Hurto

Hurto: concepto y elementos

Según el art. 234 CP el hurto consiste en tomar las cosas muebles ajenas, con ánimo de lucro, y sin la voluntad de su dueño.

El patrimonio es el bien jurídico protegido. Es el derecho que el dueño tiene sobre un patrimonio y disfrute de sus bienes muebles.

El tipo básico se recoge en el párrafo primero del art. 234.1 CP donde se castiga “como reo de hurto” a quien, “con ánimo de lucro, tomare las cosas muebles ajenas sin la voluntad de su dueño”.

Pena: Prisión de seis a dieciocho meses, si la cuantía de lo sustraído excede de 400€. Si se prescindiere de la referencia al ánimo de lucro, el hurto encajaría mejor en los delitos contra el patrimonio.

Elementos del delito de hurto

Apoderamiento de cosa mueble ajena

Cosa mueble hay que entenderla como “todo objeto corporal, susceptible de apropiación y valuable en dinero”.

Ajenidad del mueble

Supone que exista un propietario del bien mueble objeto del delito. No cometerá infracción penal quien toma una cosa que está abandonada, pues las cosas pueden adquirirse por ocupación cuando carecen de dueño.

La ajenidad de la cosa mueble supone dos notas negativas: que no sea propia y que no sea susceptible de ocupación.

Con respecto a las cosas que pertenecen a más de un propietario, es decir, las cosas que estén en régimen de copropiedad, se plantea el problema de si comete hurto el que toma el total del mueble, como podría ser el supuesto de quien decide quedarse para sí un coche que pertenece a él y a otro; aquí no hay hurto, pero sí apropiación indebida por el valor de lo que corresponde al otro copropietario, lo mismo que si vende el vehículo y no da éste la parte que le corresponde.

Sin la voluntad de su dueño

El CP hace referencia a que la cosa mueble ajena ha de tomarse “sin la voluntad de su dueño”. El consentimiento excluye la tipicidad, ha de ser válido y prestado con anterioridad a la ejecución de los hechos, pues el concedido con posterioridad es irrelevante, ya que estamos ante un delito público; sólo tendría efectos en cuanto a la responsabilidad civil derivada del delito.

Ánimo de lucro

Exige el Código que la cosa mueble ajena ha de tomarse con la finalidad de obtener un beneficio, es decir con “ánimo de lucro”. Es un elemento subjetivo del injusto. Es suficiente con la intención (que en principio ya se presupone), pues para que se perfeccione el delito no es necesario que se obtenga beneficio; de lograrlo daría lugar al agotamiento del delito que tiene lugar al haber conseguido el autor la finalidad que se propuso al tomar la cosa mueble ajena.

Valor del mueble sustraído

El límite entre el delito y la falta de hurto son cuatrocientos euros, cuando la cifra no excede de dicha cantidad la conducta se castiga en el art. 632.1 CP como falta, con la pena de localización permanente de cuatro a doce días o multa de uno a dos meses. Sólo son posibles las conductas dolosas, el ánimo de lucro, elemento subjetivo del injusto, impide la comisión imprudente del hurto. El dolo comprende el conocimiento de que se toma una cosa mueble ajena sin el consentimiento de un dueño.

Cabe el error acerca de que la cosa sea ajena, pues el sujeto puede pensar que es suya; en este caso la conducta es impune.

La consumación del delito se produce en el momento en que el sujeto activo puede disponer del bien mueble sustraído; en ese instante adquiere una posesión independiente del dominio que ha perdido su propietario. No obstante, se plantean problemas con respecto a la tentativa, que se daría cuando el sujeto no llega a apoderarse del objeto, y tentativa acabada cuando habiendo tomado la cosa no llega a poder disponer de la misma. Sería tentativa inacabada cuando el sujeto no llega a apoderarse del objetivo, y tentativa acabada cuando habiendo tomado la cosa no llega a disponer de la misma. Es suficiente que el autor disponga de una parte de la cosa sustraída.

Supuestos agravados

En el art. 235 CP se recogen una serie de supuestos en los que se eleva la pena del hurto a prisión de uno a tres años. Estos son:

  1. “Cuando se sustraigan cosas de valor artístico, histórico, cultural o científico”. La Ley sobre el Patrimonio Histórico Español declara como bienes de interés cultural a los objetos muebles o inmuebles de interés artístico, histórico, científico, etc.

