El depósito

Introducción: clases de depósito

El CC regula la figura en el título XI del libro IV.

El depósito puede constituirse judicialmente -secuestro-, o extrajudicialmente -propio-.

Clases de depósito propio:

  • voluntario -art 1763 CC-

  • necesario o miserable -art 1781 CC-

  • secuestro convencional -art 1763 CC-

La finalidad básica del depósito es la obligación de guarda o custodia y consiguiente restitución, sobre el presupuesto de la entrega previa de la cosa objeto de depósito.

El depósito voluntario

Concepto y presupuestos

El Código Civil se limita a destacar su carácter convencional: "depósito voluntario es aquel en que se hace la entrega por la voluntad del depositante" (artículo 1.763). Notas características:

  1. La finalidad principal y autónoma del contrato es la obligación de guardia y custodia. La obligación de custodia que pesa sobre el depositario se caracteriza por su provisionalidad, de tal manera que el bien depositado debe ser objeto de restitución cuando le sea pedido o reclamado por el depositante. A su vez, el depositario no podrá usar la cosa depositada sin permiso expreso del depositante.

  2. El objeto de la obligación de custodia debe ser siempre una cosa ajena, en el sentido de que no pertenece al depositario. No obstante, algunos autores admiten la posibilidad de depósito de una cosa propia pero que no se encuentra a disposición del depositario, incluso habría que admitir el supuesto de depósito judicial en el que el depositario es el propietario cuya titularidad es objeto de litigio.

  3. El objeto del depósito ha de recaer sobre un bien mueble corporal. Respecto de los inmuebles, su admisión o no como objeto de depósito ha sido una cuestión largamente discutida en la doctrina, optándose en el momento codificador por la negativa.

No obstante, el llamado depósito judicial puede recaer sobre los bienes inmuebles.

De todo esto se puede deducir que el depósito es un contrato en virtud del cual una persona, depositante o deponente, entrega una cosa mueble a otra, depositario, para que ésta la guarde y se la restituya cuando aquélla se la reclame.

Características del contrato

Gratuidad y unilateralidad del contrato

Salvo pacto en contrario "el depósito es un contrato gratuito" (artículo 1.760) y, por ende, unilateral, salvo que se pacte una retribución, con lo cual la relación jurídica devendrá bilateral.

Tradicionalmente la retribución en el depósito suponía la calificación del contrato como arrendamiento de servicios, préstamo o contrato innominado.

El carácter real

Del tenor literal de los artículos 1.758 ("se constituye depósito desde que uno recibe la cosa...") y 1.763 ("depósito voluntario es aquel en que se hace la entrega...") parece exigir necesariamente la entrega de la cosa para el nacimiento del contrato de depósito.

Empero, la doctrina contemporánea suele poner de relieve el posible carácter consensual del contrato, al destacar que, si bien lo ordinario es la coincidencia temporal entre el nacimiento del contrato y la entrega del bien al depositario, ello no debe suponer que se niegue validez a un contrato concluido obligatoriamente por la voluntad de las partes, antes e independientemente de la entrega.

Los sujetos del contrato

La capacidad de las partes contratantes

Se entiende que es suficiente para la constitución del contrato de depósito la capacidad general de contratar, no siendo necesario que el depositante sea propietario del bien depositado.

Falta de capacidad del depositante

  1. Si la incapacidad del depositante (incapaz) existía en el momento de celebración del contrato, dispone el artículo 1.764 que la otra parte "queda sujeta a todas las obligaciones del depositario, y puede ser obligada a la devolución por el tutor, curador o administrador de la persona que hizo el depósito, o por esta misma si llega a tener capacidad". El precepto transcrito es una aplicación particular de los supuestos de anulabilidad del contrato. Se parte de la base de la validez de dicho contrato, cuya anulabilidad no puede ser instada por el depositario capaz, sino sólo por los representantes legales del incapaz.

  2. Puede darse el caso que el depositante pierda, después de hacer el depósito (sobrevenidamente) su capacidad para contratar. La validez y eficacia del contrato es indiscutible y el problema vendrá representado exclusivamente por la falta de capacidad del depositante para recibir la devolución o exigir la restitución. No pudiendo restituirse la cosa objeto de depósito sino a los que tengan la administración de los bienes y derechos del depositante que ha devenido incapaz.

Falta de capacidad en el depositario

  1. El artículo 1.765 contempla la falta de capacidad en el momento de la constitución del depósito. En tal caso, siendo válido el contrato (si bien susceptible de anulación), el depositante tiene frente al depositario la facultad de ejercitar la "acción para reivindicar la cosa depositada mientras exista en poder del depositario". Sin embargo, no se trata de una acción reivindicatoria, sino de una mera acción de restitución. En caso de que tal restitución no fuera posible, por haber salido la cosa del patrimonio del depositario, el depositante sólo puede solicitar el abono de la cantidad en que se hubiera enriquecido el depositario con la cosa o con el precio (acción que prescribe a los quince años). Si el depositante es realmente propietario, los bienes que fueron constituidos en depósito y han sido adquiridos por terceros no debe situarse en la esfera del artículo 1765, sino en la propia del artículo 464 del Código.

  2. La incapacidad sobrevenida en el depositario no se encuentra regulada en el Código Civil, lo que no impide la exigencia de la diligencia debida en la conservación de la cosa a los representantes legales.

Pluralidad de los sujetos

Constitución conjunta del depósito -pluralidad de depositantes-

El supuesto se encuentra regulado en el artículo 1.772, el cual dispone que "Cuando sean dos o más los depositantes, si no fueren solidarios y la cosa admitiera división, no podrá pedir cada uno de aquellos más que su parte. Cuando haya solidaridad, o la cosa no admita división, regirá lo dispuesto en los artículos 1.141 y 1.142 de este Código". Conclusiones:

  1. La equiparación entre indivisibilidad y solidaridad, y aplicación de las normas de la solidaridad en los supuestos de indivisión, de tal manera que no son posibles los supuestos de depósito indivisible mancomunado. En cualquier caso, habrá de tenerse en consideración lo pactado expresamente y los usos negociales.

  2. Equiparación entre mancomunidad (que se presume) y divisibilidad, de tal manera que el depositante no puede pedir más que su parte.

Pluralidad de depositarios

Ante el silencio del Código Civil se aplicarán las reglas generales en materia de obligaciones, teniendo en cuenta los usos negociales y la voluntad de las partes.