Las fuentes del Derecho Visigodo (I)

El sistema jurídico de la España visigoda: fuentes romanas, Derecho consuetudinario germánico y legislación visigoda

Las fuentes del derecho romano al constituirse el reino visigodo siguen siendo como en la época anterior, las leges y los iura. Estos textos se utilizan hasta fines del siglo V. Las leges habían quedado recopiladas en el Codex Gregorianus y en el Codex Hermogenianus. Más tarde se recibe en España el Codex Theodosianus en el 438 con dieciséis libros completado posteriomente con las leyes nuevas de los posteriores emperadores.

También se sistematizaron los iura. La ley de citas reconoció en el 426 la autoridad de ciertos autores: Papiniano, Paulo, Gayo, Ulpiano y Modestino. En todo caso, en caso de igualdad, la de Papiniano.era la que vinculaba a los jueces a la hora de dictar sentencia.

Durante el período en que las regiones del sur permanecieron en el Imperio de Bizancio, rigió el derecho justinianeo a través de leyes imperiales recogidas en el Código, de los textos de juristas reunidos en el Digesto y de las Novelas. A mediados del siglo VII, Recesvinto prohibió el uso y aplicación de las leyes romanas aunque todavía permitió su estudio.

Junto a las leyes y códigos visigodos hay que contemplar también las propias costumbres jurídicas que según Hinojosa ese derecho consuetudinario habría aparecido después para configurar la fisonomía germanista del derecho medieval. D´Ors y García – Gallo se opusieron a esta tesis germanista insistiendo en que la profunda romanización de los visigodos habría sido inconciliable con el mantenimiento de un derecho consuetudinario germánico.

En síntesis podríamos decir que entre las primeras leyes dictadas por Teodorico I y II a mediados del S.V y un último gran código de Rescesvinto a mediados del S.VII contábamos con tres importantes ordenamientos jurídicos: el Codigo de Eurico, el Breviario de Alarico y el Código de Leovigildo. Todas las teorías que creíamos seguras científicamente están en la actualidad entre paréntesis y sujetas a debate entre diversos profesores como García-Gallo, D´Ors, Giulio Vismara, y otros.

Las fuentes

Las leyes teodoricianas. El edicto de Teodorico

El primer rey visigodo del que se tiene constancia de que legisló por escrito fue Teodorico I cuando aún subsistía el Imperio romano de Occidente. Promulgó leyes que se referían, al menos, a los repartos de tierras a raíz del famoso foedus del418.

Se ha conservado un texto legal autodenominado Edicto de Teodorico, compilación de 155 preceptos breves de Derecho romano vulgar, atribuido según unos al rey ostrogodo Teodorico el Grande (493-526) por lo que no debería tenerse en cuenta en la legislación visigoda, y según otros al visigodo Teodorico II. Desde entonces se ha mantenido la duda.

Para el sector mayoritario (D´Ors), se trata de un Edicto decretado por un gobernador provincial o el prefecto del pretorio responsable del territorio ocupado por Teodorico II. Teniendo en cuenta la fecha del texto, posterior al 458 y anterior al 461, el autor podría ser Magno de Narbona ya que sabemos que dio normas jurídicas a los godos. El que se hable en tercera persona de los reyes y que se refiera a los visigodos como bárbaros parece confirmar esta hipótesis.

El Código de Eurico

Eurico fue el primer rey godo que, como tal, promulgó un corpus o código legislativo. Tras conspirar contra su hermano Teodorico II, con el resultado de muerte de este, accede al trono en el 466. Al caer ya lo que quedaba de la estructura romana, Eurico se convirtió en un rey poderoso. Sidonio Apolinar nos dice que Eurico dominó a los pueblos con las armas y a estas con las leyes. San Isidoro nos dirá después que Eurico será el primer rey bajo cuyo gobierno los godos comenzaron a regirse por leyes y no por costumbres.

El códice de París.- Se encuentra en la biblioteca de los monjes de Saint Germain des Prés. La versión traducida al castellano por D´Ors es la aceptada en el mundo científico de hoy.

El texto se basa fundamentalmente en el derecho romano vulgar (D´Ors) aunque no cabe ignorar algunos residuos germánicos. Para D´Ors, al extiguirse el Imperio de Occidente y desaparecer el prefecto de Arlés, Eurico se subrogó en su lugar dictando el código como un edictum.

Tras los trabajos de Garcia-Gallo, la cuestión de la autoría del Código de Eurico no es tan segura.

Se han conservado sólo los preceptos 276 a 336, y entre ellos sólo 47 ya que la serie no es contínua, de los aproximadamente 350 que pudo tener.

