Conceptos básicos de economía

Curva de demanda

Entonces la línea que describe la relación para un bien normal de la cantidad demandada respecto al precio de dicho bien es con pendiente negativa. Pero si la cantidad demandada está en función del ingreso de las personas, obviamente un incremento en el ingreso conlleva un incremento en el consumo, siempre y cuando no se dé el efecto sustitución de bienes. O bien un decremento en el nivel de ingreso trae una caída del nivel de consumo del bien, aquí la relación lineal es de directa proporcionalidad, lo que significa que la pendiente de la función demanda es positiva (gráfica 2).

Introducción

La microeconomía se dedica al estudio de la empresa, entendida esta como la iniciativa. Las leyes que rigen o explican su conducta deben ser concebidas desde dos sentidos: desde dentro lo que toca a la eficiencia, y desde fuera que corresponde a su eficacia o competitividad en su entorno, el mercado.

La teoría de la Utilidad es el marco teórico en que se desarrolla esta, toda la ciencia microeconómica. Donde utilidad es la capacidad de un satisfactor de satisfacer una necesidad específica.

Se parte del individuo como unidad de estudio, donde se le concibe como homo económicus, que le confiere conciencia, saber, racionalidad, moral y capacidad de libre albedrío. Trata de establecer la lógica en que una persona elige entre varios satisfactores para un mismo uso, en situaciones de optimalidad. Para ello se parte del enfoque de V. Pareto.

El principio del óptimo Pareto es un planteamiento neopositivista que toma de la ley naturalista del principio del mínimo esfuerzo, pero en un enfoque hedonista la tesis de Pareto nos dice que la iniciativa siempre se inscribe en la búsqueda de la máxima satisfacción con el mínimo de esfuerzo. Bajo esta concepción los economistas tratan de explicar la conducta del consumidor.

(El Hedonismo es la doctrina filosófica basada en la búsqueda del placer y la supresión del dolor como objetivo o razón de ser de la vida).

Óptimo social y óptimo paretiano:

Los primeros utilitaristas creían que la utilidad era una magnitud cardinal, medible en "útiles" y que era posible realizar comparaciones interpersonales.

El economista Vilfredo Pareto, a principios del siglo XX, negó la posibilidad de realizar ese tipo de comparaciones y volvió a construir la teoría de consumo y la demanda sobre una nueva base: el concepto ordinal de la utilidad. Este concepto permite afirmar que para un individuo, tres pasteles tienen más utilidad que dos, sin poder determinar si el "más" significa el doble o el triple. En la reconstrucción no utilizó comparaciones interpersonales de utilidad.

La pieza clave para el paso al concepto de utilidad ordinal había sido propuesto por el irlandés Edgeworth: las curvas de indiferencia. En el mapa de curvas de indiferencia cada punto representa una combinación de diversas cantidades del bien X y del bien Y. Las curvas de indiferencia unen puntos que proporcionan la misma utilidad al individuo. Las líneas más alejadas del origen muestran situaciones preferidas.

Para comprender el significado de los mapas de indiferencia hay que tener en cuenta que todos los puntos del mapa pertenecen solo a una curva de indiferencia.

La línea de presupuesto marca el límite de combinaciones de bienes que el individuo puede adquirir. Si decides gastar todo el presupuesto en el bien Y, obtendría la cantidad Y1. Si lo gastara todo en el bien X podría obtener X1. Los puntos que están bajo la línea Y1-X1 representan las situaciones en que el individuo no se ha gastado todo lo que puede. La situación mejor de entre las posibilidades es el punto r: aquel en que la línea de presupuesto toca a la curva de indiferencia más alejada del origen. Si el individuo actúa racionalmente, esa será la combinación de bienes elegida.

Si se admite la posibilidad de realizar comparaciones interpersonales de utilidad puede establecerse que mil pesetas proporcionan a la persona rica una utilidad marginal menor que la que proporcionaría a una persona pobre. Como consecuencia de esto, quitando esas mil pesetas al individuo rico y entregándoselas al pobre, la utilidad total de la sociedad habrá aumentado. El óptimo social se consigue cuando toda la riqueza está repartida a partes iguales entre todos los individuos.

