Introducción al Derecho de la Seguridad Social

Antecedentes históricos

Los antecedentes históricos remotos se encuentran en el mutualismo obrero, donde los propios obreros tratan de protegerse frente a los riesgos sociales constituyendo un fondo común, sostenido con las aportaciones de sus miembros, así como la beneficencia, ayuda de carácter discrecional y graciosa. Y Los más próximos por el seguro social obligatorio instaurado por Bismarck en 1881, mediante un proyecto de ley sobre aseguramiento de los trabajadores contra los accidentes de trabajo, creando un sistema de cajas de enfermedad. También se considerará a los que pierdan la capacidad de trabajo por su edad o invalidez.

Las leyes alemanas fueron estableciendo los seguros sociales de accidente de trabajo, enfermedad y de invalidez-vejez que más tarde fueron apareciendo en los demás países europeos, cuyos rasgos esenciales son el conceder a sus asegurados prestaciones de derecho estricto adquirido a través de una operación de seguro basada en las cotizaciones de los trabajadores y empresarios protegidos.

Posteriormente se ampliaría paulatinamente el ámbito de cobertura del seguro social, del trabajador de la industria al agrario y de servicios, esto es al trabajador por cuenta ajena, más tarde se incorporarían el trabajador autónomo o por cuenta propia, y se iría completando el cuadro de riesgos cubiertos.

El segundo episodio histórico es el Informe de Beveridge de 1942 que preveía un Plan de SS, que cubriría a todos los ciudadanos sin límites de rentas, plan de cobertura general de personas y de necesidades, es decir frente al sistema profesional de Bismarck aparece el modelo universal y uniforme de aquél.

En España, la trayectoria fue similar a la experiencia alemana. Desde la Ley de Accidentes de Trabajo de 1900, en la que se estableció la responsabilidad objetiva del empresario, esto es haya habido o na culpa o negligencia objetiva del empresario, ek empresario responde de toda lesión corporal que el operario sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecuta, irían apareciendo sucesivamente los seguros sociales de vejez, de vejez e invalidez, que añadiría después prestaciones de muerte y supervivencia, el de accidente de trabajo, las cargas familiares, la enfermedad común y el accidente no laboral, en la doble vertiente de prestaciones sanitarias y económicas, la enfermedad profesional, llegando hasta el paro forzoso.

Desde 1946, junto a tales seguros sociales, empieza a desarrollarse la particular de un aseguramiento social también obligatorio, pero de naturaleza profesional o por ramas de producción por las mutualidades laborales que constituye un sistema complementario de protección.

En 1908 se crearía el Instituto Nacional de Previsión, con las funciones, entre otras, de difundir e inculcar la previsión popular, y la de gestionar directamente la protección obligatoria establecida contra ciertos riesgos.

Su aparición es un hecho histórico pues por primer vez, el Estado aparece como factor contributivo de previsión social, y por ser un órgano autónomo, por sí o por sus Cajas colaboradoras, aunque estatal que sería el principal impulsor en la política social española en materia de presión social.

Las fechas cruciales son la Ley de 1900 y la de 1908, hasta llegar a 1963, en que se publica la Ley de Bases de SS, que fundará nuestro actual sistema pues introdujo un factor organizativo y porque marcaría directrices en la nueva visión de previsión social, además de ordenar y sistematizar la normativa existente.

Sus notas características son la supresión del lucro mercantil del aseguramiento, la ampliación del campo de aplicación, al incluirse en el Sistema a personas no comprendidas en la categoría de trabajador por cuenta ajena, el diseño de la estructura del Sistema, distinguiendo entre Régimen General y Regímenes Especiales y la unificación de las prestaciones económicas provenientes de distintas contingencias.

Tras estos antecedentes se llegará a la promulgación de la CE DE 1978 que asentará el Sistema de SS  y la estructura de la actual LGSS, aprobada en 1994. Basado en una mezcla de los sistemas bismarckiano (profesional) y beveridgiano (universal).

La Ley General de la Seguridad Social

El derecho de los españoles a la SS, reconocido en el art. 41 CE, se garantiza y regula en la LGSS, siendo la legislación básica dictada por el Estado a los efectos del art. 149.1.17 CE.

