La audiencia principal

Actos preparatorios de la audiencia: apertura, proposición, admisión de prueba y señalamiento

Aun cuando la apertura del proceso a prueba, su proposición y los actos preparatorios de la audiencia principal se regule formalmente en los arts. 429 y 430, que están situados dentro de la comparecencia previa, en realidad pertenecen a la fase de la audiencia principal o juicio oral, viniendo a cumplir una función similar a la de la fase intermedia en el proceso penal.

Tales actos preparatorios suceden al término de la audiencia principal. Dentro de su función de preparar el juicio oral o audiencia principal, y tras procurar una conciliación entre las partes, sanear el proceso de obstáculos procesales y fijar, tanto el objeto procesal, como el tema de la prueba, sólo resta que el tribunal efectúe los actos preparatorios necesarios que permitan ejecutar la prueba en dicho juicio público, que ha de celebrarse con unidad de acto.

El art. 429 regula la preparación de la actividad probatoria que contempla cuatro actos diferenciados: la apertura del proceso a prueba, la proposición de prueba, la admisión de cada uno de los medios probatorios y el señalamiento a juicio con citación de testigos y peritos.

La apertura del proceso a prueba

La procedencia de pronunciarse sobre este acto se infiere del art. 429.1, "si no hubiese acuerdo de las partes para finalizar el litigio ni existiera conformidad sobre los hechos, la audiencia proseguirá para la proposición y admisión de la prueba". Esto es, si existen hechos controvertidos, el juez no podrá dictar una sentencia inmediata y, por tanto, estará obligado a abrir de oficio el proceso a prueba, hayan o no instado su apertura las partes procesales.

En el proceso moderno hay que descubrir la verdad material, para lo cual, si bien han de ser las partes quienes han de fijar el tema de la prueba, ya no pueden ser enteramente dueñas de su ejecución, incrementándose el principio de investigación, pues, a fin de que la tutela judicial de los derechos subjetivos sea "efectiva", también el órgano judicial ha de estar obligado en descubrir la relación jurídico material debatida.

La proposición de prueba

En virtud del art. 429.1.II, cuando el tribunal considere que existe algún hecho controvertido con un vacío probatorio, lo indicará a las partes, señalando incluso el medio de prueba que considera pertinente a fin de que complementen su proposición de prueba.

Las obligaciones de esclarecimiento y de indicación

El fundamento de esta facultad del tribunal reside en la obligación de "esclarecimiento de los hechos" que le incumbe a fin de obtener la verdad material. Cuando considere el tribunal que algún hecho controvertido y relevante para fundar el fallo, no resultara, en la audiencia principal, debidamente probado, indicará a la parte interesada el medio de prueba que debiera ejecutarse en dicha audiencia. Surge así otra obligación, cual es la de formular "indicaciones" a las partes.

Del régimen del precepto resulta claro que la iniciativa de la proposición de la prueba corresponde siempre a las partes, quienes, al término de la comparecencia previa, han de proponer oralmente la prueba (si bien, cabe la forma escrita del art. 284 que presentarán para su inclusión en los autos).

En la proposición de prueba, las partes pueden ofrecer al tribunal la práctica de cualquiera de los medios de prueba contenidos en el art. 299. Si se tratara de la petición de designación judicial de perito, habrá de haberse formulado con anterioridad, en los escritos de demanda y contestación. La petición de práctica de reconocimiento judicial habrá de reflejar los extremos de dicho reconocimiento, aunque el art. 353.2 no establece preclusión rígida alguna. La petición de prueba testifical habrá de ir acompañada con una relación de testigos con su identificación nominal y si serán presentados por la parte proponente o citados de oficio (art. 362).

La intervención del tribunal, aquí, es supletoria o complementaria. Tan sólo cuando, una vez articulada la totalidad de la proposición de prueba, estime el juez que puede originarse un vacío probatorio o insuficiencia de prueba de algún hecho pertinente y relevante para fundar la sentencia, es cuando ha de cumplir la referida obligación de indicación.

