Integraciones, sistemas especiales y regímenes especiales de la Seguridad Social

Introducción

En esta lección se va a estudiar las integraciones que se han venido produciendo en los Régimenes del sistema de la SS, así como los Sistemas Especiales de Seguridad que en los últimos tiempos se han creado en uno y otro Régimen -en el General o en el Autónomos o por Cuenta Propia- y los Regímenes Especiales del sistema de la SS.

Regímenes especiales

Régimen especial agrario

Nuestro sistema de SS está formado por un Régimen General y por una serie de Regímenes Especiales de los que la LSS da una lista abierta. Entre éstos se encuentra el Régimen Especial Agrario.

La disposición básica reguladora de la SS Agraria es el Decreto 2123/1971. La Ley sobre Bases de la SS de 1963, considero como Especial el Régimen de la SS Agraria y la Ley de Seguridad Social de 1974 determinó su regulación por Ley.

Campo de aplicación

Quedan incluidos en este Régimen Especial los trabajadores que en forma habitual y como medio fundamental de vida realicen labores agrarias, sean propiamente agrícolas, forestales o pecuarias. Por labores agrarias se entiende las actividades de obtención directa de frutos y productos agrícolas, forestales o pecuarios. Pero también siempre que sean realizadas por quien efectúa la obtención directa, individualmente o en común mediante cualquier clase de agrupación, las actividades de almacenamiento de los frutos y productos en los lugares de origen, de transporte a los lugares de acondicionamiento y acopio, y de primera transformación.

Los restantes requisitos, habitualidad y medio fundamental de vida, implican que el trabajador agrario obtenga de su trabajo como tal los principales ingresos para atender a sus propias necesidades y las de los familiares a su cargo, aún cuando con carácter ocasional realice otros trabajos no específicamente agrícolas, presumiéndose que no concurren tales requisitos cuando el trabajador sea titular de un negocio mercantil o industrial.

Los Tribunales de Justicia han ido precisando todos estos conceptos a través de numerosísimas sentencias, señalando que la habitualidad no requiere un pasado más o menos largo como trabajador agrario.

Este Régimen Especial incluía tanto a trabajadores por cuenta ajena como a trabajadores por cuenta propia, hasta que la ley 18/2007, procedió a la integración, con efecto 1-1-08, de los trabajadores por cuenta propia agrarios en el Régimen Especial de los trabajadores autónomos y dentro de éste en un denominado sistema especial para trabajadores por cuenta propia agrarios que regula sus peculiaridades.

Los trabajadores por cuenta ajena agrarios deben figurar inscritos en el censo del Régimen Especial Agrario de la Seg. Social. La Obligación de solicitar la inscripción en el censo nace en el momento de que el trabajador reúna las condiciones que determinen su inclusión en el campo de aplicación del Régimen Especial. La solicitud de inscripción, que deberá presentarse dentro de los 6 días siguientes a la fecha de comienzo de la actividad correspondiente, se realizará por el empresario respecto del trabajador por cuenta ajena. La inscripción surte efectos de afiliación al sistema de la seguridad social para aquel trabajador que previamente no estuviera afiliado y equivale al alta, inicial o sucesiva del trabajador en el Régimen Especial.

Son los propios trabajadores interesados quienes deben solicitar la baja en el censo cuando pierden las condiciones que determinaron su inclusión, cuando se encuentran indebidamente inscritos y cuando están o prevén que van a estar en inactividad durante un tiempo superior a 3 meses naturales. Corresponde a la TGSS el reconocimiento del derecho a la inscripción de los trabajadores en el censo así como la baja en el mismo y puede comprobar en todo momento la concurrencia de los requisitos determinantes de la inclusión o de la baja.

Como trabajadores agrarios por cuenta ajena hay que considerar a los mayores de 16 años que de forma habitual y como medio fundamental de vida trabajen en labores agrarias para un empresario mediante un contrato de trabajo.

