Otros regímenes económicos del matrimonio

Vigencia del régimen de participación

Dada la doble naturaleza o el carácter mixto del régimen de participación (inicial separación - posterior comunidad diferida de las ganancias), es necesario distinguir entre el régimen normativo propio de la participación durante el período de su vigencia y las consecuencias ulteriores, tras llevarse a cabo su extinción y liquidación.

Aplicación supletoria de las normas de separación de bienes

Art. 1.413 "En todo lo no previsto en este capítulo se aplicarán, durante la vigencia, del régimen de participación, las normas relativas al de separación de bienes". El legislador parte de la base de que las reglas de funcionamiento conyugal coinciden en uno y otro régimen económico-matrimonial.

Régimen de administración y disposición

Art. 1.412, bajo el régimen de participación, "A cada cónyuge le corresponde la administración, el disfrute y la libre disposición tanto de los bienes que le pertenecían en el momento de contraer matrimonio como de los que pueda adquirir después por cualquier título".

La asimilación entre el régimen de separación y el de participación se produce incluso en lo previsto, como se puede observar comparándolo con el art. 1.437 "En el régimen de separación pertenecerán a cada cónyuge los bienes que tuviese en el momento inicial del mismo y los que después adquiera por cualquier título. Asimismo corresponderá a cada uno la administración, goce y libre disposición de tales bienes".

Adquisición de bienes bajo comunidad ordinaria

Art. 1.414 "Si los casados en régimen de participación adquirieran conjuntamente algún bien o derecho, les pertenece en proindiviso ordinario".

La defensa de las expectativas patrimoniales del otro cónyuge

El mantenimiento de los principios propios de la separación patrimonial entre los cónyuges durante la primera fase del régimen de participación recibe algunas correcciones atendiendo a que, en su segunda fase, se convierte en un régimen de comunidad de ganancias.

La finalidad de estas correcciones es procurar la debida integridad patrimonial de las masas privativas de cada uno de los cónyuges, en beneficio de las expectativas del otro, siendo de especial consideración los actos dispositivos a título gratuito y los actos fraudulentos.

  • Respecto los actos dispositivos a título gratuito, dispone el art. 1.423 que "se incluirá en el patrimonio final, el valor de los bienes de que uno de los cónyuges hubiese dispuesto a título gratuito sin el consentimiento de su consorte, salvo si se tratase de liberalidades de uso".

  • Respecto los actos fraudulentos, el art. 1.424 ordena aplicar la misma regla respecto de los actos realizados por uno de los cónyuges en fraude de los derechos del otro.

Inicialmente, tales preceptos no declaran la ineficacia de los actos perjudiciales para las expectativas del otro cónyuge, sin embargo en realidad se limita la facultad dispositiva de los cónyuges respecto de los actos a título gratuito, que requieren el consentimiento del otro cónyuge, y además, pueden ser impugnados si llegado el momento de la liquidación no hubiese bienes en el patrimonio deudor para hacer efectivo el derecho de participación en las ganancias (art. 1433).

En la fase liquidatoria, cualquiera de los cónyuges puede, asimismo, impugnar las enajenaciones que hubieren sido hechas en fraude de sus derechos, si bien en este caso los adquirentes a título oneroso y de buena fe serán inmunes a la acción rescisoria (art. 1434).

El plazo de ejercicio de las acciones de impugnación caducará a los 2 años de extinguido el régimen de participación.

Extinción del régimen de participación

Las causas de extinción del sistema de participación son las mismas causas que de extinción del régimen de gananciales. Estableciéndolas el art. 1.415 "El régimen de participación se extingue en los casos prevenidos para la sociedad de gananciales, aplicándose lo dispuesto en los arts. 1.394 y 1.395".

Causas de disolución ipso iure o de pleno derecho de la sociedad de gananciales, determina la extinción del régimen de participación cualquiera de las causas contempladas en el art. 1.392:

  1. Cuando se disuelva el matrimonio.

  2. Cuando sea declarado nulo.

  3. Cuando judicialmente se decrete la separación de los cónyuges.

  4. Cuando los cónyuges convengan un régimen económico distinto en la forma prevenida legalmente.

Respecto a las causas de extinción o disolución judicial de la sociedad de gananciales:

  1. Haber sido el otro cónyuge judicialmente incapacitado, declarado ausente o en quiebra o concurso de acreedores, o condenado por abandono de familia.

  2. Venir el otro cónyuge realizando por sí solo actos dispositivos o de gestión patrimonial que entrañen fraude, daño o peligro para los derechos del otro en la sociedad.

  3. Llevar separado de hecho más de un año por acuerdo mutuo o por abandono del hogar.

  4. Incumplir grave y reiteradamente el deber de informar sobre la marcha y rendimientos de sus actividades económicas.

La liquidación del régimen de participación

Una vez tenga lugar la extinción del régimen de participación, procede el período de liquidación correspondiente.

Art. 1417 "Producida la extinción se determinarán las ganancias por las diferencias entre los patrimonios inicial y final de cada cónyuge".

El patrimonio inicial

Art. 1418 "Se estimará constituido el patrimonio inicial de cada cónyuge:

  1. Por los bienes y derechos que le pertenecieran al empezar el régimen.

  2. Por los adquiridos después a título de herencia, donación o legado".

El Código no autoriza la existencia de un patrimonio inicial de signo negativo; así lo indica el art. 1.420 "Si el pasivo fuese superior al activo no habrá patrimonio inicial". Por tanto, en caso de que cualquiera de los cónyuges tuviera más deudas y obligaciones que bienes y derechos en el momento inicial del régimen, el patrimonio inicial computable equivale a cero euros.