El principio de compensación y requisitos de la obligación de indicación

Desde el punto de vista sociológico, lo que viene a consagrar el precepto es el cumplimiento del polémico principio de compensación procesal (Wassermann), que tiende a reequilibrar la desigualdad material de las partes en la esfera del proceso. Debido a la situación de desigualdad puede suceder que alguna de las partes se encuentre en una situación de relativa indefensión, como consecuencia de la impericia de su abogado, quien ha podido ser negligente en la proposición de la prueba. En tal supuesto, si dicho medio se revela pertinente y útil, debe el tribunal corregir esta situación, indicando a dicha parte el medio probatorio, cuya solicitud ha "olvidado". El tribunal debiera hacer un uso moderado y prudente de esta facultad, la cual sólo ha de resultar procedente bajo los siguientes requisitos: a) la existencia de un hecho controvertido; b) que, con arreglo a las normas de distribución de la carga material de la prueba, incumba su proposición de prueba a la parte destinataria del cumplimiento de la obligación judicial de indicación; c) que la prueba de dicho hecho sea relevante para el contenido del fallo, y d) que pueda presumirse racionalmente que, cuando se concluya el proceso para dictar sentencia, existirá una ausencia total de actividad probatoria sobre dicho hecho, el cual no habrá podido ser probado a través de otros medios probatorios propuestos por las partes.

La negativa de la parte y proposición de oficio

Si concurren las circunstancias, el tribunal, en la comparecencia previa y en audiencia pública (en presencia de ambas partes), indicará a la parte interesada el medio de prueba, cuya práctica juzga oportuno y necesario. Pero, dicha parte no está obligada a secundar la indicación, por cuanto el art. 429.1.III señala que "las partes podrán (no "deberán") completar o modificar sus proposiciones de prueba".

En tal supuesto, ¿puede el tribunal disponer la práctica de oficio de dicho medio probatorio? Estimamos que la respuesta ha de ser afirmativa a la luz del art. 282 que tras la regla general "las pruebas se practicarán a instancia de parte", dispone en su segundo apartado que "sin embargo, el tribunal podrá acordar de oficio, que se practiquen determinadas pruebas...".

Según Gimeno Sendra, si el tribunal considera que la práctica de dicha prueba es relevante para decidir el contenido de la sentencia, habrá necesariamente de disponerla, por cuanto ya no podrá practicarse, ni en el período ordinario de prueba, ni como "diligencia final", ya que el art. 435.1.1 prohíbe la posibilidad.

La admisión de la prueba. Recursos

El paso siguiente en la misma comparecencia previa ha de ser el pronunciamiento público del tribunal acerca de su admisión, siempre y cuando los distintos medios probatorios sean "pertinentes y útiles".

Para que un medio probatorio sea admitido, han de concurrir los siguientes requisitos: a) ha de recaer sobre un hecho controvertido (art. 281); b) el medio probatorio ha de resultar "pertinente", es decir, adecuado o relacionado con el tema de la prueba (art. 283.1); c) ha de resultar "útil" o necesario para acreditar el hecho (art. 283.2), y d) la prueba ha de ser lícita (art. 283.3), es decir, tanto por su procedimiento de obtención, como por su resultado, no pueden violar la Ley ni los derechos fundamentales. Si el tribunal admitiera la ejecución de una prueba ilícita, la parte gravada habrá de denunciarlo "de inmediato" en la misma comparecencia previa, sin perjuicio de que también pueda alegarlo al inicio de la audiencia principal (art. 287.1.I y II).

Si se inadmitiera un determinado medio probatorio, "sólo cabrá recurso de reposición, que se sustanciará y resolverá en el acto" (art. 285.2). Ya que la admisión reviste forma oral, el tribunal preguntará a la parte si manifiesta su intención de no recurrir, declarando su firmeza en caso positivo; pero, si la parte gravada manifiesta intención de recurrir el art. 285.2 establece una tramitación oral del recurso de reposición y le faculta implícitamente para recurrir verbalmente en reposición esta resolución, sea ésta estimatoria o desestimatoria, en cuyo caso, el tribunal, tras conceder la palabra a la contraparte, resolverá también verbalmente en el acto, debiendo el Secretario transcribir en el acta este incidente. Si la resolución, dictada en el acto, fuere confirmatoria de la inadmisión, la parte gravada podrá formular "protesta" a fin de poder interponer, en su día, contra la sentencia definitiva el recurso de apelación por esta causa y poder reproducir en la segunda instancia su petición de práctica del medio de prueba inadmitido en la primera.