Respecto a supuestos que podrían plantear dudas, el Decreto que desarrolla este Régimen Especial, se manifiesta expresamente declarando su inclusión o su exclusión. En general se excluyen a los pertenecientes al Régimen general como trabajadores industriales y que en caso de conflicto la presunción está a favor del carácter industrial del trabajo, debiendo probarse la naturaleza agrícola de éste por quien corresponda. Se excluye también a los familiares del empresario hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad ocupados en la explotación agraria y que no sean asalariados.

Empresario agrario será quien ocupe a trabajadores por cuenta ajena agrarios. Lo es, por definición toda persona natural o jurídica, pública o privada, que sea titular de una explotación agraria, por su condición de propietario, arrendatario, aparcero o título análogo.

Prestaciones

De conformidad con la LSA las prestaciones se otorgan con la misma extensión, forma, términos y condiciones que en el Régimen General, teniendo en cuenta las siguientes particularidades:

Es condición indispensable para percibir la prestación económica por incapacidad temporal derivada de contingencias comunes que el trabajador se encuentre prestando servicios por cuenta ajena en la fecha en que se inicie la contingencia. Para la prestación por maternidad y paternidad, se deja constancia de que tanto en el Régimen general como en los especiales y afectando tanto a trabajadores por cuenta ajena como por cuenta propia la citada prestación se reconoce con la misma extensión, términos y condiciones que en el Régimen General. Respecto de las prestaciones por riesgo durante el embarazo y riesgo durante la lactancia natural serán objeto de aplicación a los trabajadores por cuenta ajena de todos los Regímenes Especiales en los mismos términos que en el Régimen general y a los trabajadores por cuenta propia de los Regímenes Especiales del Mar y de Autónomos en los términos establecidos reglamentariamente.

Los trabajadores por cuenta ajena de carácter fijo, entendiendo por tales los contratados para prestar servicios por tiempo indefinido y que estén adscritos a una o varias explotaciones del mismo titular, tienen derecho a prestaciones por desempleo, de conformidad con el RD 1469/1981 y con la excepción de los hijos menores de 30 años del Trabajador por Cuenta propia Agrario, que hayan sido contratados por éste como trabajadores por cuenta ajena.

Respecto de los trabajadores por cuenta ajena eventuales se establece un subsidio de desempleo, de carácter estacional, limitado a las CCAA (Extremadura y Andalucía) donde el Gobierno las designa en función del número y proporción de trabajadores eventuales en paro.

Por otro lado para aquellos trabajadores eventuales de esas CCAA que no pudieran ser beneficiarios por no haber sido beneficiarios en los tres años anteriores a la fecha de solicitud regulando la nueva prestación que se denomina “renta agraria”.

Al mismo tiempo que se mantienen el subsidio por desempleo y la renta agraria para Andalucía y Extremadura, la Ley 45/2002 diseñó una prestación contributiva por desempleo para los trabajadores eventuales agrarios del conjunto del territorio español, con cotización obligatoria por dicha contingencia y con las peculiaridades previstas en la propia Ley.

Para causar derecho a las prestaciones se requiere estar en alta, que deriva de la inclusión en el censo, o en situación asimilada al alta, y al corriente en el pago de las cuotas, con la salvedad que para las prestaciones por muerte y supervivencia derivadas de contingencias comunes manteniendo el derecho cuando los causahabientes abonen las cotizaciones pendientes y el periodo de descubierto no supere ciertos límites. Las disposiciones sobre supresión del requisito del alta, periodo mínimo de cotización, base reguladora y revalorización de las pensiones de jubilación y de incapacidad permanente del Régimen General también se aplican a este Régimen Especial. En cuanto a las prestaciones derivadas de contingencias profesionales se otorgarán a quienes se encontrasen de hecho prestando servicios como trabajadores por cuenta ajena en labores agrarias.