Muchos pensadores experimentaron dudas acerca de la posibilidad de realizar comparaciones interpersonales de utilidad, pero fue Vilfredo Pareto el que ofreció una alternativa que intelectualmente fue satisfactoria. Hay circunstancias en las que podemos asegurar que la utilidad social total ha aumentado o disminuido.

El mejoramiento paretiano es todo cambio en el que algún individuo obtiene más utilidad sin que disminuya la utilidad de ningún otro.

Un óptimo paretiano es una situación en la que nadie puede conseguir un aumento en su utilidad total sin que ello implique disminución en la utilidad de otro.

Por otra parte, el análisis microeconómico de la empresa concibe al Hombre como homo fáber (el hombre que hace o fabrica), que es el hombre que transforma su entorno. Bajo el mismo principio de Pareto se trata de representar en un modelo de la conducta del productor la manera en que se eligen entre varias alternativas aquella que se considera óptima en el sentido que logra el máximo nivel de producción con el mínimo de costos, dadas la destreza promedio imperante.

Con estas dos tesis se puede partir al agregado de las conductas individuales que dan pie a las teorías de la oferta y la demanda, y con ello se tiene el caso de la comprensión del mercado, al cual se le debe concebir en condiciones ideales de competencia perfecta, y las reales o de competencia imperfecta, y la optimalidad de la empresa y su eficiencia en la búsqueda de la máxima ganancia.

Los modelos económicos tratan de representar o similar la realidad para poderla comprender y son el principal fin útil de llegar a controlar las variables de estudio. La cuestión es que son simplificaciones de las interacciones entre las variables, y caen ante supuestos muy restrictivos como idealisantes, por lo que comúnmente se les descalifica por simplistas, mecanicistas y reduccionistas. No obstante, el principal problema que observa en la restricción caeteris paribus. Tal concepto proviene del latín para indicar que no obstante el cambio de las variables endógenas del modelo, esto es, las que incluye nuestro estudio, lo exógeno, o lo que no comprende nuestro modelo permanece constante, muchas veces este supuesto en la teoría marginalista es el caso de aplicar una derivada parcial a una función multivariable de tal manera que esta nos dirá el grado en que dicha variable observada influye en nuestra variable objetiva sin afectar al resto, o bien descontando la influencia del resto.

Cæteris páribus, frecuentemente escrita como ceteris paribus o céteris páribus, es una locución latina que significa permaneciendo el resto constante.

Ceteris significa lo demás o el resto, como en et cétera (y el resto) del que deriva la palabra etcétera. Par significa igual, como en la expresión castellana a la par.

En ciencias se llama así al método en el que se mantienen constantes todas las variables de una situación, menos aquella cuya influencia se desea estudiar. Esto permite simplificar el análisis, ya que en caso contrario sería imposible dilucidar el efecto de cada variable individual. Si se aplica reiteradamente el método, variando ordenadamente cada una de las variables y sólo una variable por vez, es posible llegar a comprender fenómenos muy complejos.

El método no sólo permite el análisis de la realidad, también facilita su descripción. En Economía se usa para facilitar la aplicación de modelos abstractos; fue el economista Alfred Marshall quien más contribuyó a ampliar el uso del término en su disciplina.

El habla vulgar también hace uso implícito del método, siendo un ejemplo el uso de condicionales, como en la oración: Si se aprieta el gatillo de una pistola cargada con pólvora y bala, se dispara la pistola. Si la pólvora estuviera mojada, entonces la pistola no dispararía, por lo que la oración debe entenderse céteris paribus, es decir, cumpliéndose todos los demás requisitos necesarios. De lo contrario, sería imprescindible especificar todas las condiciones en que tiene lugar el hecho, lo que sería sumamente engorroso.

Así la microeconomía se vale primero de desarrollar modelos que expliquen la conducta a nivel individual del consumidor como del productor para de aquí partir a una expresión más agregada que es la teoría de la demanda y de la oferta y con ello el principio de la teoría de mercados.