El señalamiento a juicio oral y sus actos preparatorios

Habiéndose admitido la prueba, en la comparecencia previa, tan sólo resta señalar el día de celebración de la audiencia principal, la cual, como regla general, ha de efectuarse en el plazo de un mes, contado desde la fecha de la conclusión de la audiencia preliminar, sin que dicho plazo sea inferior a 10 días desde la fecha del señalamiento y la celebración del juicio oral.

El señalamiento, que efectuará el juez si puede hacerlo en el acto y, en otro caso, el Secretario, determinará el día y hora en el comenzará el juicio oral. Podría ocurrir que por el número de pruebas a practicar, fuere previsible la realización de varias sesiones. En tal caso, el señalamiento contendrá tal previsión de los "días inmediatamente sucesivos o en otros, que se señalarán por el Secretario judicial" (art. 429.7). Dado que el juicio oral debe practicarse con unidad de acto, esos "otros días" han de ser los contiguos al evento que imposibilita la inmediatez temporal (ej. tras los días festivos o la fuerza mayor).

El art. 429 contempla una serie de "actos preparatorios" de la audiencia principal destinados a asegurar los principios de concentración del material de hecho y unidad de acto del juicio oral, cuales son, la realización de la audiencia en sede distinta a la del Juzgado, la práctica de la prueba anticipada y las citaciones a las partes, testigos y peritos.

La practica del juicio en sede distinta a la del juzgado

Si toda la prueba o gran parte de ella (art. 429.3) hubiera de realizarse fuera del lugar en que tenga la sede del Juzgado, a solicitud de parte, podrá el tribunal acordar que el juicio se celebre en un plazo superior al común de un mes (dos meses dice el precepto). Los requisitos son: que la petición de este plazo extraordinario se efectúe a instancia de parte, por lo que no puede el tribunal de oficio acordarlo; y que este plazo se justifique objetivamente por la necesidad de tener que efectuar "gran parte" de las diligencias probatorias fuera del local del Juzgado.

Determinados actos de prueba han de ejecutarse necesariamente fuera de las dependencias judiciales. Esto es lo que acontece con la prueba de reconocimiento judicial que, por su propia naturaleza, exige el desplazamiento del Juzgado al lugar que deba ser inspeccionado y de aquí que el art. 353.3 exija, para su adecuada preparación, que deba efectuarse el señalamiento con 5 días, al menos, de antelación. Pero, si se tratara únicamente de practicar esta prueba fuera de tales dependencias, no procederá el plazo extraordinario, puesto que la norma exige que sea una "gran parte" de diligencias las que hayan de realizarse fuera de los locales del Juzgado.

En cualquier caso, todas estas pruebas han de practicarse con anterioridad al acto de la audiencia principal, debe notificarse su práctica, al menos, con 5 días de antelación y ha de notificarse a las partes el lugar, día y hora de su celebración (arts. 290 y 429.4).

La prueba anticipada

Con anterioridad al señalamiento del juicio, han de realizarse las pruebas "que no hayan de practicarse en el acto del juicio" (art. 429.4). Por tales pruebas cabe entender los actos de prueba anticipada (arts. 293-296) y los de aseguramiento de la prueba (arts. 297-298), cuyo común denominador estriba en la necesidad de practicar o de custodiar anticipadamente a la audiencia principal un determinado medio o fuente de prueba que, por su fugacidad, puede desaparecer o devenir su práctica imposible el día del señalamiento al juicio oral.

Tales actos de prueba "irrepetibles" pueden efectuarse incluso con anterioridad a la presentación de la demanda. Pero, en tal caso y en lo referente a la prueba anticipada, puede, en el momento de la proposición de la prueba, alguna de las partes solicitar que se practique de nuevo, en cuyo caso el tribunal valorará tanto la primera como la segunda prueba anticipada (art. 295.4).

