervan los órganos de la cavidad abdominopelviana. Los axones preganglionares, desde el quinto hasta el noveno o décimo ganglio torácico (T5-T9 o T10), forman el nervio esplácnico mayor, que perfora el diafragma e ingresa en el ganglio celíaco del plexo celíaco. Desde allí, las neuronas posganglionares se extienden e inervan vasos sanguíneos para el estómago, el bazo, el hígado, los riñones y el intestino delgado. Los axones preganglionares del décimo y del undécimo ganglio torácico (T10-T11) forman el nervio esplácnico menor, que perfora el diafragma y atraviesa el plexo celíaco para ingresar en el ganglio aorticorrenal y el ganglio mesentérico superior del plexo del mismo nombre.

Las neuronas posganglionares de ese ganglio se proyectan e inervan los vasos sanguíneos del intestino delgado y la porción proximal del colon. El nervio esplácnico imo o inferior, que no siempre está presente, está compuesto por axones preganglionares del duodécimo ganglio torácico (T12) o por un ramo del nervio esplácnico menor. Este nervio perfora el diafragma e ingresa en el plexo renal, cerca del riñón. Las neuronas posganglionares del plexo renal inervan las arteriolas renales y los uréteres. Los axones preganglionares que forman el nervio esplácnico lumbar y provienen del segmento comprendido entre el primero y el cuarto ganglio lumbar (L1-L4) ingresan en el plexo mesentérico inferior y terminan en el ganglio mesentérico inferior, donde establecen sinapsis con neuronas posganglionares. Los axones de las neuronas posganglionares se extienden a través del plexo mesentérico inferior para inervar la porción distal del colon y el recto; además, atraviesan el plexo hipogástrico para inervar los vasos sanguíneos de la porción distal del color, el recto, la vejiga y los órganos genitales. Los axones posganglionares que abandonan los ganglios prevertebrales siguen la trayectoria de varias arterias, hacia los efectores viscerales abdominales y pelvianos.

Nervios esplácnicos hacia la médula suprarrenal. Algunos axones simpáticos preganglionares atraviesan el tronco simpático, los nervios esplácnicos mayores y el ganglio celíaco sin hacer sinapsis y luego se proyectan hacia las células cromafines, en la médula de las glándulas suprarrenales.

Durante el desarrollo embriológico, tanto la médula suprarrenal como los ganglios simpáticos provienen del mismo tejido: las crestas neurales. La médula suprarrenal es un ganglio simpático modificado, y las células cromafines son similares a las neuronas simpáticas posganglionares, excepto que carecen de dendritas y axones. No obstante, en lugar de extenderse a otro órgano, estas células vierten hormonas en la sangre. Ante la estimulación de las neuronas simpáticas preganglionares, las células cromafines de las médulas suprarrenales liberan una mezcla de hormonas catecolaminérgicas: alrededor de 80% de adrenalina, 20% de noradrenalina y vestigios de dopamina. Estas hormonas circulan a través de todo el cuerpo e intensifican las respuestas desencadenadas por las neuronas simpáticas posganglionares.

La siguiente figura muestra la estructura de la división simpática del sistema nervioso autónomo. Las líneas continuas representan axones preganglionares; las líneas de puntos representan axones posganglionares. Aunque las estructuras inervadas se muestran de un solo lado del cuerpo por razones didácticas, en realidad el sistema nervioso simpático inerva tejidos y órganos de ambos lados del cuerpo. Los cuerpos de las neuronas simpáticas preganglionares se ubican en las astas laterales de la sustancia gris de los doce segmentos torácicos y de los dos primeros segmentos lumbares de la médula espinal.

Estructura de la división parasimpática

Los cuerpos de las neuronas parasimpáticas preganglionares se encuentran en núcleos del tronco del encéfalo y en las astas laterales de sustancia gris, desde el segundo hasta el cuarto segmento sacro de la médula espinal. Sus axones emergen como parte de un nervio craneal o de la raíz anterior de un nervio espinal.

La eferencia parasimpática craneal está constituida por axones preganglionares que surgen del tronco del encéfalo como cuatro nervios craneales. La eferencia parasimpática sacra está formada por axones preganglionares que transcurren por las raíces anteriores, entre el segundo y el cuarto nervio sacro. Los axones preganglionares de ambas eferencias, craneal y sacra, llegan a ganglios terminales, donde establecen sinapsis con neuronas posganglionares.

La eferencia craneal está formada por cuatro pares de ganglios y los ganglios asociados con el nervio vago (X). Los cuatro pares de ganglios parasimpáticos craneales inervan estructuras en la cabeza y se encuentran cerca de los órganos que inervan.

