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El concepto analítico del delito

Límites del concepto de delito: la clasificación formal de las infracciones penales en nuestro CP

Material: conducta que lesiona o pone en peligro un bien jurídico y atenta gravemente contra las concepciones ético-sociales, jurídicas, políticas o económicas fundamentales de una sociedad.

Formal: conducta que se encuentra recogida en las leyes penales bajo la amenaza de una sanción penal.

Todas las infracciones que las leyes penales recogen bajo la amenaza de una pena son delitos.

Clasificación formal de las penas, art 13 CP:

  1. son delitos graves las infracciones que la Ley castiga con pena grave

  2. son delitos menos graves las infracciones que la Ley castiga con pena menos grave

  3. son faltas las infracciones que la Ley castiga con pena leve

  4. cuando la pena, por su extensión, pueda incluirse a la vez entre las mencionadas en los dos primeros números de este artículo, el delito se considerará como grave.

En sentido estricto, el término delito queda referido a las infracciones penales graves y menos graves, mientras que el término falta se refiere a las leves.

Los tres tipos de infracción comparten los mismos caracteres, por lo que a lo largo de esta lección nos referimos al delito en su acepción más amplia, como sinónimo de infracción penal o hecho punible.

Aproximación al concepto analítico de delito: el sentido de la teoría jurídica del delito

Es posible distinguir cinco caracteres constitutivos que configuran el concepto analítico del delito:

  1. la concurrencia de una conducta

  2. su tipicidad, o correspondencia de la acción con los elementos que fundamentan lo injusto de una conducta tipo recogida en la ley

  3. la antijuricidad, o contrariedad al derecho de la conducta típica

  4. la culpabilidad, o reprochabilidad personal de la conducta antijurídica

  5. la punibilidad

Estos elementos tienen una relación lógica de carácter secuencial:
  1. solo una conducta puede ser típica

  2. solo si es típica puede ser antijurídica

  3. solo si es antijurídica puede ser culpable

  4. solo si es culpable puede ser punible

Evolución del concepto analítico de delito y de sus caracteres constitutivos

Concurrencia de una acción o una omisión: la base de la estructura del delito

Al analizar el contenido de las normas, nos encontramos con que adoptan dos formas diferenciadas:

  • prohibiciones, cuando se considera que una determinada acción debe ser evitada para que nos se produzca la lesión o puesta en peligro de un bien jurídico;

  • y mandatos, en aquellos casos en los que se ve necesario exigir un comportamiento activo para evitar que se produzca tal menoscabo.

El primer elemento de la estructura del delito, es la concurrencia de una conducta humana, que puede ser:

  • de acción, cuando un sujeto actúa pese a existir la prohibición de llevar a cabo ese tipo de acciones;

  • de omisión, cuando el sujeto no realiza una acción que la norma ordenaba.

Definiciones finalistas de acción y omisión según WELZEL:

  • Acción: ejercicio de actividad finalista, es decir, dirigida por la voluntad a la consecución de un fin;

  • Omisión: no realización de una acción finalista cuando se tiene la concreta capacidad de llevarla a cabo.

La acción u omisión ha de ser típica: los elementos que fundamentan lo injusto específico de la figura delictiva

Tipicidad: hemos de identificar en la conducta real los elementos que fundamentan lo injusto específico, característico de la conducta tipo, conducta ideal recogida por la ley, fruto de una abstracción de la realidad. Nos encontramos ante un juicio central dentro de la estructura del delito.

El origen de la concepción actual se encuentra en BELING y la escuela causalista: describe un tipo de lo injusto conformado exclusivamente por elementos objetivos, esto es, externos, dejando el análisis de la cara subjetiva del delito para el cuarto elemento de la estructura delictual, la culpabilidad.

La doctrina ha elaborado una serie de modelos a los que se acogen las distintas infracciones penales. Y así, podemos hablar de los tipos de los delitos de acción y omisión, de los delitos dolosos e imprudentes, de tipo de simple actividad, de resultado, propios de omisión, de comisión por omisión... que presentan una serie de características definitorias comunes y que ayudan a la comprensión e interpretación de los tipos delictivos concretos.

La acción u omisión típica ha de ser antijurídica: el juicio de contrariedad objetiva al OJ

Antijurídica: objetivamente contraria al Derecho o ilícita.

La tipicidad es el fundamento de la antijuricidad pero, si bien desde una perspectiva cuantitativa, estadística, la mayoría de las conductas típicas son también antijurídicas, no es menos cierto que existen ciertas situaciones, determinadas por la concurrencia de las denominadas "causas de justificación", que implican que lo que es típico no sea antijurídico, sino que sea plenamente lícito, conforme a Derecho.

Una conducta típica será lícita cuando concurra una causa de justificación, ejemplos:

  • legítima defensa, art 20.4 CP

  • ciertos casos de estado de necesidad, art 20.5 CP

  • cumplimiento de un deber o ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo, art 20.7 CP

  • algunos supuestos de consentimiento del sujeto pasivo

El análisis de la antijuridicidad también permite determinar la gravedad del hecho antijurídico, comprobando la concurrencia de circunstancias agravantes y atenuantes que puedan suponer una mayor o una menor gravedad de lo injusto, y que actuarán como factores de modulación de la pena.

La tipicidad y la antijuridicidad determinarán lo injusto del delito.

Injusto del delito: gravedad material de la conducta y el resultado, que técnicamente se conoce como desvalor de la acción y desvalor del resultado.

La acción u omisión antijurídica ha de ser culpable: el juicio de reproche

Culpabilidad: reprochabilidad personal de la conducta.

Pasamos de un plano general donde se determina lo que está prohibido para todos, a un plano individual, en el que hemos de ponderar las circunstancias del concreto sujeto en relación con el ilícito que ha realizado.

Principio de culpabilidad: "no hay pena sin culpabilidad y la medida de la pena no puede superar la medida de la culpabilidad".

Fundamentaremos la culpabilidad en el análisis de la capacidad del sujeto de actuar de otro modo y llevaremos a cabo una serie de juicios sucesivos, los correspondientes a:

  • la imputabilidad del sujeto, concurrencia o ausencia de causas de inimputabilidad;

  • la conciencia de la antijuridicidad, posibles problemas de error de prohibición o de antijuridicidad, y

  • la exigibilidad de la conducta, ámbito de análisis de las causas de inexigibilidad.

El fin es determinar la idoneidad de imponer una consecuencia jurídica del delito al autor de la conducta ilícita, a la vez que establecer la medida de la misma.

Elemento de cierre de la estructura del delito: la punibilidad

Punibilidad: concurrencia o no de diversos elementos que se encuentran íntimamente relacionados con consideraciones de conveniencia, de oportunidad, de carácter político criminal... para determinar si de acuerdo a dichas razones el legislador opta por aplicar una sanción penal al hecho culpable o si considera que es más oportuno llevar a cabo alguna limitación o incluso prescindir de la sanción que ha sido determinada por la gravedad de lo injusto culpable, lo que sea más conveniente.

Así, en los CP actuales es habitual la inclusión de eximentes y atenuantes radicadas en la punibilidad -no así de agravantes, pues sería contraria al principio de culpabilidad-. Ejemplos:

  • confesión de la infracción, art 21.4 CP

  • reparación del daño, art 21.5 CP

  • dilaciones indebidas, art 21.6 CP

  • otras análogas que podamos imaginar, art 21.7 CP

Su función fundamental es la realización última del principio de subsidiariedad del DP.