Las citaciones

Las partes. Dispone el art. 429.6 que "no será necesario citar para juicio a las partes que, por sí o por medio de su Procurador, hayan comparecido a la audiencia previa". Si la parte material comparece personalmente, no es necesaria la intervención del procurador en la comparecencia previa, aunque sí la del abogado. Sólo en el supuesto de incomparecencia de la parte material y formal (procurador) se justificaría una citación ordinaria para emplazar a la parte a la celebración de la audiencia principal. En los demás casos, en que comparezca, bien el procurador, bien la parte material, la citación podrá hacerla verbalmente el Tribunal al término de la comparecencia previa.

En la citación (verbal u ordinaria) el tribunal apercibirá a la parte que, en caso de incomparecencia, podrá sancionar el incumplimiento mediante la "ficta confessio".

Testigos. Las partes habrán de determinar la relación de testigos que han de ser examinados por el tribunal en la audiencia principal, indicando cuáles serán por ellas presentadas al juicio y cuáles deban ser citados por el Tribunal (art. 429.5). La relación, que habrá de aportarse e el momento de proposición de la prueba, ha de contener los datos identificativos del art. 362 y si deben o no ser llamados por el tribunal.

Peritos. Como regla general, las partes tienen la carga de aportar los dictámenes periciales por escrito en su demanda y contestación (art. 336). Asimismo, deben las partes, en tales escritos, proponer la designación judicial del perito, si estimaran conveniente esta modalidad de prueba pericial.

Las partes pueden proponer que los peritos presten su informe verbalmente en el juicio oral, en cuyo caso habrán de indicar si deben exponer o explicar su dictamen o responder a preguntas, objeciones o propuestas de rectificación o intervenir de cualquier forma útil (art. 337.2). En tal supuesto, y si se trata de dictámenes aportados junto con los escritos de demanda y contestación o con anterioridad al inicio de la comparecencia previa, debe la parte manifestar en la comparecencia si debe el perito informar oralmente en la audiencia principal sobre los extremos contenidos en el art. 337.2. En tal caso, manifestará si debe citar de oficio el tribunal al perito o se compromete la parte a presentarlo el día de celebración del juicio oral.

Si se tratara de una designación judicial de perito con ocasión de alegaciones complementarias efectuadas dentro de la comparecencia previa, la citación se efectuará de oficio de conformidad con el procedimiento previsto en el art. 342.

Finalmente, si la pertinencia de una prueba pericial surgiera con ocasión de la contestación a la demanda o de las alegaciones complementarias efectuadas en la comparecencia previa, pueden las partes, con independencia de su informe escrito, instar el informe oral del perito, siempre y cuando realicen dicha manifestación con 5 días de antelación a la celebración del juicio oral (art. 338.2). En tal caso, no será necesario indicar al tribunal el modo de citación del perito en la audiencia previa.

El nuevo señalamiento

Si cualquiera de los que hubieren de acudir al acto del juicio no pudieran asistir a éste por causa de fuerza mayor u otro motivo de análoga entidad, dispone el art. 430 que podrá solicitar nuevo señalamiento a juicio.

El precepto confiere esta facultad a todos los intervinientes en la prueba y no sólo a las partes. Pero, en cualquier caso, la solicitud habrá de fundarse en alguno de los referidos motivos y acreditarse documentalmente (art. 183.1). A partir de aquí el régimen del nuevo señalamiento es distinto, según lo soliciten las partes o los testigos y peritos: a) si lo solicitara la parte material, el nuevo señalamiento tan sólo será procedente para su declaración y aquellas diligencias de prueba que sea necesaria su presencia personal y si fuera el Abogado, el nuevo señalamiento será siempre procedente, acreditada en ambos la justa causa; b) si quienes lo instaren fueren algún testigo o perito, el tribunal, una vez apreciada la excusa, oirá a ambas partes en el plazo común de tres días y resolverá lo procedente.

La audiencia principal

Concepto y notas esenciales

Se entiende por audiencia principal o juicio la fase del juicio ordinario, informada por los principios de oralidad, inmediación, publicidad y concentración de la prueba, en la que las partes ejecutan los distintos medios probatorios, que han sido previamente admitidos por el tribunal, y formulan oralmente sus conclusiones.

Respecto a su contenido, "el juicio (audiencia principal) tendrá por objeto la práctica de las pruebas de declaración de las partes, testifical, informes orales y contradictorios de peritos, reconocimiento judicial en su caso y reproducción de palabras, imágenes y sonidos. Asimismo, una vez practicadas las pruebas, en el juicio se formularán las conclusiones sobre éstas" (art. 431).

