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Delitos contra la seguridad vial

Delitos contra la seguridad del tráfico

Constituyen sus más destacada innovaciones:

  1. La tipificación expresa del delito de negativa a someterse a la práctica de las pruebas de alcoholemia.

  2. Tipificación a modo de falta, de la realización de actividades, condición entre ellas, careciendo de los seguros obligatorios de RC.

El conjunto de delitos englobados en este capítulo, pueden calificarse, aun siendo todos de peligro en:

  1. Delitos relativos a peligros producidos con la conducción de vehículos de motor. Delito especial, ya que el sujeto activo está cualificado, sólo conductores.

  2. Delitos concernientes a los peligros generados en la circulación. Sujeto activo es libre, son delitos comunes.

El bien jurídico protegido es la seguridad en el tráfico de las vías públicas o de uso común.

Lugares aptos para la circulación y utilización colectiva, ya sea pública o privada, sin que se excluyan espacios peatonales no destinados al tráfico, como parques o jardines.

Es la colectividad quien es el sujeto pasivo de estos delitos.

Delitos contra la seguridad del tráfico producidos mediante la conducción de vehículos a motor

Conductor: Es la persona que maneja el mecanismo de la dirección o va al mando del vehículo.

En caso de vehículos en funciones de aprendizaje lo es quien está a cargo de los mandos adicionales.

Vehículo de motor: Es el provisto de motor para su propulsión, con exclusión de ciclomotores y tranvías.

Ciclomotor: Vehículo de dos ruedas y una sola plaza, con motor térmico de cilindrada superior a 50 cc. O con motor eléctrico de potencia no superior a 1000 watios y cuya velocidad no exceda de los límites que, reglamentariamente se determina.

Conducción bajo los efectos de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o bebidas alcohólicas

Ámbito objetivo

El TS sostiene que el delito requiere la constatación del dato objetivo de la concentración alcohólica y además que el grado de ingestión desate su influencia sobre la conducción, es decir, no basta con que se dé positivo en la prueba de alcoholemia, sino que debe estar acreditado que el alcohol influye en la conducción.

La constatación de la concentración alcohólica los Órganos jurisdiccionales atienden a los índices de alcoholemia establecidos en el RD de 21 de noviembre de 2003, que determina que no podrá circularse por las vías objeto de la Legislación de Tráfico, el conductor de vehículos ni los conductores de bicicletas con una tasa de alcohol superior a 0,5 grs/l de sangre o de alcohol en aire espirado de 0.25, estableciéndose para los vehículos destinados al transporte de mercancías con peso máximo autorizado superior a 3500 kg. vehículos destinados al transporte de viajeros de más de nueve plaza o de servicio público, al escolar o de menores, al de mercancías peligrosas o de servicio de urgencia o de transporte especiales, una tasa de alcohol en sangre de 0.3 grs/l o de alcohol en aire espirado de 0,15 mg/l. Además los conductores con menos de dos años de carné igual que el de vehículos especiales.

El test de alcoholímetro es una prueba pericial preconstituida cuya validez se supedita a la observancia de las garantías previstas en la ley sobre tráfico y reglamento general de circulación.

En el acto Plenario, no basta la simple lectura del atestado que lo incorpora, sino que es precisa su ratificación por los agentes actuantes.

El test no es la única prueba ni la fundamental para acreditar la concentración alcoholimétrica, siendo perfectamente valida otras pruebas como el análisis de sangre, la declaración del perjudicado, las propias circunstancias de la conducción, la declaración del acusado, etc. Con tal que todos conduzcan al Juzgador a la total convicción sobre la susodicha alcoholemia.

La presunta inconstitucionalidad dimanante de la obligatoriedad del test de alcoholemia ha sido negada en reiterada jurisprudencia del TC, ya que es un sometimiento legítimo a las normas de policía al que puede verse supeditado el sujeto en el curso de controles preventivos, incluso sin previos indicios de infracción.

La consumación del delito coincide con la realización del acto de la conducción, aunque sea mínima, prolongándose la perfección, como delito permanente que es, mientras dura la conducción bajo la influencia de las sustancias citadas. Es difícil apreciar la tentativa, teóricamente admisible, sea admisible cuando la ejecución no acontezca por razones ajenas a su voluntad.

El sujeto activo, dado que es un delito de propia mano, es quien directa y personalmente realiza la conducción, lo que impide apreciar un autor mediato, excepcionalmente contemplado en una STS. Bien distinta es la presencia de inductores y coautores, quienes acompañan al conductor y le incitan a realizar maniobras peligrosas. No es factible ninguna otra participación.

Sujeto pasivo es la sociedad, por cuanto este tipo no prevé lesión alguna.

Es de peligro abstracto.

Ámbito subjetivo

El 379, solo admite la comisión dolosa, que debe abarcar tanto el conocimiento por el autor del hecho de conducir tras haber ingerido las sustancias legalmente relacionadas y de la influencia negativa de las mismas sobre la conducción, como la voluntad de actuar en esas condiciones.