  1. Los ganglios ciliares se ubican por fuera de cada nervio óptico (II), cerca de la pared posterior de la órbita. Los axones preganglionares pasan junto con los nervios oculomotores (III) al ganglio ciliar. Los axones posganglionares del ganglio inervan fibras musculares lisas del globo ocular.
  2. Los ganglios pterigopalatinos se localizan por fuera del foramen esfenopalatino, entre los huesos esfenoides y palatino. Reciben axones preganglionares del nervio facial (VII) y proyectan axones posganglionares para la mucosa nasal, el paladar, la faringe y las glándulas lagrimales.
  3. Los ganglios submandibulares se encuentran cerca de los conductos de las glándulas submandibulares. Reciben axones preganglionares de los nervios faciales y envían axones posganglionares a las glándulas submandibulares y sublinguales.
  4. Los ganglios óticos se sitúan justo debajo de cada foramen oval. Reciben axones preganglionares de los nervios glosofaríngeos (IX) y proyectan axones posganglionares hacia las glándulas parótidas.

Los axones preganglionares que emergen del encéfalo como parte de los nervios vagos (X) transportan casi el 80% de la eferencia craneosacra total. Los axones vagales se proyectan hacia numerosos ganglios terminales, en el tórax y en el abdomen. A medida que el nervio vago atraviesa el tórax, envía axones al corazón y a las vías aéreas pulmonares. En el abdomen, inerva el hígado, la vesícula biliar, el estómago, el páncreas, el intestino delgado y parte del intestino grueso.

Las eferencias parasimpáticas sacras están constituidas por axones preganglionares de las raíces anteriores, desde el segundo al cuarto nervio sacro (S2-S4). A medida que los axones preganglionares atraviesan los nervios espinales, ramifican a estos nervios para formar los nervios esplácnicos pelvianos, que establecen sinapsis con neuronas parasimpáticas posganglionares ubicadas en ganglios terminales, en las paredes de las vísceras inervadas. Desde los ganglios terminales, los axones parasimpáticos posganglionares inervan el músculo liso y las glándulas de las paredes del colon, los uréteres, la vejiga y los órganos reproductores.

La siguiente figura muestra la estructura de la división parasimpática del sistema nervioso autónomo. Las líneas continuas representan axones preganglionares, y las líneas de puntos representan axones posganglionares. Aunque las estructuras inervadas se muestran de un solo lado del cuerpo por razones didácticas, en realidad el sistema nervioso simpático inerva tejidos y órganos de ambos lados del cuerpo. Los cuerpos de las neuronas parasimpáticas preganglionares se ubican en núcleos del tronco del encéfalo y en las astas laterales de la sustancia gris, desde el segundo hasta el cuarto segmento sacro de la médula espinal.

Estructura de la división entérica

Para comprender y apreciar la división entérica del sistema nervioso autónomo, es importante advertir que al igual que la superficie corporal, el tubo digestivo representa un área extensa que contacta con el medio ambiente. Si bien el entorno gastrointestinal está dentro del cuerpo, se considera parte del medio externo. Así como las células superficiales deben responder a estímulos ambientales importantes con el fin de funcionar en forma adecuada, la superficie del tubo digestivo debe responder a los estímulos que le llegan para poder mantener una homeostasis correcta. De hecho, estas respuestas y controles son tan importantes que el tubo digestivo tiene su propio sistema nervioso con aferencias, sistemas de procesamiento y eferencias intrínsecos. La división entérica puede funcionar independientemente, y lo hace, de la actividad del sistema nervioso central, pero también puede recibir estímulos que lo controlan, procedentes del sistema nervioso central.

La división entérica es un conjunto de nervios y ganglios especializados que constituyen una red neuronal integrada compleja dentro de la pared del tubo digestivo, el páncreas y la vesícula biliar. Esta sorprendente red nerviosa contiene alrededor de 100 millones de neuronas, un número aproximadamente igual al de la médula espinal, y es capaz de seguir funcionando sin aferencias del sistema nervioso central. La red de nervios y ganglios entéricos contiene neuronas sensitivas capaces de controlar la tensión de la pared del intestino y de evaluar la composición de los contenidos intestinales. Estas neuronas sensitivas envían señales aferentes a interneuronas, dentro de los ganglios entéricos, que a su vez establecen una red integradora que procesa las señales y produce impulsos eferentes reguladores para las neuronas motoras de todos los plexos ubicados dentro de las paredes de los órganos digestivos. Las neuronas motoras transportan las señales eferentes hacia el músculo liso y las glándulas del tubo digestivo para controlar su motilidad y sus actividades secretoras.