Financiación y gestión

El sistema financiero del Régimen Especial Agrario es el de reparto, como sucede con los restantes Regímenes del Sistema y la vía principal de financiación se produce a través de las cotizaciones por parte de los trabajadores y por parte de los empresarios. Ahora bien, al ser un Régimen deficitario es complementado por aportaciones del Régimen General que será un máximo del 7 % de los ingresos del propio Régimen General y en segundo lugar mediante los PGE.

Cotización por contingencias profesionales (accidentes de trabajo y enfermedades profesionales)

Para este tipo de riesgo respecto de los trabajadores por cuenta ajena, la cotización corre a cargo exclusivamente del empresario, de conformidad con la tarifa de primas establecidas reglamentariamente y sobre las remuneraciones que efectivamente perciben los trabajadores por el trabajo que desarrollan por cuenta ajena. Se aplican las reglas del Régimen General y la tarifa de primas aprobadas por ley.

Cotización por contingencias comunes

a) Cotización del empresario

La cotización al Régimen Especial Agrario es obligatoria para todos los empresarios comprendidos en su campo de aplicación. Debiendo considerarse que no hay aportación conjunta en la cotización por parte de trabajadores y empresarios, sino que se mantienen sistemas independientes.

Las cuotas se venían fijando en función de las llamadas jornadas teóricas, en función de la superficie de la que era propietario el empresario y la cuota se determinaba multiplicando el importe de la jornada teórica fijada anualmente por el Gobierno, por el número de jornadas teóricas que correspondía a cada empresario.

Se presumía, por tanto, el número de jornadas de trabajo que precisaba una determinada extensión y no se consideraba el número real de trabajadores empleados; incluso se cotizaba a pesar de no haber trabajador alguno o que no existiera empresa o explotación.

En 1979 se introdujo una importante innovación pues el empresario debía seguir cotizando por el sistema de jornadas teóricas y también por jornadas reales, es decir, por los trabajadores que realmente ocupara y por cada jornada efectiva que éstos realizaran.

La cotización por jornadas teóricas fue suprimida finalmente por la LPGE para 1995, manteniéndose la cotización por jornadas reales. La cuantía se calcula aplicando un tipo del 15’5 % a las bases diarias de cotización por jornadas reales fijadas anualmente para cada uno de los grupos profesiones de trabajadores.

b) Cotización del trabajador por cuenta ajena

La obligación de cotizar nace por la inclusión del trabajador en el Censo y en todo caso por la iniciación de la actividad profesional que determina su afectación por el ámbito de aplicación del Régimen Especial aunque no se hubiera cumplido la obligación de inscripción en el Censo.

La obligación de cotizar se hace efectiva desde el día primero del mes natural en que se produzca la inscripción en el Censo y se extingue al vencimiento del último día del mes natural en que se cause baja en dicho Censo, pero la baja no cancelará la obligación de cotizar si a pesar de ella el trabajo sigue reuniendo las circunstancias que determinan su inclusión en el campo de aplicación de este Régimen Especial.

La cuota se calcula aplicando un tipo del 11’5 % sobre la base tarifada que le corresponda según su categoría profesional. Estas tarifas por grupos de cotización se publican anualmente, que determina además la cuota fija mensual que en función del este cálculo corresponde a cada uno de los grupos de cotización.

El ingreso de las cuotas se efectúa individual y directamente por el propio trabajador dentro del mes siguiente al de su devengo a través de los boletines previamente girados al trabajador por la TGSS. El empresario responde subsidiariamente del pago de los descubiertos en las cotizaciones de los trabajadores por cuenta ajena que emplee y durante el tiempo en que estén a su servicio.

c) Cotización por desempleo

Para desempleo de los trabajadores por cuenta ajena, tanto de carácter fijo como eventual, se establece una cuota que se obtiene aplicando a la base mensual de cotización por jornadas reales, constituida por la suma de las bases diarias correspondientes a las jornadas efectivamente trabajadas, un tipo del 7.30 % del que el 5.75% a cargo de la empresa y el 1’55 % a cargo del trabajador en el caso de trabajadores fijos y el que corresponda cuando se trata a contratos de duración determinada a tiempo completo para los trabajadores eventuales.

