Antecedentes históricos y fuentes del Derecho Eclesiástico Español

Antecedentes históricos

La confluencia de tres culturas

Durante un tiempo prolongado conviven en España las tres grandes religiones monoteístas: el catolicismo, el judaismo, y el islam.

Desde la Romanización, que introduce el cristianismo en la península, y a partir de la unificación bajo la Iglesia de Roma del reino visigodo, la doctrina católica es la religión oficial de la monarquía española.

La invasión islámica del 711 rompe la unidad política y religiosa y concentra los restos del reino visigodo en los territorios del norte, hasta el XI que comienza la Reconquista, y que concluirá en el 1492 con la conquista de Granada.

El proceso de fortalecimiento de la monarquía cristaliza con los Reyes Católicos. Y supone una fuerte intolerancia religiosa por: la expulsión de las minorías religiosas y el establecimiento de la Inquisición.

Los que aceptan la religión oficial se llaman conversos. Los musulmanes convertidos se llaman moriscos.

Para vigilar la pureza de la fe se instaura el Tribunal de la Inquisición, órgano eclesiástico con respaldo civil, que se constituye en el principal instrumento de intolerancia religiosa en España durante tres siglos.

Todo el sistema se basa en la mutua interinfluencia Iglesia-Estado a fin de mantener la ortodoxia doctrinal y la unidad religiosa -como fundamento de la unidad política-.

El Estado impone por la fuerza la doctrina religiosa oficial, mientras que el papado concede al Estado privilegios intervencionistas.

El impacto de la Ilustración: el regalismo

La Ilustración es un movimiento racionalista que propone la autonomía del poder político y de la conciencia, introduce criterios de tolerancia religiosa.

Se produce una secularización del poder. El Estado fundamenta su naturaleza no ya en el mandato divino, sino en la soberanía nacional.

Los instrumentos regalistas más importantes en España son el ius patronatus o Real Patronato y el exequatur o Pase Regio. Su regulación se acuerda en el Concordato de 1753 entre la Santa Sede y el Reino de España.

El constitucionalismo español

Nuestra historia constitucional mantiene una tensión entre confesionalidad del Estado y libertad religiosa, entre unidad religiosa y secularización, que impregna la vida política y social.

La Constitución de Cádiz

Se inspiró en el liberalismo revolucionario: el dogma de la soberanía popular, la división de poderes y la libertad e igualdad como bases del nuevo Estado. Bajo su vigencia se decreta la supresión de la Inquisición y se produce la desamortización de bienes eclesiásticos.

Art 12: "La religión de la Nación española es y será perpetuamente la católica apostólica y romana, única verdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas y prohíbe el ejercicio de cualquier otra.

Esta declaración incluye dos componentes:

  1. doctrinal

    1. distingue entre confesionalidad sociológica, por la incorporación por el Estado de una doctrina por mayoría social.

    2. y confesionalidad doctrinal, que implica un juicio de valor por el Estado acerca de la religión oficial.

  2. confesionalidad excluyente

    1. es una consecuencia del primer componente

    2. se opone a la tolerancia del ejercicio de otros cultos.

La irrupción de la libertad religiosa

En las Constituciones de 1837 y de 1845 interesa, más que la declaración de confesionalidad, la desaparición de la rígida fórmula doctrinal, excluyente e intolerante de 1812.

El Concordato de 1851 se sitúa en la línea de intercambio de privilegios. El Estado asume los compromisos de sostenimiento a cambio del reconocimiento por el Vaticano de la monarquía de Isabel II frente a las pretensiones carlistas.

La libertad religiosa irrumpe con la Constitución de 1869, producto de la revolución del año anterior y que liquida la monarquía isabelina.

Art 21: "La Nación se obliga a mantener el culto y los ministros de la religión católica. El ejercicio público o privado de cualquier otro culto queda garantizado a todos los extranjeros residentes en España, y a los españoles, sin más limitaciones que las reglas universales de la moral y del derecho".

Así pues, no hay confesionalidad doctrinal ni siquiera sociológica, y tampoco hay exclusión de algunos cultos; queda expedito el camino para la introducción de la libertad religiosa.

En la Constitución de 1873, que no llegó a votarse, se establecía: libertad de culto, separación entre Iglesia-Estado y prohibición de subvención para ningún culto.

El régimen de tolerancia

La Constitución de 1876 se caracteriza por el intento de hallar fórmulas intermedias que garanticen la estabilidad política.

Art 11: "La religión católica, apostólica y romana es la del Estado. La Nación se obliga a mantener el culto y sus ministros. Nadie será molestado en el territorio español por el ejercicio de sus opiniones religiosas ni por el ejercicio de su respectivo culto, salvo el respeto debido a la moral cristiana. No se permitirán otras ceremonias ni manifestaciones públicas que las de la religión del Estado".

Supone una ruptura de la evolución que se había iniciado en 1837.

La Constitución republicana

La base del nuevo sistema es la declaración de no confesionalidad o, lo que es lo mismo, de separación Iglesia-Estado.

Art 3: "El Estado español no tiene religión oficial. La libertad de conciencia y el derecho de profesar y practicar libremente cualquier religión quedan garantizados en el territorio español, salvo el respeto debido a las exigencias de la moral pública."

Art 26: "Se prohibe cualquier subvención económica a las iglesias, asociaciones e instituciones religiosas".

El modelo se sitúa en una línea de desconfianza y hostilidad que para algunos facilitó la unión de la derecha en defensa de la Iglesia:

  • necesidad de autorización gubernativa para el ejercicio del culto público.

  • las confesiones religiosas quedan sometidas a una ley especial intervencionista.

  • prohibición de la enseñanza en los colegios.

