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Daños

Daños en propiedad ajena

Se castiga en el art. 263.1 CP al que “causare daños en propiedad ajena no comprendidos en otros títulos de éste Código”.

Pena: Multa de 6 a 24 meses, atendidas las condición económica de la víctima y la cuantía del daño, si éste excediere de 400 euros.

Este precepto es subsidiario de otros delitos de daños que se recogen en el Código y a los que se hizo mención más arriba, pues el propio texto del art. 263.1 CP hace referencia a los daños “no comprendidos en otros títulos de este Código”.

“Dañar” equivale a deteriorar, menoscabo de una cosa, pudiendo incluir la destrucción como consecuencia de los deterioros o desperfectos. Por daño hay que entender “destrucción, inutilización o deterioro de una cosa”.

El bien jurídico protegido es el patrimonio ajeno y su integridad.

La acción consiste en ocasionar daños en propiedad ajena. También es posible la conducta omisiva en quien no evita un daño teniendo el deber de hacerlo.

Si la cosa objeto del delito no tiene valor la conducta es impune pues así se desprende del propio CP al fijar una cuantía de daño superior a 400 euros y para las faltas cuando no se supere esa cantidad. Si el objeto no tiene valor material no importa que lo tenga para la víctima desde el punto de vista sentimental. La consumación de los daños tiene lugar con el deterioro de la propiedad ajena, su inutilización o destrucción. Es necesario que se ocasione un perjuicio para el sujeto pasivo. Es posible la tentativa en los supuestos en los que el sujeto pese a intentarlo ni destruye, ni utiliza, ni deteriora la propiedad ajena.

Puede plantearse un concurso real de daños con otro delito. A veces se presentan dificultades, como sucede entre los delitos de daños y desórdenes públicos.

Supuestos agravados

En el art. 263.2 CP se castiga “con la pena de prisión de uno a tres años y multa de doce a veinticuatro meses el que causare daños expresados en el apartado anterior, si concurriere alguno de los supuestos siguientes:

  1. Que se realicen para impedir el libre ejercicio de la autoridad o como consecuencia de acciones ejecutadas en el ejercicio de sus funciones, bien se cometiere el delito contra funcionarios públicos, bien contra particulares que, como testigos o de cualquier otra manera, hayan contribuido o puedan contribuir a la ejecución o aplicación de las Leyes o disposiciones generales.

  2. Que se cause por cualquier medio infección o contagio de ganado.

  3. Que se empleen sustancias venenosas o corrosivas.

  4. Que afecten a bienes de dominio o uso público o comunal.

  5. Que arruinen al perjudicado o se le coloque en grave situación económica”.

Son posible tanto la acciones dolosas como las imprudentes, aunque éstas sólo en supuestos de imprudencia grave y por daños cuya cuantía supere los 80.000 euros, como se verá después (art. 267 CP). En las conductas dolosas es preciso el “animus damnandi”, el sujeto ejecuta los hechos con ánimo de venganza, odio, o simplemente por dañar o perjudicar a tercero (“animus nocendi”) y sin ánimo de lucro.

Daños en sistemas informáticos

Art. 264.1 CP: “El que por cualquier medio, sin autorización y de manera grave borrase, dañase, deteriorase, alterase, suprimiese, o hiciese inaccesibles datos o programas informáticos o documentos electrónicos ajenos, cuando el resultado producido fuera grave”.

Pena: Prisión de seis meses a dos años.

En muchas ocasiones será difícil distinguir lo que ha de entenderse por daño grave, lo que estará en función de cada caso en particular. Aunque lo importante sería la gravedad del resultado, según está redactado el art., han de concurrir la gravedad de la conducta y del resultado.

Obstaculizar o interrumpir sistemas informáticos

Dispone el art. 264.2 CP: “El que por cualquier medio, sin estar autorizado y de manera grave obstaculizara o interrumpiera el funcionamiento de un sistema informático ajeno, introduciendo, transmitiendo, dañando, borrando, deteriorando, alternando, suprimiendo o haciendo inaccesibles datos informáticos, cuando el resultado producido fuera grave”.

Pena: Prisión de seis meses a tres años.

Como en el supuesto anterior, aparece dos veces la palabra “grave”, teniendo los mismos efectos.

Supuestos agravados

Según el art. 264.3 CP “se impondrán las penas superiores en grado a las respectivamente señaladas en los dos apartados anteriores y, en todo caso, la pena de multa del tanto al décuplo del perjuicio ocasionado, cuando en las conductas descritas concurra alguna de las siguientes circunstancias:

  1. Se hubiere cometido en el marco de una organización criminal.

  2. Haya ocasionado daños de especial gravedad o afectado a los intereses generales”.

En los apartados 1 y 2 es necesario que el daño que se produce sea grave. Ahora la referencia es a “especial gravedad”. Tendrá que ser la jurisprudencia la que determine no sólo la gravedad en los primeros apartados, sino la especial gravedad. Esto supone una notable inseguridad jurídica.

Responsabilidad de las personas jurídicas

Según el art. 264.4: “Cuando de acuerdo con lo establecido en el artículo 31 bis una persona jurídica sea responsable de los delitos comprendidos en este artículo, se le impondrán las siguientes penas:

  • Multa del doble al cuádruple del perjuicio causado, si el delito cometido por la persona física tiene prevista una pena de prisión de más de dos años.

  • Multa del doble al triple del perjuicio causado, en el resto de los casos.

