El Derecho civil español

Los supuestos institucionales del Derecho Civil y las formas históricas del mismo

Aproximación a los supuestos materiales del Derecho Civil

Para desentrañar el significado y el contenido actuales del Derecho Civil, debe primar la consideración o perspectiva histórica (Historicistas: mantienen el apego o la inherencia del Derecho Civil a la evolución histórica, con lo que, acentúan su característica de mutabilidad, de cambio o de cambio evolutivo).

El acercamiento histórico, debe realizarse tomando como punto de referencia los supuestos institucionales del Derecho Civil.

Deben entenderse por tales aquellos supuestos de hecho (los problemas, los conflictos, los litigios o las tenciones sociales) que, aunque de forma variable históricamente, pueden considerarse como determinantes del nacimiento y desarrollo de las instituciones que, han ido conformando históricamente con el nombre de Derecho Civil.

Las distintas formas históricas del Derecho Civil: la codificación como punto de partida metodológico

La cuestión estriba, no tanto en determinar la caracterización y el listado de tales instituciones, cuanto en individualizar la materia común de las diversas formas históricas de las mismas. A efectos instrumentales, es necesario tomar como punto de partida una de tales formas históricas. Un acercamiento al concepto de Derecho Civil no puede marginar el importantísimo momento que supone la codificación. El Derecho privado codificado es la forma histórica del Derecho Civil.

Esta afirmación no debe entenderse en el sentido de que la aceptación de la importancia del momento codificador presuponga necesariamente identificar tal “forma histórica” con la materia civil propiamente dicha.

La aceptación de la formulación elegida como punto de partida no tiene otro sentido que identificar en ella los supuestos de hecho originadores: las realidades, situaciones, litigios o conflictos de intereses regulados que, se han identificado como los supuestos institucionales del Derecho Civil.

Ello implica hacer hincapié exclusivamente en los problemas materiales que el Derecho Civil tiende a solventar.

De dicho estudio histórico habrán de proceder de manera natural – es decir, respetando de cerca el propio desenvolvimiento histórico ‐ las concretas formas de regulación de la materia civil.

La materia propia del Derecho Civil

El Derecho Civil como Derecho de la persona

El núcleo central del Derecho Civil viene representado por la persona en sí misma considerada, en su dimensión familiar y en sus relaciones patrimoniales, como revela la mera contemplación del índice sistemático de cualquiera de los Códigos Civiles.

La propia estructura del Código Civil español demuestra lo anterior. Analizando el contenido del mismo, las materias sobre las que recae su regulación serían las siguientes:

  1. Vigencia y efectos de las normas jurídicas.

  2. Delimitación del ámbito de poder jurídico de las personas y su relación con un grupo especial de (otras) personas, que les son especialmente próximas.

  3. Las categorías de bienes que pueden ser objeto de tráfico; poder que las personas pueden ostentar sobre dichos bienes; modos de circulación de dichos bienes; y reglas de transmisión de tales bienes.

La materia contemplada en el primero de los apartados reseñados se refiere a cuestiones generales de fuentes del Derecho y de aplicación y eficacia de las normas jurídicas, que no pueden ser consideradas como exclusivas del Derecho Civil, aunque se integraron en los Códigos Civiles por razones históricas.

Las situaciones típicas que pueden configurarse como contenido de las diversas formas históricas del Derecho Civil han sido tradicionalmente individualizadas en la persona, en la familia y en el patrimonio:

  1. La persona en sí misma considerada, en cuanto sujeto de derecho, sin tener en cuenta cualesquiera otros atributos o características o situaciones sociales.

  2. La familia en cuanto grupo humano básico, necesitado de una regulación que encuadre los derechos y deberes recíprocos entre sus miembros y de éstos con el resto de la comunidad.

  3. El patrimonio en cuanto concepto genérico referido al conjunto de bienes, derechos y obligaciones de cualquier persona, con capacidad para adquirir y transmitir bienes. También, los instrumentos básicos de intercambio económico (los contratos) y los mecanismos de transmisión a los familiares a través de la herencia, etc.

Semejante delimitación tradicional se corresponde con realidades y situaciones de permanente existencia.

Aceptado sin paliativos el carácter social del Derecho, ello supone la constante tensión existente entre el grupo social políticamente organizado, considerado en su conjunto, y el individuo o los individuos que lo integran, considerados como personas en sí mismas dichas.

El problema es uno solo: el marco de libertad y de autonomía del individuo frente al grupo social políticamente organizado.

Se puede conceptuar el Derecho Civil, como el derecho de la personalidad privada, que se desenvuelve a través de la familia, sirviéndose para sus propios fines de un patrimonio y asegurando su continuidad a través de la herencia.

Contenido material y plan expositivo

El usuario de este libro, agradecerá una mayor concreción sobre la temática considerada. El estudio de nuestra asignatura se divide en 4 asignaturas, ubicadas en sendos cursos de la Licenciatura o Grado (por lo general, de primero a cuarto o quinto curso):

  1. Parte general: materias generales de carácter introductorio y el Derecho de la persona.

  2. Obligaciones y contratos: doctrina general del contrato y de las obligaciones de él procedentes; responsabilidad civil o responsabilidad extracontractual y estudio de las diversas figuras contractuales.

  3. Derechos reales e hipotecarios: estudio de la propiedad y de la posesión; estudio de los diversos derechos reales (derecho que tiene una persona sobre una cosa en virtud de una determinada relación jurídica. Se caracterizan por el carácter inmediato del poder que otorgan a su titular sobre la cosa, y la facultad de ejercitarlo frente a todos los hombres), y la publicidad proporcionada respecto de los bienes inmuebles por el Registro de la Propiedad.

  4. Derecho de familia y de sucesiones: estudio del matrimonio (y relaciones extramatrimoniales); relaciones de los progenitores con sus hijos; régimen económico del matrimonio y crisis matrimoniales (separación, divorcio, nulidad); la herencia y los distintos modos de suceder (testamento y sucesión testada, sistema de legítimas y reservas, y sucesión intestada).

Al contrastar el referido plan de exposición con el índice sistemático del Código Civil español se apercibirá de inmediato que entre aquél y éste no existe paralelismo alguno. La razón de ello es que, doctrinalmente, en nuestro país, ha contado más la elaboración teórica alemana que la propia atención a los datos normativos patrios. Nuestro Código debe adscribirse sin duda al plan romano-francés.