A la fecha la principal crítica que se hace a la tesis de la utilidad es que parte de concebir la utilidad como ordinal, siendo que muchas de las decisiones de las personas caen en raciocinios cardinales, lo que deja un gran déficit de saber en los modelos hasta ahora desarrollados. (Vilfredo Pareto, 1848 – 1923)

Teoría de la utilidad

Las escuelas sueca y austriaca aportan la teoría subjetiva del valor a mediados del siglo XIX. Esta corriente se contrapone a la teoría del valor trabajo basada en los costos de producción.

Se debe concebir el concepto de un bien como aquello que es útil, y es útil en razón de que nos beneficia puesto que satisface una necesidad.

Las tesis parten de concebir el valor como utilidad, que se define como el grado en que un satisfactor puede saciar una necesidad, por lo que el valor es la apreciación subjetiva que el sujeto hace de las cualidades objetivas del objeto en función de la necesidades que éstas mitiguen en su búsqueda de saciedad, la misma que puede ser una necesidad muy elemental tales como las fisiológicas, como aquellas que Maslow trabaja en su famosa pirámide de necesidades.

A la utilidad se le considera ordinal cuando las preferencias llevan una ordenación lógica jerarquizadas entre ellas:

Si A se prefiere a B y B se prefiere a C, por tanto A se prefiere a C.

No obstante en las preferencias humanas existe la llamada utilidad cardinal que establece la lógica (no ordinal) siguiente:

Si A se prefiere a B y B se prefiere a C, no obstante sucede que C se prefiere a A.

Muchas de las preferencias de los consumidores caen en cardinalidades, y es aquí donde la teoría marginal aún no aporta el respectivo modelo económico para las preferencias cardinales.

a) La utilidad marginal decreciente: a mayor saciedad menor ansiedad.

Lo interesante de la teoría de la utilidad es su aporte de la observación individual o marginal. Aquí es donde se establece que cada unidad consumida aporta un nivel de saciedad menor a su inmediata anterior unidad consumida de tal manera que se va cayendo en grados menores de saciedad hasta la saciedad total de unidad a unidad consumida de la forma que se deriva de ahí el principio de la utilidad marginal decreciente.

Un ejemplo claro es una persona deportista sedienta después de una jornada deportiva de 4 horas, tan deshidratado que está dispuesto a pagar $100 por el primer medio litro que consume, mientras que por el segundo medio litro a consumir le parece más costoso en razón del grado de satisfacción que le aporta, si él diera precio a cada medio litro: al primero podría apreciarlo en $100, al segundo en $50 y al tercero en $10. El cuarto ya no es apreciado por el deportista ya saciado en su sed.

Medir la utilidad es muy difícil pues varía de persona en persona respecto al aprecio de un satisfactor, sus gustos y preferencias, incluso de momento a momento en una misma persona, pero lo que es invariable es que la utilidad siempre observa una marginalidad decreciente.

Cómo decidimos y elegimos

La teoría marginalista explica las decisiones subjetivas de los consumidores a la hora el elegir entre una canasta de bienes satisfactores ante una restricción presupuestal.

Bajo la restricción presupuestaria, la toma de decisiones en base a la maximización de beneficios respecto al sacrificio implícito se elige en un nivel de los costos de sustitución del bien por otro marcado por sus respectivos precios en razón del sacrificio implícito de esa misma sustitución en cuanto la utilidad marginal que cada bien otorga.

En microeconomía las racionalidades económicas no hablan de equilibrio sino de óptimo, así se dice que el óptimo del consumidor esta dado por las cuotas de sustitución de un bien por otro respecto a la razón los precios dada entre los bienes implicados.

Asimismo, el óptimo del productor se da en la razón de transformación de los insumos (Conjunto de bienes empleados en la producción de otros bienes) implicados en la producción de un bien en razón de su contribución marginal al valor del producto en razón de sus costos respectivos.

La elección bajo este criterio es la optimización que procura para el caso del consumidor el principio hedonista de obtener el máximo beneficio con el mínimo de sacrificio o bien, para el caso del productor, el máximo valor producido con el mínimo costo.