Pilares sobre los que se asienta la LGSS

Son tres:

  1. los Regímenes que integran el Sistema de la SS,

  2. las contingencias protegidas por el Sistema de la SS

  3. las modalidades de protección dispensadas por el Sistema de la SS.

Regímenes que integran el Sistema de la SS

Los regímenes de la SS son: el Régimen General y los Regímenes Especiales (art. 9 LGSS).

El Régimen General integra los trabajadores por cuenta ajena y los denominados como asimilados, es decir, aquellas personas que prestan sus servicios en las condiciones establecidas por el art. 1.1 del ET, cuales quiera que sean sus modalidades contractuales y especialidades.

En los Regímenes Especiales se incluyen las personas que realizan actividades profesionales en las que por su naturaleza, sus peculiares condiciones de tiempo y lugar, o por la índole de sus procesos productivos requieren de normas especiales para la adecuada aplicación de los beneficios de la SS.

Se consideran regímenes especiales:

  • Trabajadores por cuenta propia o autónomos (integra el Régimen Especial de Escritores de Libros y el Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrario

  • Trabajadores del Mar

  • Funcionarios públicos, civiles y militares

  • Estudiantes

  • Los demás grupos que determine el Mº de Trabajo e Inmigración, por considerar necesario el establecimiento para ellos de un régimen especial; en aplicación de este precepto nace el Régimen Especial de la Minería del Carbón

De los Regímenes Especiales, el Agrario, el de los Trabajadores del Mar y el de Clases Pasivas, requieren regulación legal, en tanto que el resto puede regularse mediante normas reglamentarias.

La tendencia es hacia la homogenización de los Regímenes Especiales con el Régimen General y su integración en el mismo, dada la tendencia a la unidad que preside el Sistema de SS, dado que el General opera como ideal de cobertura de contingencias y situaciones protegidas.

A las personas incluidas en el Sistema de SS, en su campo de aplicación, sea en el Régimen General o en los Especiales, el Estado, a través de la SS les dispensa protección frente a las contingencias, el riesgo actualizado siniestro, convertido pues ya en un accidente, sea o no de trabajo o una enfermedad, sea profesional o común, y situaciones, por ejemplo la incapacidad, el dejar un viudo o huérfanos o proteger a los beneficiarios frente a ciertas circunstancias, como la maternidad, el desempleo, la jubilación, contempladas en el art. 2 LGSS, contingencias y situaciones que están protegidas a través de la acción protectora del Sistema de la SS.

Dispone el art. 38 LGSS que la acción protectora del Sistema de SS comprende:

  • La asistencia sanitaria en casos de maternidad, enfermedad profesional o común, y de accidente, sea de trabajo o no.

  • La recuperación profesional.

  • Las prestaciones económicas en las situaciones de incapacidad temporal, maternidad, riesgo durante el embarazo, invalidez, jubilación, desempleo y muerte y supervivencia.

  • Prestaciones familiares en sus modalidades contributivas y no contributiva.

  • Prestaciones de servicios sociales.

Resumidamente, las prestaciones que concede el sistema de la Serg. Social, que constituyen su acción protectora son: las sanitarias, las económicas y de servicios sociales.

Complementariamente la SS puede otorgar los beneficios de la asistencia social.

Mediante esta acción protectora el Estado garantiza una SS pública, mínima y obligatoria.

Pública por ser prestada por el propio Estado.

Mínima puesto que podrá ser complementada por mejoras voluntarias Obligatoria porque el aseguramiento no podrá decidirse por el ciudadano y le es impuesto.

Contingencias protegidas por el Sistema de la Seguridad Social

De los antecedentes históricos se desprende que la primera protección que otorga la SS fue a los trabajadores por cuenta ajena frente a los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, y se ampliará después a los accidentes no laborales y la enfermedad común. Por ello la SS ofrece protección frente a dos tipos de contingencias, las profesiones y las comunes.

Las contingencias profesionales son susceptibles de ser sufridas únicamente por los trabajadores por cuenta ajena o los asimilados, pues sólo ellos pueden sufrir una lesión corporal con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecutan por cuenta ajena o contraer una enfermedad a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena.

