Los derechos reales de garantía: la prenda

Introducción

Los derechos reales de garantía, han ido quebrándose, dicha fractura se ha producido, fundamentalmente, a consecuencia de los dos siguientes impulsos:

  1. La prenda, (denominada, prenda común u ordinaria), es una institución antieconómica un procedimiento rudimentario de garantía empleado sólo para el "pequeño crédito".

  2. La modificación del fiel de la balanza en el contrapeso de la importancia económica de los bienes muebles e inmuebles.

¿Podrán estructurarse derechos reales de garantía sobre tales bienes? La respuesta económica es, de inmediato, afirmativa; pues todo cuanto vale, sirve como garantía.

Se permite que en determinados casos:

  1. La prenda no haya de traer consigo necesariamente la transmisión de la posesión al acreedor, sino que el deudor (quien necesita el crédito) pueda seguir usando y obteniendo el rendimiento económico propio de la cosa afecta a la garantía (el tractor, la segadora, etc.)

  2. Que sea posible hipotecar bienes muebles de valor indudable y, además, caracterizados por su fácil identificabilidad.

La Ley de Hipoteca Mobiliaria y Prenda sin Desplazamiento

El resultado final del proceso aludido se encuentra, hoy y aquí, formulado normativamente en la Ley de Hipoteca Mobiliaria y Prenda sin Desplazamiento de Posesión, de 16 de diciembre de 1954.

Precedentes legislativos

La Ley de Hipoteca Naval, de 21 de agosto de 1893, hubo de recurrir a la ficción de considerar al buque como inmueble -en contra de lo dispuesto por el art. 585 del CCom-, para considerarlo susceptible de ser hipotecado.

Se reguló la prenda agrícola y ganadera.

Se reglamentó la prenda aceitera. (en la II República)

Tras la Guerra Civil, se hizo lo propio con la prenda industrial.

Finalmente, se estableció una regulación general de la prenda sin desplazamiento.

Los presupuestos básicos de la nueva formulación legislativa

La Ley de Hipoteca Mobiliaria y Prenda sin Desplazamiento, pues, cierra el cuadro de los derechos reales de garantía, creando abiertamente las contrafiguras de las dos garantías reales tradicionales (prenda -posesoria- e hipoteca -inmobiliaria-):

  1. la prenda sin desplazamiento de la posesión; y

  2. la hipoteca mobiliaria.

Se basa en:

  • La identificación semejante a la de los inmuebles y, por tanto, como éstos, claramente susceptibles de hipoteca,

  • los de identificación menos perfecta y, por consiguiente, de un derecho de más difícil persecución, que quedan dentro de la figura clásica de la prenda, si bien sustituyéndose por la publicidad registra¡ el requisito del desplazamiento de la Posesión.

Supuesta la publicidad registral de los bienes de más difícil identificación, está cantado que la Ley de Hipoteca Mobiliaria y Prenda sin Desplazamiento está adoptando como punto de partida la constitución de un especial Registro en el que se tome razón de tales publicidad y reflejo.

Más que la instauración de dos figuras jurídicas nuevas se trata de trasplantar ciertos bienes muebles, que por su función económica lo merecen y cuya perfección identificadora lo permite, al régimen jurídico de la hipoteca de los inmuebles, todo ello partiendo de la misma naturaleza y cualidades de las cosas muebles sin forzadas ficciones de asimilación a los inmuebles.

No se asimilan los bienes muebles a los inmuebles, ni se finge que aquéllos sean como éstos respecto de posibles gravámenes sin desplazamiento posesorio.

La hipoteca mobiliaria y la prenda sin desplazamiento en su actual formulación legislativa pueden considerarse figuras jurídicas nuevas.

Una de las claves de la bóveda de las nuevas garantías reales mobiliarias consiste en determinar con exactitud y precisión cuales son los bienes aptos para ser gravados con hipoteca mobiliaria o prenda sin desplazamiento.

En el caso de insuficiencia de los preceptos de esta Ley se aplicarán subsidiariamente los de la legislación hipotecaria en cuanto sean compatibles con la naturaleza de los bienes y con lo prevenido en los artículos anteriores.

Significado y alcance actuales de las garantías reales mobiliarias

La presencia práctica de la hipoteca mobiliaria y la prenda sin desplazamiento es notoriamente menor que la de la hipoteca inmobiliaria. Sin embargo, de tales datos no debe extraerse la errónea conclusión de que la hipoteca mobiliaria y la prenda sin desplazamiento son sólo una invención del legislador.