La mayoría de las fibras nerviosas que inervan los órganos digestivos procede de dos plexos dentro del sistema entérico. El mayor, que es el plexo mientérico, se ubica entre la capa muscular longitudinal externa y la circular, desde el esófago hasta el ano. El plexo mientérico se comunica ampliamente con un plexo algo menor, el plexo submucoso, que ocupa la pared intestinal, entre la capa muscular circular y la muscular de la mucosa, y transcurre desde el estómago hasta el ano. Los nervios que se originan en los ganglios de estos dos plexos forman plexos más pequeños alrededor de los vasos sanguíneos y dentro de las capas musculares y de la mucosa de la pared intestinal. Este sistema nervioso permite la motilidad y las funciones secretoras normales del tubo digestivo.


Apuntes de la Facultad

1. Introducción

El Sistema nervioso vegetativo o autónomo, es el que se encarga de controlar las funciones vitales. Actúa de forma involuntaria.

Tiene 2 vertientes compensadoras:

  • una rama simpática que se organiza paralelo a los nervios y ganglios raquídeos espinales torácicos y lumbares. Su función es establecer un sistema de alerta.
  • una rama parasímpatica que se organiza en los extremos. Una parte cefálica y otra caudal. La cefálica paralela a los pares craneales y La caudal paralela a los nervios sacros. Su función es la “calma”.

(Recordamos las salidas raquídeas: C1 a C8, T1 a T12, L1 a L5, S1 a S5)

2. Simpático

Los cuerpos neuronales de la cadena simpática se hallan en el asta lateral, a esta neurona la llamamos preganglionar. De aquí salen axones (nervio) que sinaptan en la segunda neurona, que se encuentra en el ganglio símpatico, y se llama neurona postganglionar.

De aquí salen axones que se dirigen a las vísceras, vasos (arterias y venas) y órganos.

Este sistema es autónomo, quiere decir que no es voluntario, no podemos controlarlo como controlamos el movimiento.

Este sistema es adaptativo y establece las reacciones adecuadas en caso de emergencia, lucha y adaptación a emociones diversas. El centro de gobierno se encuentra en el hipotálamo.

Activa todos los órganos internos. Y consta de los siguientes ganglios:

  1. G. Cervical superior: Controla los vasos de la cabeza y cara, el cuello, parte superior del corazón, mucosa nasal, glándulas salivares y glándulas lacrimales. De tal forma que al activarse puede provocar por vasoconstricción: cefaleas o tensión, palidez rostral, rigidez en el cuello, taquicardia, boca seca, ojos secos, mucosa nasal seca.
  2. G. Cervical medio: Controla la parte media del corazón y La glándula tiroidea. Al activarse puede dar: Sensaciones extrañas en los latidos cardiacos y aumento de hormonas tiroideas. La T3 y La T4 (triyodotironina y tetrayodotironina) tienen como accción aumentar el metabolismo celular de todas las células corporales, lo cual provoca adelgazamiento y en especial las neuronas, que aumentan su energía y actividad (se incrementa la inteligencia y la rapidez en la acción). En definitiva aumentan la preocupación, provocan nerviosismo y temblor.
  3. G. Cervical inferior: Controla el corazón.
  4. Cadena torazo-lumbo sacra o plexo solar: Controla Los vasos sanguíneos, la traquea, el esófago y los pulmones. Al activarse puede dar: aumento de la tensión arterial, carraspera, sensación de bolo esofágico (no me pasa la comida) y taquipnea (aumento de respiraciones) aumento de riego sanguíneo en brazos y piernas (para huir), activa el músculo horripilador (de los pelos corporales, que se ponen vulgarmente dicho: pelo de gallina) y activa las g. sudoríparas.
  5. Nervio esplánico toracico, que se dirige al bazo y a la G. Suprarrenal (en la lámina F2). Va a activar este nervio la secreción de hormonas: cortisol, adrenalina y noradrenalina (hormonas del estrés) Se establece un proceso de reverberación de toda la activación simpática y de todo el cerebro. De tal forma que sí persiste en el tiempo esta activación, la secreción excesiva de estas hormonas estarán implicadas en el síndrome de estrés postraumático o crónico. Responsable de la fijación del acontecimiento en la memoria.
  6. Ganglio Celiaco: (I en la lámina), este ganglio va a dar ramas al hígado, al páncreas, al intestino delgado y al estómago. Su activación supone: descargar el hígado de glucógeno almacenado y desdoblarlo en glucosa para su uso inmediato. Aumentar la secreción de insulina en el páncreas para poder usar la glucosa como alimento celular muscular y cerebral. Eso significa que se van las ganas de comer. Contracción del estomago (dolor) y aumento del peristaltismo intestinal (dispepsia o borgorismos).
  7. G. Mesentérico superior, va a dar ramas a intestino delgado y grueso, aumentando el peristaltismo y el hábito intestinal, pudiendo dar despeños diarreicos. (J en la Lámina)
  8. G. Mesentérico inferior (L en la lámina): Colon descendente
  9. Plexo pélvico (K4 en la lámina) que se dirige a la vejiga de la orina y al aparato genital. Puede provocar aumento de las micciones por contracción del músculo detrusor de la vejiga y contracción de las trompas de Falopio (puede provocar dolor).