Lo que se persigue al exponer la teoría del consumidor como la teoría del productor es explicar la conducta individual de cómo las personas eligen o deciden la mejor elección, que para el caso, la microeconomía trata de la búsqueda de la mejor elección de las empresas en su toma de decisiones.

Una extensión de este análisis es la Caja de Edgeworth donde se confrontan en ángulos opuestos las curvas de indiferencia de un actor respecto a otro y se ve cómo de toda una infinidad de posibilidades hay una que concilia la optimalidad buscada por ambos actores. Esto es, el regateo que existe entre las partes de una transacción económica, bien puede verse como el interés del comprador en adquirir la mayor cantidad de un bien al menor costo, y la de un vendedor en vender la menor cantidad al mayor precio. Ante sus restricciones presupuestales, donde coinciden ambos anhelos y concilian sus intereses ante sus respectivas restricciones de presupuesto.

La demanda de bienes

La función demanda o curva de demanda es la línea que describe la relación existente de la cantidad demandada de un bien respecto a factores que la influyen como es el precio del propio bien, el nivel de ingreso del consumidor, los precios de bienes relacionados como sustitutos, los gustos y las preferencias, la publicidad, la temporada y la moda, el crédito, el número de plazos y la tasa de interés por dicho crédito, por citar los principales factores que le influyen.

Una nota metodológica importante en el análisis económico es que toda función económica en corto plazo se expresa de manera lineal, de la forma:

  • Y = a + bX +cZ Corto plazo

Y toda función económica para el largo plazo se expresa como función potencia de la forma:

  • Y = a Xb Zc Largo plazo

En un enfoque bivariable (esto es, de dos variables), normalmente se presenta la curva de demanda en razón de la variable que se piensa más influye en esta que es el precio del propio bien, la que se presenta gráficamente como un relación de inversa proporcionalidad o sentido, o sea, si el precio del bien aumenta, su cantidad demandada tiende a bajar, como si el precio del bien baja, se incrementa por tanto la cantidad demandada del bien.

Esto para bienes que se dicen normales, pero hay casos especiales donde el incremento del precio trae consigo el incremento del consumo, como es el caso de colegiaturas en escuelas de prestigio que hasta cierto nivel el encarecer el costos de inscripción y colegiatura conlleva una carga de prestigio social o estatus. A estos bienes se les dice superiores. También está el caso del consumo de sal que aun sea lo más barato su costo, necesariamente el consumo de sal en las personas es siempre el mismo. La sal es uno de los bienes que se dicen inferiores.

Gráfica 1

Entonces la línea que describe la relación para un bien normal de la cantidad demandada respecto al precio de dicho bien es con pendiente negativa (véase gráfica 1). Pero si la cantidad demandada está en función del ingreso de las personas, obviamente un incremento en el ingreso conlleva un incremento en el consumo, siempre y cuando no se dé el efecto sustitución de bienes. O bien un decremento en el nivel de ingreso trae una caída del nivel de consumo del bien, aquí la relación lineal es de directa proporcionalidad, lo que significa que la pendiente de la función demanda es positiva (gráfica 2).

En el caso del mismo enfoque bivariado se puede observar que la relación de demanda con los precios que le son sustitutos es positiva o de directa proporcionalidad, por decir si sube el precio del café, aumenta el consumo de té.

Mientras que para el caso de bienes complementarios la relación es negativa o de inversa proporcionalidad, si sube el precio del azúcar baja el consumo de café y viceversa.

Ahora bien, en un análisis multivariado (es decir, donde las variables explicativas de la cantidad demandada son varias, tales como el precio del propio bien, el nivel de ingreso y el precio de un bien complementario), el sentido de la pendiente de la curva de demanda dependerá en el corto plazo del peso de cada coeficiente que afecte directamente a cada variable.

Demanda individual de un artículo

La cantidad de un artículo que los consumidores desean adquirir varía en función de factores como el precio del artículo, el ingreso económico del consumidor, los precios de los demás artículos y la preferencia, que es de carácter subjetivo.