  • disolución de la Compañía de Jesús

En definitiva, el régimen resultante acabó siendo también limitativo de la libertad religiosa, aunque ahora en un sistema Iglesia-Estado separado.

El régimen franquista

El régimen autoritario no tiene Derecho constitucional sino Leyes Fundamentales. En la primera de ellas, el Fuero de los Españoles dice:

Art 6: "La profesión y práctica de la religión católica, que es la del Estado español, gozará de la protección oficial".

El Concordato de 1953, entre la Santa Sede y el Estado español, se inscribe junto a los suscritos por la Santa Sede con Alemania e Italia en un formato de intercambio de privilegios.

Otra ley fundamental posterior, la Ley de Principios del Movimiento Nacional de 1958 reforzará el sistema.

A mediados de los sesenta, el Concilio Vaticano II se aparta de la doctrina tradicional de la confesionalidad del Estado a favor de la admisión de la libertad religiosa, lo cual es una paradoja.

El régimen no se alineó con la nueva idea y la cuestión quedó bloqueada hasta la democracia.

Ya en democracia, el punto de partida lo constituye el Acuerdo de 1976 con la Santa Sede que incluye la renuncia por la Iglesia y por el Estado, respectivamente, de los privilegios de fuero y de presentación.

Fuentes del Derecho Eclesiástico Español

El DEE constituye un sistema complejo dentro del OJ del Estado.

Constitución

La CE es fuente de las fuentes del Derecho pero es igualmente origen mediato e inmediato de derechos y obligaciones, de modo que debe ser entendida como fuente del Derecho en sentido pleno de la expresión.

Existen unos principios que deben ser interpretados según la DUDH y los tratados internacionales suscritos por España:

  1. El fundamento de los derechos es la dignidad de la persona humana -art 10.1-

  2. la igualdad de todos ante la ley -art 14-

  3. libertad ideológica, religiosa y de cultos -art 16-

Fuentes de carácter unilateral

Legislación orgánica

La LO se aprueba por mayoría absoluta.

La más importante es la LO de Libertad Religiosa de 1980, caracterizada por:

  1. Los distintos contenidos de la libertad religiosa desde la perspectiva individual -art 2.1-

  2. Los diversos contenidos en que se desenvuelve el derecho del sujeto colectivo de la libertad religiosa -art 2.2-

  3. Plena autonomía y capacidad de autoorganización de las entidades religiosas -art 6.1-

  4. Sistema de personalidad jurídica y Registro de Entidades Religiosas en el Ministerio de Justicia -art 5-

  5. Posibilidad de Acuerdos con las confesiones con arraigo en España -art 7-

  6. Se crea la Comisión Asesora de Libertad Religiosa -art 8-

Cuestiones relevantes:

  1. Ámbito de la ley:

    • su regulación no alcanza a la libertad religiosa.

    • se trata de un Derecho Especial, el legislador extrae del derecho común un conjunto de relaciones jurídicas para asignarles una regulación propia.

    • la Ley excluye las actividades, finalidades y Entidades relacionadas con el estudio y experimentación de los fenómenos psíquicos o parapsicológicos o la difusión de otros valores humanísticos o espirituales o análogos.

  2. El sujeto colectivo de la libertad religiosa:

    • se producen novedades en el ámbito del sujeto colectivo y en la cooperación.

El Derecho ordinario

Las normas de DEE se integran en una escala según su valor jerárquico y se encuentran repartidas por todo el OJ, que a su vez, se encuentra sujeto a principios de competencia entre las diferentes administraciones públicas.

Las CCAA no tienen competencia en la materia.

Fuentes de origen bilateral

Tratados internacionales relativos a derechos y libertades fundamentales

Art 10.2 CE: "Las normas se interpretarán según la DUDH y los tratados internacionales suscritos por España."

Acuerdos con las confesiones religiosas

A partir de 1992 surgen los acuerdos con confesiones minoritarias al amparo de la LO de Libertad Religiosa. Hay que distinguir:

  1. Los Acuerdos con la Iglesia católica:

    • son un conjunto de acuerdos aprobados finalmente con fecha de 3 de enero de 1979.

    • tratan de diferentes materias

    • constituyen un cuerpo completo de regulación de las relaciones entre el Estado español y la Iglesia católica.

    • se consideran tratados internacionales entre el Reino de España y la Santa Sede.

    • están amparados por la CE y son preconstitucionales.

    • difieren de los Concordatos en que dependen de los principios constitucionales.

    • son consecuencia del principio constitucional de cooperación.

    • a los Acuerdos de 1979 hay que añadir el Convenio de 1962 sobre Universidades de la Iglesia católica y el Acuerdo sobre Asuntos de interés común en Tierra Santa de 1994.

  2. Acuerdos con las confesiones minoritarias:

    • El Estado concluyó en 1992 sendos pactos con la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas, con la Federación de Comunidades Israelitas y con la Comisión Islámica de España.

    • son también consecuencia del principio constitucional de cooperación.

    • no se consideran tratados internacionales sino Acuerdos incorporados a una Ley ordinaria de artículo único

Otras fuentes

La jurisprudencia, aunque no aludida de forma expresa, es tradicionalmente considerada fuente del Derecho español. En DEE, la jurisprudencia es muy relevante por la complejidad del modelo que implanta la CE en esta materia.

Las técnicas a aplicar en la relación entre ordenamientos son las propias del Derecho internacional (remisión formal, remisión material, presupuesto), pero en DEE hay que tener en cuenta la correspondencia de la norma o relación que se integra con la condición de neutralidad del Estado.

El mejor ejemplo es la remisión formal a las normas que regulan el matrimonio confesional, evitando así el gravamen que para los ciudadanos supondría la obligación de efectuar dos ceremonias matrimoniales, una religiosa y otra civil.