  2. “Cuando se trate de cosas de primera necesidad o destinadas a un servicio público, siempre que la sustracción ocasionare un grave quebranto a éste, o una situación de desabastecimiento”.

  3. “Cuando revista especial gravedad, atendiendo al valor de los efectos sustraídos o se produjeren perjuicios de especial consideración”.

  4. “Cuando ponga a la víctima o a su familia en grave situación económica o se haya realizado abusando de las circunstancias personales de la víctima”. Con respecto a la “grave situación económica” habrá que entender que el autor ha dejado a la víctima en posición de no poder disponer del mínimo indispensable para cubrir sus necesidades inmediatas. La razón de esta circunstancia se encuentra en la mayor reprochabilidad del autor, así como en la especial gravedad del ataque contra la víctima. Para la agravación de la pena da igual que concurra uno o mas de los supuestos previstos en el art. 235 CP, aunque el Juez valorará las que puedan concurrir en el momento de individualizar la pena, pues la situación no es la misma cuando concurren varios supuestos de agravación que cuando es solamente uno.

  5. "Cuando se utilice a menores de catorce años para la comisión del delito”.

Habitualidad por la reiteración de faltas de hurto

Se castiga en el párrafo segundo del art. 234 CP ”al que en el plazo de un año realice tres veces la acción descrita en el apartado 1 del artículo 623 de este Código, siempre que el montante acumulado de las infracciones sea superior al mínimo de la referida figura del delito”.

Pena: Prisión de seis a dieciocho meses, si la cuantía de lo sustraído excede de 400 euros.

La cantidad sustraída en cada uno de los hurtos no ha de superar los 400 euros, pues en este caso los hechos darían lugar al delito de hurto del párrafo primero del art. 234 CP. La cantidad total por los tres hurtos ha de superar la cifra de 400 euros. El legislador incorpora una serie reiterada de conductas por hechos similares que dan lugar a habitualidad criminológica. Con ello el legislador al transformar en delito la repetición de faltas permite poner una pena mayor que si juzgan por separado. Se intenta evitar que se burle la ley, pues la lucha contra la pequeña delincuencia tiene poca efectividad aplicando las penas establecidas para las faltas. La reforma se hizo por “corrección de errores” lo que vulnera la seguridad del sistema legislativo.

La transformación de faltas de hurto en delito plantea diversas cuestiones:

  • Las tres faltas han de cometerse en el período de un año. Si se cometen más de tres, el resto serán juzgadas independientemente.

  • No se computarán las que hubieran prescrito. Según el art. 131.2 del Código Penal “las faltas prescriben a los seis meses”.

  • Tampoco se computarán las faltas que hayan sido objeto de juicio, aunque todavía no se hubiera dictado sentencia.

  • Los antecedentes penales por condenas anteriores no tendrán ningún efecto.

Sustracción de cosa propia

Se castiga en el art. 236 CP al “que siendo dueño de una cosa mueble o actuando con el consentimiento de éste, la sustrajere de quien la tenga legítimamente en su poder, con perjuicio del mismo o de un tercero, siempre que el valor de aquella excediere de 400 euros”.

Pena: Multa de tres a doce meses. Si el valor de la cosa no excediere de 400 euros los hechos darán lugar a una falta contra el patrimonio prevista en el art. 623.2 CP que se castiga con la pena de localización permanente de cuatro a 12 días o multa de uno a dos meses.

El bien jurídico protegido es la posesión, pues es el propietario, o un tercero en su nombre, el que toma la cosa mueble.

Sujeto activo es el dueño de la cosa, si actúa directamente, o un tercero, si lo hace con el consentimiento de aquél, aunque ambos serán coautores. Sujeto pasivo es la persona que está en posesión legítima de la cosa mueble.

Consiste la acción en sustraer una cosa propia que está en poder de tercero por título legítimo, como puede ser un contrato, arrendamiento, etc... Es necesario para que se de el delito que exista perjuicio del tenedor de la cosa o de un tercero; cuando no se de tal perjuicio la conducta será atípica. No se habla ahora de que el sujeto activo del delito persiga con su comportamiento ánimo de lucro, aunque lo normal es que pretenda obtener algún beneficio al recuperar el bien mueble de su propiedad. La consumación se produce con el apoderamiento de la cosa mueble y la posibilidad de poder disponer de la misma.