Atendidas las reglas establecidas en el artículo 66 bis, los jueces y tribunales podrán asimismo imponer las penas recogidas en las letras b) a g) del apartado 7 del artículo 33”.

Daños a bienes afectos a las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad

Se castiga en el art. 265 CP al “que destruyere, dañare de modo grave, o inutilizare para el servicio, aun de forma temporal, obras, establecimientos o instalaciones militares, buques de guerra, aeronaves militares, medios de transporte o transmisión militar, material de guerra, aprovisionamiento u otros medios o recursos afectados al servicio de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad”.

Pena: Prisión de dos a cuatro años si el daño causado excediere de cincuenta mil pesetas. Al legislador se le ha olvidado fijar la cifra en euros que serían 300,51.

Daños ocasionados mediante incendio u otros medios

Se castiga en el art. 266 CP al “que cometiere los daños previstos en el artículo 263 mediante incendio, o provocando explosiones o utilizando cualquier otro medio de similar potencia destructiva, o poniendo en peligro la vida o integridad de las personas”.

Pena: Prisión de uno a tres años. La acción consiste en cometer los hechos previstos en el art. 263 CP, por cualquiera de los procedimientos que se especifican en el art. 266.1 CP, o poniendo en peligro la vida o la integridad de las personas.

La consumación se produce cuando con el fuego iniciado exista peligro para la vida o la integridad física de las personas.

Pueden plantearse problemas concursales con el delito de incendio del art. 351 CP, así como con el de estragos del art. 346 CP. En ambos casos estos preceptos serán de aplicación preferente en base al principio de especialidad. En relación con el art. 351 CP así se especifica de forma expresa en el art. 266.4 CP.

Se castiga en el art. 266.2 CP al “que cometiere los daños previstos en el artículo 264, en cualquiera de las circunstancias mencionadas en el apartado anterior”. Pena: Prisión de tres a cinco años y multa de doce a veinticuatro meses. Estamos en un supuesto agravado en relación con el apartado 1 del art. 266 CP.

Se castiga en el art. 266.3 CP al “que cometiere los daños previstos en los artículos 265, 323 y 560, en cualquiera de las circunstancias mencionadas en el apartado 1 del presente artículo”.

Pena: Prisión de cuatro a ocho años.

Supuestos agravados

Se contempla en el art. 266.4 CP dos supuestos agravados, uno en relación con los daños previstos en los tres primeros apartados de este artículo, y otro cuando se provoquen incendios. El primero de ellos se castiga en el párrafo primero del art. 266.4 CP: “en cualquiera de los supuestos previstos en los apartados anteriores, cuando se cometieren los daños concurriendo la provocación de explosiones o la utilización de otros medios de similar potencia destructiva y, además, se pusiera en peligro la vida o integridad de las personas”.

Pena: La que corresponda en cada caso en su mitad superior, para cada uno de los tres primeros apartados del art. 266 CP.

El segundo supuesto agravado se encuentre en el párrafo segundo del art. 266.4 CP: “en caso de incendio será de aplicación lo dispuesto en el artículo 351”.

La pena dispuesta en el art. 351 CP para los que provocaren incendio que comporte peligro para la vida o integridad física de las personas es de diez a veinte años. No obstante, los Jueces y Tribunales podrán imponer la inferior en grado atendiendo la menor entidad del peligro causado y otras circunstancias que pudieran concurrir en el hecho

Daños causados por imprudencia grave

Se castiga en el párrafo primero del art. 267 CP “los daños causados por imprudencia grave en cuantía superior a 80.000 euros”.

Pena: Multa de tres a nueve meses atendiendo a la importancia de los daños.

Perseguibilidad

Dispone el párrafo segundo del art. 267 CP: “las infracciones a que se refiere éste artículo sólo serán perseguibles previa denuncia de la persona agraviada o de su representante legal. El Ministerio Fiscal también podrá denunciar cuando aquélla sea menor de edad, incapaz o una persona desvalida”.

Perdón de la persona agraviada

Dispone el párrafo tercero del art. 267 CP con respecto a los daños por imprudencia grave: “en estos casos, el perdón del ofendido o de su representante legal, en su caso, extingue la acción penal, sin perjuicio de lo dispuesto en el segundo párrafo del número 5º del apartado 1 del artículo 130 de éste Código”.

Disposiciones comunes

Excusa absolutoria en delitos patrimoniales

Se recoge en el art. 268.1 CP: “Están exentos de responsabilidad criminal y sujetos únicamente a la civil los cónyuges que no estuvieren separados legalmente o en proceso judicial de separación, divorcio o nulidad de su matrimonio, y los ascendientes, descendientes y hermanos por naturaleza o por adopción, así como los afines en primer grado, si viviesen juntos, por los delitos patrimoniales que se causaren entre sí, siempre que no concurra violencia o intimidación”.

Estamos ante un supuesto de exclusión de la pena, pese a darse todos los elementos que integran el delito en cada caso. Se trata de una excusa absolutoria, no es exigible otra conducta, por ser los sujetos del delito personas unidas por vínculos familiares o relación de afinidad.

Participación de extraños

Dispone el art. 268.2 CP: “Esta disposición no es aplicable a los extraños que participaren en el delito”. Sus efectos suelen ser contraproducentes.

Provocación, conspiración y proposición

Dispone el art. 269 CP: “La provocación, conspiración y la proposición para cometer los delitos de robo, extorsión, estafa o apropiación indebida, serán castigadas con la pena inferior en uno o dos grados a la del delito correspondiente”.