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Delitos contra la seguridad colectiva

Delitos de incendios

El delito de incendio ha pasado de ser delito contra la propiedad a ser estimados delitos contra la seguridad colectiva, caracterizado como delito de peligro. Dentro del bien jurídico protegido se encuentra el medio ambiente. En el actual CP se distingue entre el incendio y su resultado. El bien jurídico protegido es la seguridad colectiva.

Por incendio debemos entender la destrucción o deterioro de una cosa mediante fuego. Poner fuego en las cosas propias o ajenas y a consecuencia del cual existe un riesgo de propagación o un peligro para la vida o integridad de las personas o el medio ambiente.

Hay que distinguir:

  • El peligro general que en mayor o menor medida afecta a un sector de la sociedad

  • El peligro concreto que sobre determinados bienes o intereses se cierne.

  • La consumación de un daño real y concreto.

Incendios con peligro para la vida o la integridad física de las personas

Tipo básico

Aspecto objetivo

Art. 351, la acción típica consiste en provocar un incendio, que comporte peligro para la vida o la integridad física de las personas, de cosa evidentemente no destinadas a arder.

Exige su ejecución la posibilidad de propagación, no se exige que el fuego alcance grandes dimensiones, ni que se produzca una combustión total del bien incendiado.

De la descripción del tipo dimana la calificación como delito abstracto, aunque se puede considerar en otras ocasiones como peligro concreto.

Lo habitual es que la acción tenga lugar mediante una conducta activa, puede cometer por omisión, siempre que el sujeto activo detente posición de garante, siendo él, el creador de la situación de peligro cuando debería haber evitado su iniciación o propagación.

La consumación del delito se verifica cuando el objeto incendiado comienza a arder, con riesgo de propagación y potencia suficiente para suponer un riesgo para la vida, la integridad física de las personas o el medio ambiente.

Es un delito común, ejecutable por cualquiera, el sujeto pasivo es tanto la sociedad como las personas concretas titulares del bien incendiado.

Aspecto subjetivo

El elemento subjetivo es el dolo, ya sea directo, ya sea eventual y debe abarcar el conocimiento, por el agente, de que su conducta va a dar lugar al nacimiento de un riesgo sobre las personas y la voluntad de ocasionarlo.

Si el autor creyere que, al provocar el incendio, no va a crear el riesgo previsto en el tipo, cabe la estimación de un error de tipo, que sería impune si es invencible y si es vencible como imprudencia.

Todos los delitos regulados en este capítulo se establece en el art. 358, la causación por imprudencia grave de los delitos de incendio, siendo castigado con la pena inferior en grado.

Autoría y participación

Se admiten todas sus formas

Formas de ejecución

El delito se consuma en el momento en que se provoca un incendio que comporte peligro de propagación, es decir la consumación se alcanza en el momento en que el fuego prende en el objeto, aún cuando éste no sea destruido.

La tentativa se ha apreciado siempre que, pese a aplicar un elemento incendiario, el fuego no ha prendido por las propias condiciones del objeto que se pretendía arrasar, o cuando el fuego ha sido extinguido de forma inmediata, sin alcanzar una mínima dimensión.

Pena y concursos

La pena es prisión de 10 a 20 años, en aplicación del 358, cabría la pena inferior en grado en los casos de imprudencia.

Como delito de peligro, lleva ínsita la problemática de la relación concursal con los delitos contra la vida e integridad física de las personas. El TS ha dado acogida a la teoría del concurso ideal de delitos, que parece estar en contradicción con la configuración de los delitos de incendios como delitos contra la seguridad colectiva.

La doctrina defiende la posibilidad del concurso ideal de delitos cuando lo que se perseguía era incendiar y no matar o dañar, porque de no ser así, lo procedente sería la estimación del asesinato, la alevosía sería el empleo del medio necesario o de los daños.

La posible apreciación de delito continuado, conforme al 74, se excluye, dado que la conducta se desarrolla sobre bienes jurídicos personales, con independencia del éxito de la lesión.

Tipo privilegiado

El inciso final del 351 dispone que los jueces o tribunales podrán imponer la pena inferior en grado atendidas la menor entidad del peligro causado y las demás circunstancias del hecho.