La misma base de cotización por jornadas reales se aplica a la cotización para el FOGASA. La gestión de este Régimen Especial corresponde al INSS respecto de las prestaciones económicas, excluido el desempleo que lo gestiona el SPEE.

Régimen especial de los estudiantes

La ley señana que los estudiantes gozarán de la protección de la Seg. Social en los términos y condiciones que estableza la legislación vigente. Tal legislación está constituida por la ley de 1953 que creó el seguro escolar.

La LSS incluyó este Régimen entre los especiales que no exigían desarrollo con rango legal, pero tal desarrollo reglamentario no se produjo de ahí la subsistencia de las normas de 1953.

Campo de aplicación

El campo de aplicación del Seguro Escolar está constituido por los estudiantes de edad inferior a 28 años y que, además cumplan los requisitos que se mencionan a continuación.

Inicialmente se limitó a los estudiantes de la Enseñanza Universitaria y de Escuelas Técnicas Superiores pero posteriormente, se fue ampliando a otras categorías de alumnos como Universitarios de Grado Medio, Bachillerato Superior, 3º y 4º de la ESO, formación Profesional o Universitarios de Tercer Ciclo.

Al requisito de estar matriculado en España en alguno de los estudios que se encuentran bajo el ámbito de protección del Régimen General se añade la exigencia de que los estudiantes deben ser españoles si bien la aplicación del Seguro Escolar se ha ido extendiendo a estudiantes extranjeros en función de Tratados o Convenios suscritos con otros países o por criterios de reciprocidad.

Acción protectora

Las contingencias protegidas se caracterizan por la incidencia que pueden tener en la actividad de estudiar y son:

  • El accidente escolar, entendido por tal toda lesión corporal de que sea víctima el estudiante con ocasión de actividades directa o indirectamente relacionadas con su condición de tal. Rige la presunción de que todo accidente durante el curso escolar puede ser calificado salvo prueba en contrario como un accidente de esta naturaleza. El estudiante tiene derecho a asistencia médica y farmacéutica y a prestaciones económicas en caso de incapacidad permanente absoluta para estudios en caso de gran invalidez, defunción y supervivencia de familiares.

  • La enfermedad común se protege mediante asistencia médica y farmacéutica. Sin embargo no se ha aprobado una normativa de desarrollo de carácter general y la cobertura del Seguro Escolar abarca sólo a determinados riesgos.

  • El “infortunio familiar” entendido como el fallecimiento del cabeza de familia o la ruina o quiebra que afecte a la posibilidad de continuar los estudios por dificultades económicas. La prestación consiste en una ayuda anual, de escasísima cuantía, durante el número de años necesarios para acabar normalmente y sin repetir curso la carrera. La pensión es revisable, compatible con las becas de que disfrute el estudiante y se incrementa si es miembro de familia numerosa.

Se regulan otras prestaciones de carácter complementario, entre las que se encuentra la “ayuda al graduado”.

Las prestaciones del Seguro Escolar son incompatibles con otras de idéntico contenido y derivadas de análogo riesgo a que puedan tener derecho los afiliados a aquél en su condición de beneficiarios de un titular de algún Régimen de la SS.

Cotización

La matrícula del estudiante en cualquiera de los estudios que se encuentran bajo la cobertura de este Régimen Especial supone la afiliación y el alta en el mismo. El Régimen se financia con una cuota anual que se reparte al 50 % entre el estudiante y la Administración responsable de los estudios de que se trate.

El alumno abona su cuota en el momento mismo de abonar la matrícula, 187 pesetas. La obligación de cotización es única por estudiante y curso académico con independencia de los centros en que se encuentre matriculado.

