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La concepción sistemática del Derecho: el ordenamiento jurídico

La unidad funcional de las normas: el ordenamiento jurídico

Los factores capaces de reducir a unidad la dispersa multiplicidad de las normas que componen un Derecho histórico son cuatro:

  1. Coincidencia espacio-temporal de las normas.

    • Son normas vinculadas a la vida social actual de un grupo humano que está políticamente organizado y que ocupa un territorio cuyas fronteras geográficas delimitan el espacio propio de una comunidad autárquica de vida.

  2. Vinculación a un ideario político.

    • La alteración o el mantenimiento de los principios que configuran el ideario político de la respectiva sociedad serán os que transformen o perpetúen la orientación y el sentido del propio ordenamiento y de los diferentes bloques normativos que lo integran.

  3. Referencia a una misma autoridad jurídica suprema.

    • Estas normas, sea cual fuere su origen efectivo, valen como reglas de Derecho vigente porque el Estado así las acepta y las aplica.

  4. La relación de derivación o conexión funcional y dependencia jerárquica que une a unos preceptos jurídicos con otros.

Se puede afirmar, dentro de la visión del Derecho como estructura jerárquica, que todas las normas están unidas entre sí por una relación de dependencia, ya que cada grado o eslabón depende de otros y, a su vez, sostiene a otros.

El principio de plenitud del ordenamiento jurídico: interpretaciones doctrinales

La norma fundamental, según KELSEN, es el principio y el cierre de la unidad y coherencia del ordenamiento, actuando como fuente originante de su carácter sistemático, siendo este autor acusado de que al explicar el carácter sistemático del ordenamiento, se ha fijado solamente en la dimensión puramente formal o procesal de su existencia, por lo que su doctrina carecería de solidez suficiente, ya que parece difícil hablar de sistema cuando sólo existe entre las normas unidad en cuanto al modo en que han sido creadas, pero no en el contenido regulativo.

En la actualidad ha adquirido plena solidez el punto de vista que explica el Derecho como una realidad normativa constitutivamente sistemática, es decir que es un conjunto de normas que funciona unitariamente, de tal modo que entre las múltiples disposiciones contenidas en esa norma no se dan nunca contradicciones.

El uso de la locución “sistema jurídico” tiene otras dos significaciones: el primero es el que puede tener como “sistema deductivo” que es igual que afirmar que todas las normas que lo integran son derivables lógicamente de algún principio jurídico fundamental. Un segundo sentido es el de “sistema científico” refiriéndose a que es un material científico susceptible de ser explicado mediante una construcción lógica unitaria y coherente en la que quedan ordenadamente integrados todos los elementos conceptuales que lo representan.

En consecuencia, cuando hoy se afirma es o constituye un sistema normativo, sólo puede significar que, en el seno de los distintos ordenamientos jurídicos, las normas están relacionadas entre sí por el vínculo de la coherencia funcional. Y eso significa que no pueden subsistir incompatibilidades o contradicciones entre dichas normas (=contenido negativo del carácter sistemático del Derecho) y que, de otro, ha de darse inevitablemente una relación de mutua complementariedad entre ellas (=contenido positivo de ese carácter sistemático), de tal modo que todas las normas contribuyan armónicamente al logro de los objetivos sociales que intenta realizar cada Derecho.