Respecto de la valoración inicial de los bienes, el art. 1421 establece que "Los bienes constitutivos del patrimonio inicial se estimarán según el estado y valor que tuvieran al empezar el régimen o, en su caso, al tiempo en que fueron adquiridos. El importe de la estimación deberá actualizarse el día en que el régimen haya cesado".

El patrimonio final

Art. 1422 "El patrimonio final de cada cónyuge estará formado por los bienes y derechos de que sea titular en el momento de la terminación del régimen, con deducción de las obligaciones todavía no satisfechas".

Dada la inexistencia de masa conyugal común durante el período de vigencia del régimen de participación, dispone el art. 1426 "Los créditos que uno de los cónyuges tenga frente al otro, por cualquier título, incluso por haber atendido o cumplido obligaciones de aquél, se computarán también en el patrimonio final del cónyuge acreedor y se deducirán del patrimonio del cónyuge deudor".

La regla de valoración del patrimonio final, art. 1425 "Los bienes constitutivos del patrimonio final se estimarán según el estado y valor que tuvieran en el momento de la terminación del régimen", y los bienes "enajenados gratuita o fraudulentamente, conforme al estado que tenían el día de la enajenación y por el valor que hubieran tenido si se hubiesen conservado hasta el día de la terminación".

Las reglas procesales

Para el caso de que la liquidación del régimen devenga contenciosa ha de atenderse al procedimiento especial previsto en el art. 811 LEC-2000 que, en caso de falta de acuerdo de los cónyuges, opta por remitir a los trámites del juicio verbal:

  1. No podrá solicitarse la liquidación de régimen de participación hasta que no sea firme la resolución que declare disuelto el régimen económico matrimonial.

  2. La solicitud deberá acompañarse de una propuesta de liquidación que incluya una estimación del patrimonio inicial y final de cada cónyuge, expresando, en su caso, la cantidad resultante a pagar por el cónyuge que haya experimentado un mayor incremento patrimonial.

  3. A la vista de la solicitud de liquidación, se señalará, dentro del plazo máximo de diez días, el día y hora en que los cónyuges, deberán comparecer ante el Secretario Judicial al objeto de alcanzar un acuerdo.

  4. Cuando, sin mediar causa justificada, alguno de los cónyuges no comparezca en el día señalado, se le tendrá por conforme con la propuesta de liquidación que efectúe el cónyuge que haya comparecido. En este caso, así como cuando, habiendo comparecido ambos cónyuges, lleguen a un acuerdo, se consignará éste en el acta y se dará por concluido el acto.

  5. De no existir acuerdo entre los cónyuges, se les citará a una vista, y continuará la tramitación con arreglo a lo previsto para el juicio verbal.

La sentencia resolverá sobre todas las cuestiones suscitadas, determinando los patrimonios iniciales y finales de cada cónyuge, así como, en su caso, la cantidad que deba satisfacer el cónyuge cuyo patrimonio haya experimentado una mayor incremento y la forma en que haya de hacerse el pago.

La participación en las ganancias

La distribución de las ganancias resultantes: cada uno de los cónyuges habrá de compartirlas, distribuyéndolas por mitad, con el otro consorte.

Incrementos de ambos patrimonios

Art. 1427 "Cuando la diferencia entre los patrimonios final e inicial de uno y otro cónyuge arroje resultado positivo, el cónyuge cuyo patrimonio haya experimentado menor incremento percibirá la mitad de la diferencia entre su propio incremento y el del otro cónyuge". Es decir, se distribuyen por mitad las ganancias resultantes, procediendo la correspondiente compensación.

Incremento de uno sólo de los patrimonios

"Cuando únicamente uno de los patrimonios arroje resultado positivo, el derecho de la participación consistirá, para el cónyuge no titular de dicho patrimonio, en la mitad de aquel incremento" (art. 1.428).

Participación por mitad y por cuota distinta

Tanto el art. 1.427 cuanto el 1.428 sientan como regla general que la distribución de las ganancias consiste en la mitad de la cantidad resultante. Sin embargo, el art. 1.429 autoriza que "Al constituirse el régimen podrá pactarse una participación distinta de la que establecen los dos artículos anteriores, pero deberá regir por igual y en la misma proporción respecto de ambos patrimonios y a favor de ambos cónyuges". Es decir que tales condiciones cumplan el principio de igualdad conyugal.

Este acuerdo de participar mediante cuota distinta al 50 por 100 encuentra una excepción en el caso de que existan descendientes no comunes, pues en tal supuesto el art. 1430 dispone que "No podrá convenirse una participación que no sea por mitad". En todo caso la exclusión de la autorregulación de los asuntos patrimoniales de los cónyuges del art. 1430, resulta cuanto menos discutible.

El crédito de participación

Art. 1431 "El crédito de participación deberá ser satisfecho en dinero".

Sin embargo, esta norma presenta algunas dificultades reales, sobre todo en el supuesto de que la extinción del régimen de participación haya tenido lugar por fallecimiento de uno de los cónyuges, por lo que en puridad de conceptos éste habrá de respetar el conjunto de los créditos preferentes contemplados en los arts. 1922 y ss. del CC.

En otros casos, existen otras alternativas, consideradas en los arts. 1431 y 1432:

"Si mediaren dificultades graves para el pago inmediato, el Juez podrá conceder aplazamiento, siempre que no exceda de 3 años y que la deuda y sus intereses legales queden suficientemente garantizados" (art. 1431).

"El crédito de participación podrá pagarse mediante la adjudicación de bienes concretos, por acuerdo de los interesados o si lo concediese el Juez a petición fundada del deudor" (art. 1432). Vemos, pues, que la declaración inicial del carácter dinerario del crédito de participación realmente no es de cumplimiento necesario.