Es imposible la apreciación del error de tipo al no cumplirse la previsión legal de regulación específica de la imprudencia, determinado por el art. 12 del propio código.

Culpabilidad

La imposible estimación de la atenuante de embriaguez, dada su configuración como elemento del tipo, aunque podría mantener cierta compatibilidad, pues no habiéndose buscado de propósito la intoxicación por alcohol o droga, para cometer el delito, ni habiéndose previsto o debido prever su comisión, parece razonable admitir la exención de la responsabilidad en algún caso, un sujeto que no tiene pensado conducir, bebe hasta encontrarse en estado de inimputabilidad y entonces se pone al volante de su automóvil.

Pena y concurso

Consiste la pena asignada al autor del delito de prisión de tres a seis meses o multa de seis a doce meses y en su caso, trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores, por tiempo superior a uno y hasta 4 años.

Negativa al sometimiento al test de alcoholemia

Ámbito objetivo

Se castiga al conductor que, requerido por el agente de la autoridad, se negare a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de la conducción bajo los efectos del alcohol u otras drogas, descritos en el 379.

Consiste en la negativa del conductor, sujeto activo, a someterse a las pruebas previstas por el art. 12 de la ley de tráfico previo requerimiento por los Agentes de la Autoridad.

Tres son los requisitos de la conducta:

  1. Una persona que conduce un vehículo de motor o ciclomotor por un espacio público

  2. Un requerimiento expreso hecho por Agente de la Autoridad a dicho conductor para que se someta a la prueba legalmente establecida:

    • Con el término autoridad judicial: Guardia civil, Policía Nacional, Policía local y policía autonómica y tenga encomendada la vigilancia del tráfico, de suerte que resulte facultado para someter a los conductores a estas pruebas.

  3. Negativa del conductor a someterse a las pruebas: Dado que el bien jurídico protegido es el principio de autoridad, es suficiente la simple negativa para la comisión del delito, siendo indiferente, a los efectos consumativos, que el conductor esté o no afectado por un previo consumo de alguna de las sustancias previstas en el 379. Se puede plantear un problema a la hora de ejecutar la prueba, cuando intencionadamente no soplan o no lo hacen suficientemente como para que el aparato puede medir, se puede decir que es un delito consumado de rebeldía, salvo que el aparato no funcione o el individuo no pueda soplar.

Sujeto activo, es el que conduce, por un lugar público, un vehículo o ciclomotor y previo requerimiento del Agente de la Autoridad, se opone a las pruebas de alcoholemia.

La sociedad es el sujeto pasivo, representado por la autoridad requirente.

Ámbito subjetivo

Sólo admite la comisión dolosa.

Si el conductor se hallare embriagado o drogado cabría la apreciación de un estado de necesidad putativo, que facultaría estimar la concurrencia de un error de prohibición, que de ser vencible, permitiría rebajar la pena en uno o dos grados.

Pena

Prisión de 6 meses a 1 año.

Conducción con temeridad manifiesta

Ámbito objetivo

Castiga la conducción con temeridad manifiesta de un vehículo a motor o ciclomotor, poniendo en concreto peligro la vida o la integridad de las personas. Se considera que existe temeridad manifiesta y concreto peligro para la vida o la integridad de las personas cuando se conduzca bajo los efectos de bebidas alcohólicas con altas tasas de alcohol en sangre y con exceso desproporcionado de velocidad respecto de los límites establecidos.

Se trata de un delito de peligro concreto, se exige un concreto peligro para la vida o la integridad de las personas, s acción no es otra que conducir de forma temeraria, poniendo en peligro la vida o la integridad de las personas, integra los siguientes elementos:

  1. Conducción de vehículo a motor o ciclomotor

  2. Conducción efectuada con temeridad manifiesta: manejar los mecanismos de la conducción con omisión de la diligencia más elemental que cabría exigir a un conductor medio en la observancia de las normas de tráfico. La temeridad ha de ser manifiesta, es decir, notoria y palpable, a su vez, por el ciudadano medio.

  3. Puesto en concreto peligro de la vida e integridad de las personas:

El peligro debe de ser real e incidir sobre la vida e integridad física de las personas, no siendo imprescindible su concreción en una persona determinada, bastando el peligro generado sobre la vida e integridad de conductores y peatones.

El delito se considera consumado cuando por conducir temerariamente se pone en concreto peligro la vida o integridad física de las personas. No es posible la tentativa, ya que si no lleva el peligro mencionado es constitutiva de infracción administrativa.

El sujeto pasivo es la sociedad, el sujeto activo, al ser un delito de propia mano, de modo que sólo puede ser el conductor del vehículo.

Ámbito subjetivo

La regulación de este tipo responde a la forma dolosa, sea directa, indirecta o eventual, de modo que el conductor ha de saber lo arriesgado de su modo de conducir y querer hacerlo de esa manera.

Pena

Prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta seis años.

Si tiene permiso de conducir, la retirada, pero si no lo tuviera, en el sentido de privación del derecho a su consecución durante el mentado tiempo de la condena.