Bienes susceptibles de hipoteca mobiliaria

De conformidad con el artículo 12.1 de la Ley de Hipoteca Mobiliaria, únicamente podrán ser hipotecados :

  • Los establecimientos mercantiles.

  • Los automóviles y otros vehículos de motor, así como los tranvías y vagones de ferrocarril de propiedad particular.

  • Las aeronaves.

  • La maquinaria industrial.

  • La propiedad intelectual e industrial.

La enumeración legal tiene carácter taxativo y no meramente enunciativo, la opción legislativa de creación de la hipoteca mobiliaria se asienta precisamente en la identidad (e identificación) de la cosa, o el derecho real sobre el que recae el gravamen mobiliario. Se trata, pues, de una relación de numerus clausus.

No podrán hipotecarse el derecho real de hipoteca mobiliaria ni los bienes comprendidos en ella.

La hipoteca del establecimiento mercantil

El objeto fundamental y directo de la hipoteca es el establecimiento mercantil... que es la base del derecho real, es el soporte objetivo de la hipoteca, que, apoyada en él, puede extenderse a otros elementos de aquélla.

La hipoteca mobiliaria no puede entenderse referida al inmueble en que se asienta el establecimiento mercantil (que sería una hipoteca ordinaria o inmobiliaria), sino a la titularidad del uso de dicho inmueble.

El establecimiento mercantil se encuentra instalado en un local de negocio del que el titular sea dueño o arrendatario con facultad de traspasar, el adjudicatario, en caso de ejecución, adquirirá, de pleno derecho, la cualidad de arrendatario con sujeción a lo pactado en la escritura de hipoteca.

Semejante enfoque se ve profundamente alterado por la aprobación de la Ley de Arrendamientos Urbanos, cuya regulación difiere profundamente de la base arrendaticia que toma como punto de partida la Ley de Hipoteca Mobiliaria y Prenda sin Desplazamiento.

La hipoteca de los vehículos de motor

Además de los automóviles, los camiones, autocares, autobuses, tractores, motocicletas y cualesquiera otros susceptibles de matrícula en el correspondiente registro administrativo.

Los vehículos hipotecados deberán ser asegurados contra los riesgos de robo, hurto, extravío, sustracción o menoscabo, por una cantidad igual o superior al importe total de la responsabilidad hipotecaria y suele ser conditio sine qua non exigida por el propio acreedor antes de llevarse a cabo la constitución de la hipoteca mobiliaria.

El contenido especial de la escritura de hipoteca de vehículos de motor deben reflejarse todas las circunstancias y características de fabricación y matrícula que permitan la identificación del vehículo.

La hipoteca de las aeronaves

Se asimila en gran parte esta hipoteca a la de buques y se lleva su inscripción al Registro Mercantil.

Es necesario que se hallaren inscritas en la sección correspondiente del Registro Mercantil de la provincia donde estén matriculadas.

La hipoteca de maquinaria industrial

La maquinaria industrial puede hallarse: en tiendas o almacenes abiertos al público y dedicados a la venta de aquéllas, o en fábricas o industrias como elemento de trabajo o de producción...

Las máquinas tienen la cualidad de mercaderías, están destinadas a la venta y su comprador gozará de la prescripción instantánea establecida en el Código de comercio. La maquinaria cuando se halle en esta situación no es susceptible de hipoteca.

En el caso en que la maquinaria aparece como un elemento de producción o de trabajo ha sido admitida su hipoteca.

La maquinaria industrial puede hallarse sujeta a hipoteca de tres maneras diferentes:

  1. a hipoteca mobiliaria, como objeto directo y autónomo de ella.

  2. a hipoteca de establecimiento mercantil, como consecuencia de la extensión de esta última... y

  3. a hipoteca inmobiliaria.

Naturalmente, podrá seguir utilizando normalmente dichos bienes el deudor hipotecario conforme a su destino, pero sin merma de su integridad, obligación de conservarlos en el lugar y en el estado en que se encontraren.

El acreedor hipotecario tiene derecho a inspeccionar el cumplimiento de las obligaciones reseñadas. La escritura de hipoteca habrá de contener las circunstancias de hecho que faciliten la identificación:

  • reseña de las máquinas, instrumentos o utensilios, con expresión de sus características de fábrica, número, tipo y cuantas peculiaridades contribuyan a su identificación.

  • lugar del emplazamiento e industria a que se destinen; y

  • aplicación de cada máquina o utensilio y su estado de conservación o grado de deterioro.