Así pues, su finalidad es doble: de un lado, se trata, mediante la práctica de los distintos medios de prueba, que, por su utilidad y pertinencia, han sido propuestos y admitidos por el tribunal al término de la comparecencia previa, adverar los fundamentos de hecho de la pretensión y, de otro, a través del trámite de conclusiones, las partes ponen de manifiesto al tribunal el resultado probatorio y le informan sobre el Derecho aplicable en punto a persuadirle sobre la concurrencia de los presupuestos de hecho de las normas invocadas en sus escritos de alegaciones o, lo que es lo mismo, a evidenciarle acerca de la fundamentación de sus respectivas pretensiones y defensas.

Actos previos al juicio

Una vez comparecidas ambas partes o, al menos, una de ellas, ante el Tribunal y en el día del señalamiento, ha de comenzar el juicio mediante la práctica de los diversos medios probatorios.

Pero, con anterioridad a la práctica de la prueba, puede suceder que haya de incorporarse algún hecho de nueva noticia o deban las partes pronunciarse sobre la licitud de algún medio de prueba. En tal caso, dispone el art. 433.1 que "el juicio comenzará practicándose, conforme a lo dispuesto en los artículos 299 y siguientes, las pruebas admitidas, pero si se hubiera suscitado o se suscitare la vulneración de derechos fundamentales en la obtención u origen de alguna prueba, se resolverá primero sobre esta cuestión. Asimismo, con carácter previo a la práctica de las pruebas, si se hubiesen alegado o se alegaren hechos acaecidos o conocidos con posterioridad a la audiencia previa, se procederá a oír a las partes y a la proposición y admisión de pruebas previstas en el artículo 286".

Viene a contemplar el precepto, un incidente de previo y especial pronunciamiento, en el que primero informará el abogado del actor y después el del demandado (art. 185.2) y que tiene por objeto delimitar definitivamente los hechos controvertidos e informar al tribunal sobre la posible inconstitucionalidad de algún medio probatorio, cuya práctica ha sido admitida por el tribunal.

La complementación de las alegaciones fácticas

Cabe la incorporación de hechos nuevos o de nueva noticia a través de las "alegaciones complementarias" en la comparecencia previa o mediante "escrito de ampliación" (art. 286). La presentación del escrito de ampliación tan sólo puede suceder con posterioridad a la práctica del juicio oral, condicionada a que pueda efectuarse la ampliación en la audiencia principal.

El objeto de esta alegación oral consiste en la incorporación al proceso de nuevos hechos o de nueva noticia, pero nunca de pretensiones, ni siquiera de hechos nuevos que pudieran ocasionar indefensión a la contraparte. En cualquier caso, una vez alegados tales hechos, debe el juez conceder la palabra a la parte contraria a fin de que informe sobre su pertinencia y eventual indefensión, la cual incluso podría instar la suspensión del juicio "ex" art. 19.4, si necesitara un tiempo superior para preparar su defensa frente a tales "nova reperta".

El tribunal además puede rechazar por improcedente la entrada de ese nuevo hecho al proceso e incluso imponer una multa a su proponente si apreciara mala fe en su conducta.

La prueba prohibida

Si alguna de las partes alegare la inconstitucionalidad (que violen derechos fundamentales) de algún medio de prueba válidamente admitido habrá de pronunciarse sobre esa cuestión. En tal supuesto, el tribunal ordenará su exclusión de la práctica de la prueba. Pero, si tuviera dudas al respecto, dispondrá la admisión o ejecución del medio probatorio, sin perjuicio de que posteriormente no tome en consideración su resultado para fundar la sentencia, por apreciar que constituye un medio de prueba de valoración prohibida.

La práctica de la prueba

En la ejecución de la prueba, han de observarse los requisitos y procedimiento contemplados en la Parte General de la LEC (arts. 299-386). Además deben tenerse en cuenta los arts. 269-272 sobre prueba documental y práctica de las vistas, contenidas en los arts. 182-193, con reglas sobre la publicidad y sus excepciones, policía de vistas, suspensión e interrupción del juicio oral, documentación y recusaciones.