La atenuación resulta de la menor gravedad o intensidad del riesgo soportado, en atención a las propias circunstancias del hecho.

Incendios forestales

Son los que afectan a los montes o masas forestales que integran la riqueza ecológica. Se presenta no ya como un delito contra la propiedad sino contra la seguridad colectiva. Estos delitos deben de ser enjuiciados por el Tribunal del Jurado.

Los jueces o tribunales podrán acordar que la calificación del suelo en las zonas afectadas por un incendio forestal no pueda modificarse en un plazo de hasta 30 años o acordar que se limiten o supriman los usos que se vinieran llevando a cabo en las zonas afectadas por el incendio, así como la intervención administrativa de la madera queda procedente del incendio.

Ámbito objetivo

El art. 352.1, se castiga la acción de incendiar montes o masas forestales. Se lesiona la riqueza forestal o bosques cuya definición, conjunto de árboles o matas espesas. Se trata de un delito de lesión/resultado.

La conducta típica por el solo hecho de incendiar, no requiriéndose la generación de un peligro grave. No se admiten formas imperfectas de ejecución.

El sujeto activo adolece de toda especialidad, por tanto es un delito común.

El sujeto pasivo se integra tanto por la sociedad, como por los titulares de los bienes incendiados.

El objeto de este delito es evitar daños al medio ambiente y graves alteraciones del equilibrio ecológico.

Ámbito subjetivo

El 325 CP, contempla un delito doloso, ya concurra el dolo directo, indirecto o eventual.

También es factible la forma culposa o imprudente, según el 358.

Pena

La pena es de prisión de uno a cinco años y multa de 12 a 18 meses.

Tipos agravados

Incendio con peligro concreto para la vida o integridad física de las personas

El art. 352.2, dispone que la pena es mayor si ha existido peligro para la vida o integridad física de las personas, castigándose el hecho conforme a lo dispuesto en el 351, e imponiéndole la pena de multa de 12 a 24 meses.

Se trata de un subtipo agravado del delito del incendio forestal, cuya razón de ser radica en el peligro concreto que, sobre la vida o integridad de las personas, se ocasiona, de ahí que se haga un incremento punitivo.

Incendio de especial gravedad por la concurrencia de especiales circunstancias

El art. 353 establece dos subtipos agravados, en que la conducta delictiva presenta dos modalidades según:

  1. la gravedad del resultado 353.1

  2. la concurrencia de un ánimo lucrativo 353.2

En el 353.1, se expresan, de un modo no taxativo, el conjunto de circunstancias que ponen de manifiesto una especial gravedad en los incendios:

  • que afecte a una superficie de considerable importancias

  • que se deriven grandes o graves efectos erosivos en los suelos

  • que altere significativamente las condiciones de vida animal o vegetal o espacio natural protegido

  • cuando se ocasione un grave deterioro o destrucción de los recursos afectados queda patente que la enumeración no es sino ejemplificativa, como se desprende del empleo de expresiones como considerable importancia, grave, etc..

El núm. 2 contiene un elemento agravante del tipo subjetivo, la intención del sujeto ha de ser obtener un beneficio económico con los efectos derivados del incendio.

Respecto al sujeto activo, esto nos permite distinguir entre el régimen del incendiario por precio, al que se le aplicará el tipo básico, con la agravante del art. 22.3 y el del inductor del incendio, a quien sí se someterá lo dispuesto en este art. 352.2

Los restantes elementos del tipo básico han de considerarse concurrentes, si bien, por lo que a la pena respecta, se deberá aplicar la prevista en el anterior 352. Así concluir que:

  • Si no hubiere concreto peligro sobre las personas, en el caso del 352.1, se impondrán tres a cinco años de prisión y multa de 15 a 18 meses y en el caso 353.2, prisión de 15 a 20 años y multa de 18 a 24 meses.