En resumen una hiperactividad simpática puede dar los siguientes síntomas:

  • Nerviosismo, temblor (miedo, susto)
  • ojos secos
  • boca seca
  • palpitaciones
  • sensación de ahogo
  • anorexia
  • temblor
  • sudación
  • jadeo
  • hormigueo en manos y cara (parestesias)
  • palidez (cara cérea)
  • carne de gallina
  • frialdad
  • puedo: pegar, correr, saltar, huir
  • orina in contenida
  • heces in contenidas
  • aumento de la ideación
  • insomnio

3. Parasimpático

El centro de gobierno parasimpático también se encuentra en hipotálamo.

-Cefálico

Los cuerpos de las neuronas para se encuentran en troncoencefalo y sus axones muy largos se dirigen a los órganos y vasos.

Su activación produce: calma, descanso, reposo. Es el estado normal del tubo digestivo, que tiene predominio parasimpático (aumento de secreciones).

Los núcleos en T.E. son:

  1. Núcleo de Edinger-Westphal, de aquí salen axones que se dirigen al G. Ciliar (D2 en la lámina) y del ganglio salen axones a los músculos intrínsecos de ojo, el iris.
  2. Núcleo salivar superior (se encuentra al lado del par facial el VII par) de aquí salen axones hacia el ganglio Pterigo palatino (E2 en la lámina). Del ganglio salen axones parasimpáticos a g. lacrimales (secreción de lagrimas), cavidad nasal (mucosidad acuosa) y a las g. parótidas (secreción de saliva indispensable para hablar y para gustar los sabores, en exceso la boca se me hace agua y está implicado también en las nauseas:
  3. Núcleo salivar inferior (F en la Lámina). Que van al ganglio otico (F2 en la lámina). De auí los axones se dirigen a glándulas salivares.
  4. Núcleo motor dorsal del Vago (G en la lámina). Observar que el nervio vago es el más largo del cuerpo, se dirige desde tronco E. hasta los órganos del tórax y el abdomen, va dando ramas mientras desciende.Ramas que da a: -traquea-esofago-corazon-pulmones-estomago-higado-riñon-intestino delgado y grueso. Su función es mantener las mucosas húmedas e inducir secreciones.

-Caudal:

Las raíces S2, S3, S4, forman juntas el nervio esplánico pélvico.

Este nervio dará ramas para: Colón terminal, vejiga de la orina (distensión) y uretra, en el miembro peneano provoca dilatación de los vasos de los cuerpos cavernosos, para que se llenen de sangre y se produzca la erección

4. Sistema entérico

Este sistema se instala intramural, es decir en las mismas paredes de los órganos digestivos.

Hay más de 100 millones de neuronas distribuidas por las paredes del sistema digestivo, se llaman plexo submucoso y plexo de Auberbach. Tiene implicaciones psicológicas, pues el estado emocional influye en ellos en:

  • los movimientos intestinales
  • constricción y dilatación de vasos y vísceras huecas
  • secreción de sustancias

El sistema simpático y parasimpático actúan en el sistema enterico. Se utilizan neurotransmisores colinérgicos y noradrenergicos. Y otros el gaba, el VIP, y el NY.

5. Registro de señales autónomas

En el Síndrome de labilidad vegetativa o distonía vegetativa aparecen signos de alarma sin estímulo que los provoque o bien con estímulos internalizantes.

La exploración del sistema autónomo:

  • Fenómeno de Hering: en estado normal en la inspiración disminuye la frecuencia del latido cardiaco, cuando hay labilidad no disminuye.
  • Medición de la sudoración
  • Medición del dermografismo
  • Prueba del agua fría: meter las manos en agua fría 1 minuto y aumenta la Tensión arterial.
  • Estimulación pupilar al aplicar luz a la pupila. (se hace pequeña: miosis)

Sed pueden registrar:

  • Control de frecuencia cardiaca y respiratoria
  • Control de la conductancia de la piel
  • Actividad gastrointestinal
  • Genital
  • Pupilar
  • Mímica facial

Se pueden realizar con monitores, entre ellos de biofeedbach.