Las contingencias comunes, accidentes o enfermedades que no puede ser calificada como profesional, por toda persona.

Pero desde la publicación del RD 1273/2003 también se encuentran protegidos frente a contingencias profesionales los trabajadores autónomos, lo que varía la definición dada de éstas pudiendo ser sufridas, ahora, por los trabajadores sean autónomos o por cuenta ajena y la ampliación de la prestación por incapacidad temporal para los trabajadores por cuenta propia, también pueden estar protegidos los trabajadores autónomos de las contingencias profesionales, por lo que la distinción entre contingencias profesionales y contingencias comunes radica en que las profesionales las padecen los trabajadores, por cuenta ajena o propia, mientras que las comunes las padece cualquier persona El trabajador autónomo puede optar por mejorar voluntariamente la acción protectora incorporando la protección por las contingencias de accidente de trabajo y enfermedades profesionales, como requisito se exige que el trabajador autónomo haya optado voluntariamente, precia o simultáneamente, por mejorar la protección por incapacidad temporal derivada de contingencias comunes.

Modalidades de protección dispensadas por el Sistema de la Seguridad Social

La protección dispensada por el Sistema de la SS, se realiza a través de dos modalidades: contributiva y la no contributiva.

La Contributiva es de base profesional (sistema bismarckiano) y se realiza en función de las cotizaciones realizadas por el empresario y el beneficiario, caso del trabajador por cuenta ajena, o sólo por éste, por el beneficiario, si trabaja por cuenta propia, durante su vida laboral, el trabajador, genera un derecho estricto a las prestaciones cuando el riesgo se actualice en siniestro, esto es, cuando la contingencia, ya profesional ya común. Es financiada mediante los Presupuestos de la SS.

Según el art. 7.1 LGSS son beneficiarios de esta modalidad, independientemente de su sexo, estado civil y profesión, los españoles residentes en España cuando ejerzan su actividad en el territorio nacional y se incluyan en alguno de estos apartados:

  • Trabajadores por cuenta ajena que presten servicios según las condiciones establecidas en el art. 1.1 ET en las distintas ramas de la actividad económica o asimilados a ellos, eventuales, de temporada o fijos, aun de trabajo discontinuo, incluidos los trabajadores a domicilio y con independencia de la categoría profesional del trabajador, de la forma y cuantía de la remuneración percibida y de la naturaleza común o especial de la relación laboral.

    • No tiene la consideración de trabajador por cuenta ajena, salvo prueba en contrario, el cónyuge, los descendientes, ascendientes y demás parientes por consanguinidad o afinidad hasta el segundo grado inclusive y en su caso por adopción, ocupados en su centro de trabajo o en centros de trabajos, cuando conviven en su hogar y estén a su cargo.

  • Trabajadores por cuenta propia o autónomos, sean o no titulares de empresas individuales o familiares, mayores de 18 años, que reúnan los requisitos establecidos reglamentariamente.

  • Socios Trabajadores de Cooperativas de Trabajo Asociado.

  • Estudiantes.

  • Funcionarios públicos, civiles y militares.

La modalidad no contributiva, o asistencial, es de base universal (sistema beverigiano), y concede protección a los que nunca han cotizado o lo han hecho insuficientemente para causar prestación de modalidad contributiva, siempre que la persona protegida acredite la situación de necesidad, financiándose a través de los Presupuestos Grles. del Estado. Pero la protección solo alcanza a la asistencia sanitaria y las prestaciones económicas por desempleo, invalidez, jubilación y prestaciones familiares por hijo a cargo.

Según el art. 7.3 LGSS serán beneficiarios de la modalidad no contributiva los españoles residentes en territorio nacional.

Estructura de la LGSS

La LGSS se estructura en tres Títulos, el Tít. I se denomina “Normas generales del sistema de la SS”, el Tít. II “Régimen General de la SS”, y el Tít. III “Protección por desempleo” El Tít. I regula las normas comunes de aplicación a todo el Sistema de la SS, sentando los principios aplicables a todos los Regímenes, concretamente:

  • La estructura del Sistema, que se integra por el Régimen General y los distintos Régimen Especiales.

