La adopción

La adopción

Desde antiguo en el mundo del Derecho adoptar equivale a integrar en una familia a alguien que no pertenece a ella por razones de consanguinidad, de sangre o descendencia, creando, pues, un estado familiar o, mejor, una relación de parentesco basada en el propio acto de la adopción.

Art. 108.1 "La filiación puede tener lugar por naturaleza y por adopción. La filiación por naturaleza puede ser matrimonial y no matrimonial. Es matrimonial cuando el padre y la madre están casados entre sí. La filiación matrimonial y la no matrimonial, así como la adoptiva, surten los mismos efectos, conforme a las disposiciones de este Código". Así pues, se establece una equiparación entre la filiación adoptiva y la filiación por naturaleza.

Presupuestos o requisitos de la adopción

Art. 175.4 "Nadie puede ser adoptado por más de una persona, salvo que la adopción se realice conjunta o sucesivamente por ambos cónyuges. El matrimonio celebrado con posterioridad a la adopción permite al cónyuge la adopción de los hijos de su consorte. En caso de muerte del adoptante, o cuando el adoptante sufra la exclusión prevista en el art. 179, es posible una nueva adopción del adoptado".

El sistema constituye la regla el adoptante individual, aunque se siga previendo la adopción por la pareja matrimonial o de hecho.

Requisitos de los adoptantes

Es necesario la plena capacidad de obrar de quien quiere adopta y además lo dispuesto en el art. 175.1 "La adopción requiere que el adoptante sea mayor de 25 años [pasado de 45 a 30]. En la adopción por ambos cónyuges basta que uno de ellos haya alcanzado dicha edad. En todo caso, el adoptante habrá de tener, por lo menos 14 años más que el adoptado". Además, no pueden adoptar:

  • los incapacitados (salvo que otra cosa se deduzca de la sentencia de incapacitación).

  • los menores de edad incapacitados o no, o emancipados.

  • las personas jurídicas (pues debe ser una persona física).

El adoptado

La ley 21/1987 "únicamente podrán ser adoptados los menores no emancipados". Para evitar el tráfico de niños, sobre nasciturus o recién nacidos, el art 177.2 establece que "El asentimiento de la madre no podrá prestarse hasta que hayan transcurridos 30 días desde el parto".

En cuanto a la edad, excepción, será posible la adopción de un mayor de edad o de un menor emancipado cuando, inmediatamente antes de la emancipación, hubiere existido una situación no interrumpida de acogimiento o convivencia, iniciada antes de que el adoptando hubiere cumplido los 14 años.

Las prohibiciones

Afectan tanto al adoptante como al adoptado, art 175 "No puede adoptarse:

  • A un descendiente.

  • A un pariente en segundo grado de línea colateral por consanguinidad o afinidad.

  • A un pupilo por su tutor hasta que haya sido aprobada definitivamente la cuenta general de la tutela".

Irrevocabilidad de la adopción

Art.180.1 "La adopción es irrevocable". Apartado 4 "La determinación de la filiación que por naturaleza corresponda al adoptado no afecta a la adopción". Es decir, ni la circunstancia de que se llegara a determinar la verdadera filiación de quien fue adoptado en condiciones de ser hijo de padres desconocidos provocaría la pérdida de su condición de hijo adoptivo del correspondiente adoptante.

La ley pretende dotar de la máxima estabilidad y continuidad a la filiación adoptiva. Una vez declarada y constituida la adopción mediante el auto judicial, el hijo adoptivo familiarmente se integra en la estirpe del adoptante como si fuere descendiente consanguíneo. Excepcionalmente, durante los 2 años siguientes al auto judicial la adopción regularmente constituida puede ser contradicha y privada de efectos (extinguida, dice el CC) por no haber prestado el padre o la madre del hijo adoptivo su asentimiento al cambio familiar producido. La falta de intervención de los progenitores legalmente determinados del adoptado debe haberse producido, naturalmente, sin culpa por su parte.

Efectos de la adopción

Relaciones entre adoptante y adoptado

La adopción determina la relación de filiación entre adoptante y adoptado en igualdad de condiciones con la filiación consanguínea, sea o no matrimonial.

El adoptante ostenta la patria potestad respecto del hijo adoptivo, en términos idénticos a los que se darían respecto de cualquier hijo consanguíneo y le transmite sus apellidos, conforme a las reglas generales en la materia. Rige, entre adoptante y adoptado la obligación legal de alimentos entre parientes.

El hijo adoptivo ocupa en la sucesión del adoptante los mismos derechos hereditarios que ostentaría si hubiera sido procreado por el adoptante, pues tanto respecto de la legítima cuanto en relación con la sucesión intestada, rige hoy el principio de igualdad de los hijos, con independencia de su origen.

El adoptado y su familia de origen

El adoptado en la familia del adoptante implica: que queda desligado o excluido de su familia de origen, art. 178.1 "La adopción produce la extinción de los vínculos jurídicos entre el adoptado y su familia anterior". Semejante ruptura con la "familia anterior" del adoptado no puede establecerse drásticamente, pues dispone el art 178.2 "Por excepción subsistirán los vínculos jurídicos con la familia del progenitor que, según el caso, corresponda:

  • Cuando el adoptado sea hijo del cónyuge del adoptante, aunque el consorte hubiere fallecido.

  • Cuando sólo uno de los progenitores haya sido legalmente determinado, siempre que tal efecto hubiere sido solicitado por el adoptante, el adoptado mayor de 12 años y el progenitor cuyo vínculo haya de persistir".

Y el apartado 3 dispone que "Lo establecido en los apartados anteriores se entiende sin perjuicio de lo dispuesto sobre impedimentos matrimoniales", lo que indica que, los denominados impedimentos matrimoniales siguen rigiendo entre el adoptado y su familia de origen (en caso contrario sería admisible, ej. el matrimonio de hermanos de sangre).