Conducción por conductores suicidas u homicidas

Ámbito objetivo

Se trata de un delito de peligro concreto, al castigar la conducción descrita en el art. 381, con consciente desprecio por la vida de los demás. Es una modalidad agravada del 381, al que añade un elemento subjetivo del injusto, especificado en el consciente desprecio por la vida de los demás.

Consiste en la conducción con infracción de las elementales normas de seguridad en el tráfico, con conciencia de que ésta puede llegar a crear un peligro para la vida de terceros, si bien confiando en eludir tal resultado, aunque éste llegue a producirse por concurrir con otros sujetos en la vía.

No se admite la tentativa.

Sujeto activo lo es el conductor del vehículo o ciclomotor. Tratándose de un deleito de propia mano no se admite la participación.

Sujeto pasivo la sociedad.

Ámbito subjetivo

La expresión con consciente desprecio por la vida de los demás, sitúa este delito ante el dolo eventual, dado que el autor, al ejecutar la acción y mantenerla, acepta el resultado que pudiera acontecer.

La conducta será atípica, por faltar el consciente desprecio por la vida de los demás, si el individuo, tras haberse presentado el resultado, no lo acepta, confiando en su capacidad para evitarlo, sobre la base de su pericia.

Pena

Prisión de uno a cuatro años, multa de seis a 12 meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores, por tiempo de 6 a 10 años.

Tipo privilegiado

Modalidad atenuada del tipo básico, se justifica por la no concurrencia de peligro concreto sobre la vida o integridad de las personas, siendo un delito de peligro abstracto.

La pena de prisión se rebajará de uno a dos años.

Otras conductas que implican grave riesgo para la seguridad del tráfico

Ámbito objetivo

Se regula en el 382, y su acción consiste en la creación de un grave riesgo para la circulación mediante alguna de las conductas tipificadas:

  1. Alteración de la seguridad del tráfico por cualquier medio idóneo, sean o no los citados, colocación de obstáculos imprevisibles, derramamiento de sustancias deslizantes, alteración o daño de la señalización o por cualquier otro medio.

  2. No restableciendo la seguridad en la vía cuando exista obligación de hacerlo:

Dicha obligación ha de resultar de una norma previa, quienes hubieren creado sobre la vía algún obstáculo o peligro, deberán hacerlo desaparecer lo antes posible, adoptando entre tanto las medidas necesarias para que puede ser advertido por los demás usuarios y para que no dificulte la circulación.

La exigencia de creación de un grave riesgo para la circulación se trata, de un peligro concreto, el primero es un delito material o de acción y el segundo de simple omisión.

La relación entre ambas modalidades es de alternatividad, de modo que la apreciación de una excluye la otra.

Son un delito común y sujeto pasivo la sociedad.

Son factibles las formas imperfectas de ejecución y participación.

Ámbito subjetivo

Es de forma dolosa, no contemplándose el castigo por imprudencia.

Pena

Sanciona el cp al autor de este delito con pena de prisión de seis meses a dos años o multa de doce a veinticuatro.

El castigo de las formas imperfectas de ejecución y participación serán las previstas en el código

Disposición común del art 383

Acoge dos disposiciones comunes:

1. Relativa a los supuestos concursales, cuando con los actos sancionados se ocasiona, además del riesgo prevenido, un resultado lesivo, cualquiera que sea su gravedad, los jueces apreciarán tan sólo la infracción más grave penada, condenando en todo caso al resarcimiento de la responsabilidad civil que se haya originado.

El legislador da acogida a un concurso de leyes, sancionando, exclusivamente el de mayor sanción.

La alusión a la responsabilidad civil, es que de haberse apreciado los dos delitos, el de peligro y el de lesión, si el de peligro es más grave, que normalmente no va acompañada de RC, se pueda solicitar el resarcimiento de los daños por RC.

2. Se opera una derogación de la norma genérica del art. 66, dejando la determinación de la pena, en función de aquéllas al arbitrio de los Tribunales.

Esta regla, en la aplicación de las penas establecidas en los art´. procederán los jueces según su prudente arbitrio, si ajustarse a las reglas del art. 66.

Derogación de la falta del art 636

El art. 636 preveía una falta para los que realizaren actividades careciendo de los seguros obligatorios de RC que se exigiera legalmente, castigándoles con la pena de multa de uno a dos meses, incluyendo la conducción sin el seguro obligatorio.

Tras la reforma del 2003, se ha exceptuado expresamente de estas actividades, la conducción de vehículos a motor y ciclomotores, puesto que la incriminación de esta conducta como falta, está generando bastantes problemas de aplicación, pues se consideraba que ésta merecía más bien una sanción meramente administrativa y no penal. Se ha vuelto a que conducir sin seguro es una infracción administrativa.

La acción queda consumada, no obstante, por la realización de otras actividades, que no sea la circulación, sin el oportuno seguro obligatorio, no siendo necesarios ni la creación de un resultado, ni un especial elemento intencional.