  • El campo de aplicación, esto es, los beneficiarios dispensada por el Sistema

  • Los actos que conforman la relación jurídica de la SS, como la afiliación, las altas y las bajas así como la cotización y su recaudación.

  • La acción protectora, es decir, las contingencias y situaciones protegidas así como las prestaciones y las normas comunes de aplicación a las prestaciones.

  • La gestión de la SS encomendada a las denominadas Entidades gestores (Instituto Nacional de la SS, el Instituto Nacional de la Salud, el Instituto de Migraciones y Servicios Sociales, arbitrando la colaboración en la gestión a través de las Mutuas de Accidente de Trabajo y Enfermedades Profesionales y de las empresas).

  • El régimen económico, dedicadas a regular el patrimonio de la SS, los recursos del sistema, su sistema financiero, los presupuestos, la intervención y la contabilidad de la SS.

El Tít. II se dedica en su integridad al Régimen General de la SS, es decir, a los trabajadores por cuenta ajena y asimilados, regulando:

  • El campo de aplicación, es decir, quiénes son los beneficiarios del Régimen General, especificando quiénes están incluidos y quienes excluidos

  • La relación jurídica de la SS, constituida por inscripción de empresa, la afiliación, las altas y las bajas, así como la cotización y recaudación.

  • Y, la parte más extensa, a regular su acción protectora, por tanto las contingencias, definiendo qué se entiende por accidente de trabajo, por enfermedad profesional, por accidente no laboral y por enfermedad común y las situaciones protegidas, las prestaciones y su régimen jurídico. En concreto, la acción protectora del Régimen General comprende: la incapacidad temporal, la maternidad, el riesgo durante el embarazo, la invalidez, en su doble modalidad, contributiva y no contributiva, la jubilación, en su dobrle modalidad, contributiva y no contributiva, las prestaciones por muerte y supervivencias y las prestaciones familiares, en su doble modalidad, contributiva y no contributiva.

También se dedica un capítulo a regular el nivel complementario, esto es, las mejoras voluntarias de la modalidad contributiva.

Los tres últimos capítulos están destinados a la gestión, al régimen financiero y a declarar, como derecho supletorio, el Tít. I de la LGSS.

Es una incoherencia que el Tít. II se regule también la modalidad no contributiva en los casos de invalidez, jubilación y prestaciones familiares, cuyos beneficiarios no son los trabajadores por cuenta ajena, sino los españoles residente en el territorio nacional que acrediten la carencia de rentas y demás requisitos exigidos para causar la correspondiente prestación.

El Tít. III de “Protección por desempleo” no se entiende que se dedique un Título entero a ello, pudiendo ser un capítulo más del Tít. II, posiblemente debido a la preocupación que la cuestión tiene para el legislador.

Los siguientes capítulos van a estar dedicados a:

  • La SS internacional, con especial referencia al Derecho comunitario, y el tratamiento constitucional sobre la SS, considerada como principio rector de la política social y económica, sobre la que tiene competencia el Estado y las Comunidades Autónomas.

  • La gestión de la SS encomendada a las Entidades Gestoras y Servicio comunes de la SS, pero permitiendo fórmulas de colaboración a través de las Mutuas de Accidentes de Trabajos y Enfermedades Profesiones y de las empresas, analizándose la Inspección de Trabajo y de la SS y el régimen sancionador.

  • El Régimen General de la propia estructura de la Ley de la SS se desprende que opera como ideal de cobertura al que tiene que tender los restantes Regímenes del Sistema de SS.

Concepto de Seguridad Social

Se define la SS como el Sistema arbitrado por los poderes públicos para garantizar a las personas incluidas en su ámbito, y a sus familiares y asimilados, la protección adecuada frente a las contingencias y situaciones legalmente previstas, de acuerdo con los requisitos fijados por el legislador.

Doctrinalmente se define por Alonso Olea como el conjunto integrado de medidas públicas de ordenación de un sistema de solidaridad para la prevención y remedio de riesgos personales mediante prestaciones individualizadas y económicamente evaluables que se encaminan a la protección general de todos los residentes contra las situaciones de necesidad, garantizando un nivel mínimo de rentas.