Régimen especial de los trabajadores autónomos

Las características diferenciadoras respecto de los trabajadores por cuenta ajena permiten comprender fácilmente la imposibilidad de aplicar a aquellos algunos de los elementos básicos del Régimen general de la SS. La ausencia, por definición, de empleador respecto del trabajador autónomo determina un régimen diferente en cuanto a los actos de encuadramiento, cotización, capacidad de financiación o responsabilidad en cuanto a las prestaciones. Pero es reconocible que la extensión de la SS a los trabajadores autónomos ha sido uno de los pasos más importantes en la generalización de la SS.

De conformidad con LSS es un Régimen Especial que no exige regulación por ley, y se regula por D 2530/1970.

Campo de aplicación

Quedan incluidos en él los trabajadores por cuenta propia o autónomos, entendiendo por tales quienes realizan de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo, sin sujeción por ella a contrato de trabajo y aunque utilicen el servicio remunerado de otras personas.

Así pues no obsta a la calificación como autónomo el utilizar el servicio remunerado de otras personas, es decir, el ser empresario, siempre que se trabaje de forma personal y directa, exigencia que permite eliminar del ámbito a la actividad empresarial en cuanto tal.

Establece la presunción iuris tantum, rebatible por prueba, de que quien ostenta la titularidad jurídica de un establecimiento abierto al público como propietario, usufructuario, arrendatario u otro concepto análogo es trabajador autónomo.

Se encuentran también obligatoriamente incluidos los familiares del trabajador autónomo, cónyuge y parientes consanguíneos o afines hasta el 2º grado inclusive, que trabajen con él y no tengan la condición de asalariados; los socios de las sociedades regulares colectivas y los colectivos de las sociedades comanditarias siempre que trabajen en el negocio objeto de las mismas de forma habitual, personal y directa.

Respecto de las empresas societarias capitalistas ( SL y SA) estarán obligatoriamente incluidos en este Régimen Especial quienes ejerzan las funciones de dirección y gerencia que conlleva el desempeño del cargo de consejero o administrador, o presten otros servicios, a título lucrativo y de forma habitual, personal y directa, siempre que posean el control efectivo, directo o indirecto de la sociedad.

Los profesionales colegiados, aun cuando trabajaren por cuenta propia, estuvieron inicialmente excluidos con carácter general. Posteriormente se irían excluyendo determinados grupos, y sucesivas OM fueron incorporando a algunos de estos grupos profesionales.

La situación se vio modificada por la ley en 1995, que con carácter general establece la obligatoriedad dde afiliación a la Seg. Social de los profesionales colegiados, quedando exentos de la obligación de alta en el Régimen Especial de los Trabajadores por cuenta propia o autónomos los colegiados que opten o hubieran optado por incorporarse a la mutualidad de prevención social que pudiera tener establecida el correspondiente Colegio profesional.

Prestaciones

En el momento de causar alta en el Régimen Especial de Autónomos los trabajadores pueden acogerse voluntariamente a la cobertura de la prestación económica por incapacidad temporal, formalizándola necesariamente con una MATEP. La prestación se hace efectiva a partir del 4º día inclusive de la baja en el trabajo o actividad salvo que derivara de contingencias profesionales y el trabajador tuviera cobertura de dicha contingencia, en cuyo caso el subsidio se recibe a partir del día siguiente a la baja. Es requisito se halle al corriente en sus cotizaciones y que comunique la identidad de la persona que mientras tanto gestione la actividad, o bien el cese temporal o definitivo de la actividad.

La protección de la incapacidad permanente afecta a la permanente total, absoluta o gran invalidez. Las prestaciones económicas consisten en cantidades a tanto alzado o en pensiones determinadas mediante la aplicación de un tipo, variable según el grado de incapacidad, a una base reguladora que se calcula de conformidad con las normas del Régimen General. Como los autónomos agrarios, se amplia la protección a la incapacidad permanente total cualificada, con el incremento del 20 % y en las mismas condiciones que aquéllos.

