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Asesinato

Aspecto objetivo: el asesinato como homicidio agravado o tipo autónomo

El asesinato es la muerte de otra persona si concurre en la ejecución alguna de las circunstancias que se recogen en el artículo 139 CP. Se castiga “como reo de asesinato, al que matare a otro concurriendo alguna de las circunstancias siguientes:

  1. Con alevosía,

  2. Por precio, recompensa o promesa,

  3. Con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido”.

Pena: Prisión de quince a veinte años.

El bien jurídico protegido es el mismo que en el homicidio, la vida humana independiente.

Sujeto activo y pasivo pueden serlo cualquier persona.

La acción consiste en dar muerte a una persona concurriendo al menos una de las circunstancias previstas en el art.139 CP.

Las circunstancias del asesinato

Alevosía

Hay que recurrir a la definición que de la misma se da en el art. 22.1 CP: Para que pueda apreciarse la alevosía no es necesario que el sujeto consiga la muerte de la víctima, sino simplemente que utilice para la ejecución, en los delitos contra las personas, medios, modos o formas que tiendan a asegurar la muerte, sin riesgo para su persona por la defensa que pudiera hacer el ofendido.

Si no se consigue la muerte, el asesinato quedará en grado de tentativa.

La alevosía supone actuar a traición y sobre seguro: ataque súbito, fulgurante y repetido para evitar riesgos que puedan derivarse de la defensa que pueda llevar a cabo la víctima.

La alevosía puede estar preordenada con anterioridad a la ejecución o sobrevenida una vez iniciada la misma; la jurisprudencia no es uniforme. En todo caso, no hay que confundir la alevosía con la actuación del autor cuando después de la primera o primeras agresiones la víctima queda mermada de posibilidades de defensa, situación que se da a veces en conductas homicidas que no pueden ser calificadas de asesinato, también cabe la posibilidad de que un comportamiento iniciado alevosamente pueda dejar de serlo y lo inverso.

Alevosía y abuso de superioridad: No puede confundirse la alevosía con el abuso de superioridad, como cuando se ataca a un niño de corta edad, un anciano o un enfermo carente de fuerzas para defenderse, etc. En estos casos se aprecia la agravante de abuso de superioridad pero no la alevosía, que daría (ésta última) lugar al asesinato. Son frecuentes los supuestos en los que debe apreciarse abuso de superioridad, que daría lugar a un homicidio, con la concurrencia de esta agravante.

Es fundamental para la apreciación de la alevosía que el sujeto haya elegido o utilizado los medios a que hace referencia el CP, en otro caso estamos ante un abuso de superioridad. El TS dice que hay abuso de superioridad cuando se debilita la posibilidad de defensa.

Compatibilidad de la alevosía con el dolo eventual: La doctrina se pronuncia en contra de esta compatibilidad, con alguna excepción, mientras la jurisprudencia aún siguiendo esa misma línea no es tan tajante. Considera la jurisprudencia que la alevosía requiere que el conocimiento y voluntad del autor en el asesinato abarque tanto la muerte como la forma de llevarlo a cabo, lo que no parece pueda concurrir en el dolo eventual. El TS aún reconociendo las dificultades admite en diversas sentencias la compatibilidad entre dolo eventual y alevosía.

Precio, recompensa o promesa

Para que en la muerte de otro pueda concurrir esta circunstancia y dar lugar al asesinato es necesario un pacto entre quien ofrece y quien ejecuta los hechos. El contenido económico o la promesa del mismo ha de ser lo que desencadena la acción criminal.

El pacto ha de ser anterior a la ejecución, se reciba el precio o se posponga. Si el sujeto había decidido con anterioridad la ejecución del delito, sin que influya en su decisión el precio, la recompensa o promesa, la persona que dio o prometió quedará impune, mientras que el sujeto cometerá el delito de homicidio.

Ensañamiento

Supone el aumento deliberado e inhumano del dolor de la víctima. En ambos casos, además de la muerte se busca un mayor sufrimiento para la víctima. Se requiere el elemento subjetivo de perseguir aumentar el dolor del ofendido, por lo que no se apreciará ensañamiento cuando el autor repite las heridas innecesarias para la muerte por cuestión de odio o venganza, pero sin buscar específicamente el aumento del dolor.

Es preciso el propósito deliberado de aumentar el mal, de forma fría, refinada y reflexiva.

Sólo puede cometerse mediante dolo directo, sin que sea suficiente el dolo eventual.

Tipo subjetivo, problemas de autoría y participación y formas de ejecución

Formas de ejecución: Además de la consumación cabe la tentativa.

Formas de participación: En la coautoría puede plantearse el problema de a qué autores se les puede aplicar la concurrencia de una o más de las circunstancias, con lo que respondería por asesinato, y a cuáles no, con lo que serían responsables de homicidio. Si lo que los coautores pretenden cometer es un asesinato y así lo llevan a cabo, por conocer la forma de ejecución, responderán todos por este delito; por el contrario, si lo que pactaron fue la comisión de un homicidio y alguno de los copartícipes realiza actos que dan lugar a cualquiera de las circunstancias que cualifican el asesinato, responderá por este del delito, mientras que los demás lo serán por homicidio.

Supuesto agravado: Según el artículo140 CP se da cuando en el asesinato concurren “más de una” de las circunstancias previstas en el art. 139 CP.

Pena: Prisión de veinte a veinticinco años.

La referencia que se hace a “más de una” se presta a diversas interpretaciones:

  • La doctrina mayoritaria considera que la primera circunstancia cualifica el asesinato del art. 139 CP y la concurrencia de otra más da lugar al supuesto agravado del art. 140 CP, mientras que la tercera y última jugaría como agravante genérica, debiendo el Tribunal imponer la pena de prisión de 20 a 25 años en su mitad superior por el juego de la regla tercera del art. 66.

  • En contra de la doctrina mayoritaria el autor del libro considera que del texto se desprende que para que pueda darse tal agravación han de concurrir las tres circunstancias del art. 139 CP, pues si una de ellas cualifica de asesinato, quedan otras dos, si para la agravación del art. 140 CP ha de concurrir más de una, necesariamente han de ser las otras dos que no se hayan tenido en cuenta para la cualificación del asesinato. Cuando concurra una segunda circunstancia no jugará como agravante genérica, pues es elemento del tipo, sobre la base de lo que dispone el art. 67 CP. Para la agravación del art.140 CP han de concurrir las tres agravantes.

Provocación, conspiración y proposición: Se castiga en el art. 141 CP con la pena inferior en uno o dos grados a la señalada para el asesinato (art. 139 CP) o asesinato agravado (art. 140 CP), la provocación, conspiración y proposición.

Pena y concursos

Pena de 15 a 20 años que puede elevarse de 20 a 25 años cuando concurra más de una circunstancia.

Los delitos contra la vida están en relación de concurso de leyes prevaleciendo el asesinato respecto del homicidio por el principio de especialidad.