Si el texto pertenece a Teodorico II, según García-Gallo, su promulgación hubo de tener lugar en los años en los que él gobernó (453-484). Si el texto pertenece a Eurico, según la opinión dominante, habría que situarlo en el marco de su reinado (466-484).

El Breviario de Alarico

En el 506 una asamblea de obispos y representantes provinciales reunidos en la actual localidad francesa de Aire sur l´Adour, dio su aprobación a un código elaborado por juristas y que recibió la sanción oficial de Alarico II

Es una recopilación de derecho romano (leges y iura) seleccionado fundamentalmente:

  • Entre las leges, algo menos de la mitad de los preceptos del Código Teodosiano, junto con 41 novelas o disposiciones de emperadores posteriores.

  • Entre los iura, el Epítome de Gayo (adaptación romano-vulgar de las Instituciones), y las Sentencias de Paulo.

La mayor parte de las normas van acompañadas de una interpretación (interpretatio) realizada por juristas de la práctica que en muchos casos desconocían el sentido de la norma. Por eso tales interpretaciones son la principal fuente para el estudio del Derecho romano vulgar.

La finalidad del texto obedece al interés de Alarico II por demostrar a la población romana que estaba dispuesto a respetar y tutelar su Derecho. Significó además la modificación de la antigua ley de citas , sobre alegación en los pleitos de escritos de juristas, por cuanto Alarico prohíbe que en los tribunales se aplique cualquier otra obra que no sea el Breviario mismo.

El Código de Leovigildo

Conocemos su existencia porque se menciona en la “Historia de los Godos” de San Isidoro nacido durante el reinado de Leovigildo. No nos ha llegado ningún ejemplar del Codex Revisus de Leovigildo. Se ha entendido que procederían de él las diversas leyes que aparecen luego en el Liber Iudiciorum precedidas de la inscripción antiqua. Estas leyes antiguas serían leyes nuevas de Leovigildo o preceptos de Eurico que aquél recogió o sometió a corrección.

Nada de lo relativo a este código, ni tan siquiera su propia existencia, puede tenerse como seguro.

El Liber Iudiciorum. La redacción de Recesvinto. Revisión de Ervigio y redacción vulgata

Fue promulgado por Recesvinto en el 654, tras haber sido revisado por el Concilio VIII de Toledo, culminando la reforma legislativa inacabada de su padre Chindasvinto. Se aplicó tanto a godos como a hispanorromanos, pero es posible que la unificación jurídica fuera anterior.

Consta de 12 libros de contenido sistemático, añadiendo al CR todas las leyes decretadas por monarcas posteriores. Las leyes del LI se clasifican en:

  • Leyes antiguas (antiquae): de Eurico o Leovigildo.

  • Leyes antiguas enmendadas (antiqua enmendatae): presumiblemente de Eurico, revisadas por Leovigildo.

  • Leyes en que consta el nombre del monarca que las promulgó; de Recaredo, Rescesvinto y sus sucesores.

El Código reitera la derogación de las leyes romanas, aunque autoriza estudiarlas para buscar su utilidad.

Fue revisado por Ervigio, en el Concilio XII de Toledo del 680, añadiendo leyes favorables a la Iglesia, modificando mas de 80 leyes, mejorando así la coherencia del Código, e incorporando 28 leyes contra los judíos. Posteriormente, Egica procedió a otra revisión en el 693 encomendada al Concilio XVI de Toledo Circularon copias oficiales pero también versiones vulgares (vulgatae) del Liber.

[ En la Alta Edad Media fue traducido al romance con el nombre de Fuero Juzgo.

Para un sector de la doctrina, con este texto se alcanzó por primera vez la unificación jurídica entre godos y romanos. Para ello mediante la ley 2,1, 10 se prohibiría definitivamente la aplicación del derecho romano (pero podía mantenerse extrajudicialmente si ambas partes estaban de acuerdo).

Respecto al grado de vigencia y aplicación del Liber Lidiciorum se ha mantenido dos posturas: la tesis germanista afirma que tuvo escasa aplicación debido a una excesiva romanización que contribuyó al mantenimiento del derecho germánico. Otra tesis afirma que el Liber Iudiciorum tuvo un amplio grado de aplicación y que no es posible suponer la existencia de un pujante y vital ordenamiento (es decir, un conjunto desarrollado, amplio y homogéneo de normas) consuetudinario, de raíz germánica, imbricado en la sociedad rural (del que no hay prueba) en constante oposición o lucha con la romanizada legislación del Liber. Por el contrario, los documentos de aplicación del derecho demuestran un significativo grado de aplicación y observancia de las leyes del Liber Iudiciorum. ]