Las prestaciones por muerte y supervivencia serán reconocidas en los mismos términos que en el Régimen General, en lo relativo a sujetos causantes, beneficiarios, periodos previstos de cotización, cálculo de la base reguladora y porcentaje a aplicar sobre ésta para hallar la cuantía de las prestaciones.

En cuanto a las prestaciones por maternidad y por hijo a cargo se reconocen en los mismos términos que el Régimen General. Sobre la prestación por riesgo durante el embarazo las normas se encuentran en el RD 1251/2001. También para estas contingencias se exige comunicar la identidad de la persona que mientras tanto gestione la actividad o bien el cese temporal o definitivo de la misma.

La protección de jubilación consiste en una pensión vitalicia a la que se aplican las disposiciones de la LSS ya estudiadas con respecto al Régimen General. La pensión de jubilación es incompatible con el trabajo por cuenta ajena o propia del pensionista pero no con el mantenimiento de a titularidad del negocio y con el desempeño de las funciones inherentes a dicha titularidad.

Los autónomos que hayan optado voluntariamente por la protección por incapacidad temporal podrán mejorar voluntariamente el ámbito de la acción protectora a quien tiene derecho incorporado la protección correspondiente a contingencias profesionales. La opción a favor de la protección por estas contingencias deberá formalizarse con la misma entidad con la que se haya formalizado la cobertura de la incapacidad temporal.

A estos efectos se entiende como accidente de trabajo el ocurrido como consecuencia directa e inmediata del trabajo que realice por su propia cuenta y que determine su inclusión en el campo de aplicación del Régimen Especial. No tendrán la consideración de accidentes de trabajo los que sufra in itinere. La acción protectora por estas contingencias profesionales comprende las prestaciones de asistencia sanitaria, incapacidad temporal y permanente, muerte y supervivencia e indemnizaciones a tanto alzado por lesiones permanentes que no produzcan incapacidad.

Para el reconocimiento de las prestaciones económicas es necesario que el trabajador se encuentre al corriente en el pago de las cotizaciones en la fecha en que se entienda causada la correspondiente prestación. No obstante si tiene cubierto el periodo mínimo de cotización preciso para tener derecho a la prestación pero no estuviera al corriente en el pago la Entidad Gestora invitará al interesado para que en 30 días naturales ingrese las cuotas pendientes, y considerarle al corriente si atiende dicha invitación.

También se concede validez, a efectos de prestaciones, a las cotizaciones correspondientes a periodos anteriores a la formalización del alta, una vez hayan sido ingresadas con los recargos que legalmente procedan.

Cotización

La financiación se obtiene fundamentalmente a través de las cotizaciones, siendo obligatoria para las personas comprendidas en el campo de aplicación de este Régimen Especial y su cumplimiento recae sobre el trabajador afectado, dado que por definición, no existe relación jurídico- laboral con un empleador.

La determinación de la cuota se realiza mediante aplicación de un tipo sobre la base de cotización, pero al no existir salario, se da el problema de conocer cuáles son realmente los ingresos del trabajador autónomo y el sistema que se ha implanto es establecer una base mínima y una máxima y el trabajador autónomo elige entre ambas, cuando formaliza el alta, la base que resulta más conveniente a sus intereses. Es obligatorio cotizar al menos por la base mínima, excepto en los nuevos trabajadores que al darse de alta inicial en el Régimen Especial tengan 30 o menos años o, en el caso de mujeres, cuando tengan 35, se les aplicará sobre la cuota por contingencias comunes que corresponda una reducción deurante los 12 meses siguientes al alta. Por otro lado y para facilitar a las trabajadoras autónomas que hubieren cesado en su actividad por maternidad el retorno a la actividad por cuenta propia, si lo hacen en los dos años siguientes a la fecha del parto tendrán derecho a una bonificación del 100% de la cuota por contingencias comunes durante 12 meses. También a las trabajadoras por cuenta propia víctimas de violencia de género que cesen en su actividad para hacer efectiva su protección, se les suspenderá la obligación de cotizar durante un período de 6 meses, que le serán considerados como cotizados.