Cuando se modifica el precio de dicho artículo, manteniendo invariables los demás factores — el supuesto de ceteris paribus —, se obtiene la tabla de demanda individual del artículo. La representación gráfica de esta tabla se interpreta como la curva de demanda individual.

La ley de la demanda de pendiente negativa

En el modelo anterior de curva de demanda individual, la figura muestra la variación de la cantidad demandada Qd en función del precio P de un bien o artículo.

Así, cuando el precio del artículo es P1, el consumidor está dispuesto a adquirir una cantidad Q1; sin embargo, al disminuir el precio a P2, estaría dispuesto a comprar Q2 unidades. Esta relación inversa entre precio y cantidad se refleja en la pendiente negativa de la curva. La pendiente de la curva de demanda casi siempre se inclina hacia abajo, lo que significa que a medida que baja el precio del artículo se compra una mayor cantidad del mismo, lo que generalmente se conoce como ley de la demanda.

Cuando se modifican una o más de las condiciones ceteris paribus, cambia toda la curva de la demanda individual. Este fenómeno se conoce como cambio en la demanda, y no debe confundirse con el cambio en la cantidad demandada, que es un movimiento a lo largo de la misma curva de demanda.

Demanda agregada para un artículo

La demanda del mercado o demanda agregada para un bien o un artículo representa las diferentes cantidades del mismo que demandan, a precios diferentes, todos los consumidores durante un período específico. De esta forma, la demanda agregada depende de los mismos factores que influyen en la demanda individual y adicionalmente, del número de compradores, lo cual puede afectar su disponibilidad.

Geométricamente, la curva de demanda agregada se puede obtener sumando horizontalmente todas las curvas de demanda individuales.

Oferta del producto individual de un artículo

La cantidad de un artículo dado que un productor individual esté dispuesto a vender en un cierto período de tiempo, depende del precio del artículo y de los costos de producción.

Para obtener la tabla y la curva de la oferta de un artículo, deben permanecer invariables ciertos factores que influyen en los costos de producción. Dentro de los más importantes se pueden contar:

  • Precios de la materia prima y los insumos.

  • Tecnología disponible.

  • Condiciones climáticas (por ejemplo, para productos agrícolas).

A manera de ilustración, supongamos que en condiciones ceteris paribus la función de la oferta para un artículo A está dada por:

  • QO = 500 + 25 PA
En donde QO es la cantidad producida y PA es el precio del artículo. Tabulando y graficando los datos, obtenemos lo siguiente:

En la gráfica se observa que entre mayor es el precio del articulo A, más grande es la cantidad Qo y viceversa. La relación directa entre precio y cantidad se observa en la pendiente positiva de la curva de oferta del productor. A diferencia de la demanda, no existe una ley de la oferta de pendiente positiva, porque la pendiente de la curva puede también ser positiva, nula o infinita, aunque el caso más frecuente es el de la pendiente positiva.

Del mismo modo que sucede con la demanda, se debe establecer la diferencia entre un cambio en la oferta y un cambio en la cantidad ofrecida.

Oferta agregada

La oferta de mercado u oferta agregada de un bien o un artículo representa la sumatoria de las diferentes cantidades de un artículo que ofrecen, a diferentes precios, todos los productores o proveedores de este bien o artículo en el mercado, durante un período de tiempo específico. La oferta agregada de un artículo depende de todos los factores que condicionan la oferta de los proveedores individuales y, además, del número de productores del artículo presentes en el mercado.

Concepto de equilibrio económico

El equilibrio alude a una condición del mercado, caracterizada porque tiende a mantenerse una vez se ha alcanzado. Desde la perspectiva de la economía, esto ocurre cuando la cantidad demandada de ese artículo o bien, es igual a la cantidad que de él se ofrece en el mercado durante un período de tiempo determinado.

Geométricamente, el equilibrio se presenta en la intersección de las curvas de demanda y oferta agregadas del mercado para un mismo artículo.

Tomemos un ejemplo.

En este ejemplo, las cantidades demandada Qd y producida Qo son iguales (500 unidades) cuando el precio del artículo es de $40. El precio y la cantidad que dan lugar al equilibrio se denominan, respectivamente, precio de equilibrio y cantidad de equilibrio, los cuales se aprecian en la intersección de las curvas de demanda y oferta agregadas del artículo.