La audiencia principal se desarrolla bajo la vigencia de los principios de oralidad, publicidad, inmediación y concentración o unidad de acto en la ejecución de la prueba a ser posible en una sola audiencia, la cual se documentará mediante un medio apto para la grabación del sonido y la imagen.

En la audiencia principal habrán de practicarse todos y cada uno de los medios de prueba previstos: declaración de las partes, testifical, informe oral pericial, reconocimiento judicial, y reproducción de palabra, imagen y sonido.

En la ejecución de la prueba rige el principio de aportación, conforme al cual incumbe a las partes, a través del "interrogatorio cruzado", examinar a sus intervinientes. No obstante, y a fin de descubrir la verdad material, el tribunal tiene la obligación de obtener la totalidad del material probatorio, y así, presenciar el juicio e intervenir activamente en la práctica de la prueba, solicitando aclaraciones o explicaciones a la parte interrogada (art. 306.1), a los testigos (art. 372.2) o a los peritos (art. 347.2).

El orden, salvo que el tribunal decidiera su alteración, es: en primer lugar, el interrogatorio de las partes; en segundo lugar, el de los testigos; en tercero, las declaraciones de peritos (supuestos autorizados por la LEC); en cuarto, el reconocimiento judicial; y finalmente, la reproducción de la imagen y sonido (art. 300).

Prueba documental

Nótese que el art. 300 no hace alusión a la prueba documental, pues ha de aportarse junto con la demanda y la contestación y excepcionalmente en la audiencia previa, en la que también las partes habrán de manifestarse sobre la admisión o impugnación de los documentos.

Pero de esta regla hay que excluir los documentos nuevos, desconocidos o de imposible obtención, que pueden aportarse a la vista, si bien habrá el tribunal de conceder la palabra a la parte contraria a fin de que se pronuncie sobre su procedencia, pudiendo incluso el tribunal imponer una multa a la parte que proponga la inclusión del documento en el proceso, si su aportación fuere intempestiva y existiera mala fe.

Declaración de las partes

Las preguntas se formularán, sobre los hechos controvertidos, en sentido afirmativo, con claridad, precisión y sin contener juicios de valor (art. 302). El tribunal podrá inadmitir determinadas preguntas que incumplan tales requisitos, bien de oficio, bien a instancia del declarante o de su Abogado. Las respuestas serán afirmativas, pero la parte podrá efectuar las aclaraciones que estime pertinentes. Finalizado el interrogatorio de la parte que propuso la declaración, la parte contraria formulará su interrogatorio cruzado, en el que también el tribunal podrá formular al declarante las preguntas que estime pertinentes.

Interrogatorio de testigos

Tras prestar juramento, el tribunal formulará al testigo las "preguntas generales de la Ley" (art. 367), y que una vez contestadas, darán paso al interrogatorio por la parte que hubiere propuesto este medio y posteriormente la contraria. El régimen de preguntas y respuestas es similar al de la declaración de las partes. Cabe la posibilidad de que el tribunal disponga un "careo" entre testigos y partes o testigos entre sí (art. 373).

Dictamen oral de peritos

La prueba pericial judicial se realiza en los supuestos excepcionales que la LEC autoriza, pues, como regla general, los dictámenes periciales han de adjuntarse a los escritos de alegaciones. Si de oficio o a instancia de parte se solicita alguna aclaración, habrá de responder, el perito, verbalmente, en la audiencia principal, a las preguntas que le formulen las partes o el tribunal sobre las materias contenidas en el art. 347.

El reconocimiento judicial

La diligencia de reconocimiento judicial, que puede practicarse en la audiencia, es la que no impide el desplazamiento del tribunal fuera de su sede, pues, debido a la fugacidad de los elementos que configuran el objeto de este medio probatorio, lo normal es que se haya practicado ya este medio probatorio con anterioridad a la audiencia principal, bien como resultado de una diligencia preliminar, bien como acto de aseguramiento de la prueba. Por esta razón el art. 309.4 condiciona la práctica de este medio probatorio a que "no se haya de llevar a cabo fuera de la sede del tribunal".