El tipo de cotización con carácter único para todo el ámbito de cobertura de este Régimen Especial es del 29’80 %, y se reduce cuando el trabajador optase por no acogerse a la protección por incapacidad temporal.

Para los mayores de 50 años se establecen unos límites distintos, tanto para la elección de la base como para los cambios posteriores de la misma.

Los trabajadores autónomos que tengan cumplidos 65 años y acrediten 35 de cotización quedan exentos de cotizar a la SS salvo, en su caso, por incapacidad temporal y por contingencias profesionales.

Respecto de los trabajadores que hubieran optado voluntariamente por acogerse a la protección por incapacidad temporal y por contingencias profesionales, deberán cotizar por dichas contingencias, y para las profesionales con arreglo a los tipos y epígrafes de cotización por contingencias profesionales, en función de la correspondiente actividad económica, según la Tarifa de Primas aprobada.

La recaudación sigue criterios similares a los del Régimen general. La liquidación de cuotas se llevará a cabo por mensualidades y su importe se ingresará dentro del mismo mes al que corresponda su devengo.

Pueden realizar la liquidación e ingreso de las cuotas debidas mediante la domiciliación del pago de las mismas en cualquiera en las Entidades financieras que actúen como oficinas recaudadoras de la SS.

Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios

Con efecto 1.1.08, los trabajadores por cuenta propia quedaron incorporados al Régimen Especial de los trabajadores autónomos y dentro de éste en un sistema especial para Trabajadores agrarios.

Quedan incluidos en este sistema Especial los trabajadores por cuenta propia mayores de 18 años que reúnan los siguientes requisitos:

  • Ser titulares de una explotación agraria y obtener, al menos el 50% de su renta total de la realización de actividades agrarias o complementarias.

  • Que los rendimientos anuales netos obtenidos de la explotación agraria por cada titular de la misma no superen el 75% del importe, en cómputo anual, de la base máxima de cotización al Régimen General de la Seg. Social.

  • Que realice labores agrarias de forma personal y directa en la explotación agraria, aun cuando contraten a trabajadores por cuenta ajena, siempre que no se trate de más de dos trabajadores fijos.

El titular de la explotación agraria puede serlo por su condición de propietario, arrendatario, aparcero, cesionario u otro concepto análogo, de las fincas o elementos materiales de explotación agraria.

Se entiende como actividades complementarias y por tanto agrarias a estos efectos, la participación del titular en instituciones de carácter representativo y sindical vinculadas al sector agrario, las actividades de transformación y venta directa de los productos de su explotación y las relacionadas con la conservación del espacio natural y protección del medio ambiente, al igual que las turísticas, cinegéticas y artesanales realizadas en su explotación.

Aun cuando no sean titulares de explotación agraria y teniendo en cuenta que las labores agropecuarias se realizan frecuentemente por grupos familiares se consideran incorporados al Sistema especial el cónyuge y parientes hasta el tercer grado inclusive que no tengan la consideración de trabajadores por cuenta ajena, siempre que sean mayores de 18 años y realicen la actividad agraria de forma personal y directa en la correspondiente explotación familiar. No obstante los hijos del titular, menores de 30 años, aunque convivan con él, pueden se contratados por éste como trabajadores por cuenta ajena.

En materia de cotización, respecto de las contingencias de cobertura obligatoria si el trabajador optara como base de cotización por la base mínima que corresponde al Régimen de Autónomos, el tipo de cotización será del 18,75%, siendo en cambio el ordinario para los Autónomos si optase por una base de cotización superior. Las contingencias de cobertura voluntaria cotizan a los tipos ordinarios. Se establece reducciones de cuotas a favor de determinados familiares del titular de la explotación.