Cuando se conocen las funciones correspondientes a las curvas de oferta y demanda agregadas, se puede obtener el precio de equilibrio al igualar las ecuaciones respectivas, teniendo en cuenta que en la situación de equilibrio las cantidades son demandada y producida son iguales.

Tomemos el ejemplo más simple, en cuyo caso las dos curvas corresponden a líneas rectas:

Función de demanda agregada:

  • Qd(P) = a + b·P

Función de oferta agregada:

  • Qo(P) = c + d·P

En equilibrio:

  • Qd = Qo

Por consiguiente, si igualamos las ecuaciones podremos obtener el precio de equilibrio P E :

a + b · PE = c + d · PE

b · PE - d · PE = c - a

PE · (b - d) = c - a

El precio de equilibrio es:

PE = (c - a) / (b - d)

La elasticidad

La elasticidad puede entenderse como la capacidad de reacción de una variable en relación con cambios en otra. Este término mide la variación porcentual que experimenta una al cambiar otra. Estas variables son cuantitativas. Se recurre a este concepto, propuesto por Alfred Marshall, para examinar la relación entre precios y demanda, o entre diversos factores que conciernen y afectan a la producción.

Elasticidad precio de la demanda

La elasticidad precio de la demanda mide cómo la variación (marginal) del precio de un bien afecta a la cantidad demandada de ese bien, cuando todos los demás factores permanecen constantes. Se calcula dividiendo el cambio porcentual en la cantidad demandada por el cambio porcentual del precio. Por ejemplo, si el precio de un bien aumenta a 105 desde un precio base 100 (el cambio es del 5%), y la cantidad demandada cae de 100 a 80 (una reducción del 20%) la elasticidad será igual a 20/5, es decir, 4. Como el resultado es superior a 1 se dice que la demanda del bien es elástica respecto al precio del mismo, y la demanda caerá proporcionalmente más que el aumento del precio; por lo tanto, aunque el precio del bien ha aumentado, el gasto total en el consumo de ese bien disminuirá. Si el resultado fuera menor a 1, la demanda del bien no sería elástica respecto al precio, por lo que la demanda de ese bien disminuiría, proporcionalmente, menos que el aumento del precio; por lo tanto, el gasto total en el consumo de ese bien aumentará a pesar del aumento del precio del mismo.

Elasticidad precio de la oferta

La elasticidad precio de la oferta mide cómo la variación del precio de un bien afecta a la cantidad ofrecida de ese bien, cuando todos los demás factores permanecen constantes. Se calcula dividiendo el cambio porcentual en la cantidad ofrecida por el cambio porcentual del precio.

Utilidad total y marginal

La utilidad se refiere al grado de satisfacción que recibe el consumidor al adquirir un determinado producto. Hasta cierto punto, mientras más unidades adquiera el consumidor por unidad de tiempo, mayor será la utilidad total que reciba. Aunque la utilidad total aumente, la utilidad marginal (adicional) que recibe al consumir cada unidad adicional del bien o artículo por lo general disminuye.

El punto de saturación corresponde a un nivel de consumo en el cual la utilidad total es máxima y la utilidad marginal es cero. Las unidades adicionales del producto hacen que disminuya la utilidad total y la utilidad marginal llega a ser negativa, debido a los problemas de almacenamiento o venta. Gráficamente, se pueden representar de la siguiente forma:

El equilibrio presupuestario produce desequilibrios por el carácter procíclico (por ejemplo, poca actividad poco ingreso público, poco gasto público) del Presupuesto. Lo que no obsta para afirmar que el superávit excesivo es una fuente de "freno" al proceso multiplicador del gasto público y que el déficit, en caso de necesidad, puede tener un efecto expansivo. Por lo general, la idea de la estabilidad presupuestaria persigue adelantarse a los ciclos o atenuar su efecto f) Estructura dicotómica de la economía. Ahora no tengo el libro aquí, pero creo recordar que en este caso se refiere a la dicotomía entre Economía Positiva y Economía Normativa