Por consiguiente, el objeto de dicho reconocimiento ha de reconducirse al de las cosas muebles que puedan trasladarse a la sala de la audiencia o al "reconocimiento de personas" (art. 355).

El reconocimiento judicial puede practicarse conjuntamente con la declaración testifical o el dictamen oral de los peritos. Su resultado habrá de documentarse mediante acta del Secretario y grabación en DVD (arts. 358 y 359).

La reproducción de la imagen y el sonido

El art. 431 autoriza a las partes a practicar el medio probatorio consistente en la "reproducción de palabras, imágenes y sonidos", mediante instrumentos de grabación, filmación y semejantes, que regulan los arts. 382 a 384, levantando acta el Secretario.

Las conclusiones, informes y planteamiento de la "tesis"

Conclusiones

Dispone el art. 433.2 que "practicadas las pruebas, las partes formularán oralmente sus conclusiones sobre los hechos controvertidos, exponiendo de forma ordenada, clara y concisa, si, a su juicio, los hechos relevantes han sido o deben considerarse admitidos y, en su caso, probados o inciertos".

Así, una vez terminada la práctica de la prueba, el tribunal concederá la palabra, en primer lugar, al actor y, en segundo, al demandado a fin de que expongan oralmente sus conclusiones, que consisten en un resumen del resultado probatorio favorable a las respectivas pretensiones y defensas y que tiene por objeto intentar llevar al tribunal la evidencia sobre los hechos constitutivos de la pretensión o impeditivos, extintivos o excluyentes de su contestación.

Las conclusiones no son actos de alegación en sentido estricto, por cuanto a través de ellas no pueden las partes introducir nuevos hechos al proceso, sino tan sólo contrastar los expuestos en los escritos de demanda y contestación con el resultado probatorio, a fin de obtener la convicción del tribunal sobre la veracidad de los hechos en los que las partes fundan sus pretensiones o resistencias.

La exposición del resumen del resultado probatorio ha de efectuarse de manera "ordenada, clara y concisa", informado, en primer lugar, sobre los hechos aducidos en apoyo de sus pretensiones para pasar revista, en segundo, a los de la parte contraria. En dicha exposición, habrán de tomar las partes muy en consideración las reglas materiales de distribución de la carga de la prueba, debiendo informar también sobre la prueba de los hechos base o indiciarios, a partir de los cuales puede inferirse una conclusión mediante la técnica de las presunciones (art. 433.2).

Informes jurídicos

Una vez evidenciado el resultado probatorio, las partes, a través de los "informes", ilustrarán al tribunal acerca del Derecho aplicable a los hechos que estiman probados.

Dispone a tal efecto el número tercero del art. 433 que "expuestas sus conclusiones sobre los hechos controvertidos, cada parte podrá informar sobre los argumentos jurídicos en que se apoyen sus pretensiones, que no podrán ser alteradas en ese momento". Tales argumentos jurídicos pueden ser los aducidos en los escritos de demanda y de contestación u otros, pero, siempre y cuando no alteren la pretensión, lo que sucedería si se modificara la "causa de pedir" en las pretensiones constitutivas o se introdujeran nuevos títulos jurídicos. Pero, fuera de este supuesto, "iura novit Curia": las partes son dueñas de mantener los mismos argumentos jurídicos plasmados en sus escritos de alegación o invocar otros distintos que fundamenten también sus respectivas pretensiones.

Planteamiento de la tesis

Establece el art. 433.4 que "si el tribunal no se considerase suficientemente ilustrado sobre el caso con las conclusiones e informes previstos en los apartados anteriores, podrá conceder a las partes la palabra cuantas veces estime necesario para que informen sobre las cuestiones que les indique".

El precepto consagra la "utilización de la tesis" que iniciada en el proceso penal, a través de la fórmula contenida en el art. 733 LECrim, fue también instaurada en el proceso contencioso-administrativo (art. 65.2 LJCA).

La utilización de la tesis en el proceso civil no es imperativa. Al regir la teoría de la sustanciación de la demanda, el tribunal es dueño de solucionar el conflicto mediante la aplicación del Derecho objetivo, sin tener necesariamente que utilizar la tesis. Por esta razón, el art. 433.4 utiliza una fórmula potestativa ("podrá conceder a las partes...").