  • Si se hubiere ocasionado concreto peligro sobre las personas, prisión 15 a 20 años y multa de 18 a 24 meses

Tipo atenuado

El art. 354 prevé un delito de incendio atenuado. La acción consiste en prender fuego en montes o masas forestales sin que llegue a propagarse el incendio de los mismo, nos encontramos ante la regulación específica de una tentativa, según algún autor, en cambio otros dice, sin que llegue a propagarse el incendio, debemos entender que, en tanto que se alude a un incendio, ha debido existir un peligro real de que el fuego se propagare, lo cual independientemente que después esto no lo haya hecho, implica que estamos en presencia de la regulación de un delito consumado y no de la previsión de una forma imperfecta de ejecución. De ahí que se exija la efectiva y real concurrencia de un riesgo de propagación del fuego que, por otra parte, si no acontece, ha de ser por razones ajenas a la voluntad del autor, delito común, porque, de no ser así y mediar un arrepentimiento espontáneo del mismo, nos hallaríamos ante una exención de la responsabilidad criminal que se prevé en el último inciso de este art. por otra parte sólo estimable en los supuestos en que por una actuación suya, evite la materialización de la lesión.

La complicidad es admisible, si bien la exención sólo alcanzará a los que eviten la propagación.

La culpabilidad reviste forma dolosa, directa, indirecta o eventual, al igual que la comisión culposa o imprudente, según el 358.

Incendios en zonas no forestales

Ámbito objetivo

El aart. 356, sanciona el incendio de zonas de vegetación no forestales con perjuicio grave del medio natural. Se diferencia del anterior delito en su objeto: las zonas de vegetación o forestal, se configura como una ley penal en blanco, que se deberá basar en otras leyes de incendios etc.

De tal normativa se infiere que por zonas de vegetación o forestal hay que entender las mieses, pastos o plantíos no cultivadas o sin plantación arbóreas en las que exista vegetación.

Para su consumación presenta el acaecimiento de un perjuicio grave para el medio natural, que caso de no concurrir en el caso concreto, permitirá la apreciación de formas imperfectas, sin perjuicio de que si se hubiere hecho peligrar la vida, la integridad o bienes, la conducta sea sancionable a tener del 351.

Es un delito de lesión, común. El sujeto pasivo, amén de la sociedad, por tratarse de un delito contra la seguridad colectiva, también lo será el concreto titular de las zonas de vegetación no forestal que hubiere sido arrasada por el fuego.

Ámbito subjetivo

Responde a la forma dolosa y la posible perpetración culposa, conforme al 358 cp.

Pena y concurso

El 356, para el reo de incendio en zonas de vegetación no forestales, la pena de prisión de 6 meses a dos años y multa de 6 a 24 meses. Sanción que será disminuida, en los términos del 358, en los casos de imprudencia.

La doctrina sostiene la posibilidad de apreciar un concurso de normas en el 330, cuando el incendio se verifique en espacio natural con daño grave del mismo, concurso que deberá ser resuelto a favor de esta última por su especialidad.

Incendios en bienes propios

Ámbito objetivo

El delito previsto en el 357, es de mera actividad, que se consuma por la mera producción del incendio en cosa propia con fines defraudatorios, aunque no se obtenga el ílicito beneficio pretendido.

Puede ser dolosa, propósito de defraudar o perjudicar a un tercero, pero permite ser cometida por imprudencia, al amparo del 358 CP, conforme al sistema numerus clausus establecido en el art. 12 cp.

Pena y concurso

El autor será castigado con la pena de prisión de uno a cuatro años, podrá ser atemperada, en los casos de comisión imprudente, en los términos del 358.

Concurso

Especial relevancia dado el carácter defraudatorio y de estafa.

En los supuestos que se produzca un perjuicio real y el incendio sólo hubiera sido el medio utilizado para efectuar el engaño, la doctrina jurisprudencial viene defendiendo la existencia de un concurso ideal de delitos, entre el incendio y la estafa.

Al margen del tal supuesto, la doctrina sostiene dos casos de concursos de normas:

  1. Cuando la cosa propia incendiada sea un espacio natural y el perjuicio grave haya consistido en la destrucción de uno de los elementos que haya servido para calificarlo como tal, el concurso que se produzca con el 330, se resolverá a favor de éste.

  2. Cuando el incendio hubiere generado un peligro para las personas, el concurso acontecerá con el 351, en cuyo caso se resolverá, por el principio de especialidad.