Régimen especial de los trabajadores del mar

La Ley de Base de la SS de 1963 dispuso que tuviera la consideración del Régimen Especial el de los trabajadores del mar. La LSS de 1974 consideró que se trataba de un Régimen Especial que debía regularse por Ley, y dado que no se ha aprobado el Reglamento General debe entenderse vigente en lo no modificado por el Reglamento aprobado por D 1867/1970.

Gestión, campo de aplicación y prestaciones

Su gestión corresponde al Instituto social de la Marina, ISM, que es una entidad de derecho público con personalidad jurídica bajo la dirección y tutela del MTAS con la colaboración de las MATEP respecto al riesgo y de la TGSS respecto a la recaudación.

El campo de aplicación abarca a los trabajadores por cuenta ajena, retribuidos a salario o a la parte, empleados en pesca y extracción de otros productos del mar, tráfico interior de puertos y embarcaciones deportivas, actividades complementarias a éstas, estibadores portuarios, servicio de Cofradías y Cooperativas del Mar.

También se incluyen los trabajadores por cuenta propia quienes de forma habitual, personal y directa y como medio fundamental de vida se dediquen a trabajos marítimo-pesqueros, considerándose tales la extracción de productos del mar, armadores de pequeñas embarcaciones que trabajen a bordo de ellas y las de los rederos por cuenta propia. Los familiares próximos que trabajen de forma habitual con el trabajador por cuenta propia y convivan y dependan económicamente del mismo son considerados también como trabajadores por cuenta propia.

Las contingencias cubiertas y las prestaciones son similares a las del Régimen General, con la salvedad de los trabajadores por cuenta propia que no perciben prestaciones por desempleo y respecto de los cuales se elabora, como con los autónomos agrarios, un concepto de accidente de trabajo más restringido: el ocurrido como consecuencia directa e inmediata del trabajo que realizan por cuenta propia.

También, como con autónomos agrarios, se ha ampliado la protección a la incapacidad permanente total para la profesión habitual cualificada, mediante incremento del 20 % en las mismas condiciones que aquéllos.

Cotización y recaudación

Los recursos económicos del ISM se constituyen fundamentalmente por las cuotas de empresarios y trabajadores, aun cuando es un Régimen Especial deficitario exigiendo aportaciones del Estado, del Régimen General y otros tipos de ingresos.

La normativa reguladora parte de la distinción entre sujeto obligado y sujeto responsable de la cotización.

Son sujetos obligados a cotizar los trabajadores por cuenta propia, los trabajadores por cuenta ajena y los empresarios por cuya cuenta trabajen los últimos.

Los responsables del ingreso de las cotizaciones cabe distinguir entre trabajo por ajenaza el empresario es el sujeto responsable del cumplimiento de la obligación de cotizar e ingresará en plazo y forma las cantidades correspondientes a su propia aportación y a la de los trabajadores.

La mecánica del ingreso es análoga al Régimen General: el empresario descontará a sus trabajadores en el momento de hacerle efectivas sus retribuciones la parte de cuota que corresponde a los trabajadores. Si no la realizase, no podrá efectuarla con posterioridad, quedando obligado a ingresar la totalidad de las cuotas a su cargo, si la retribución es a la parte el momento del descuento será el del reparto del monte menor.

El empresario procede al ingreso tanto de la parte de cuota que le corresponde a él como la que ha detraído al trabajador.

En cuanto a los trabajadores por cuenta propia, al no existir relación jurídica con un empleador, el único responsable del pago es el propio trabajador a cuyo cargo corresponde las dos aportaciones. Estos trabajadores quedarán exentos de cotizar a la Seg. Social, salvo por Incapacidad temporal y contingencias profesionales, en el supuestos de tener cumplidos 65 años y agredir 35 de cotización.

Los trabajadores autónomos en alta en este Régimen que no se encuentren al corriente de pago de las cuotas, perderán el derecho a cualquiera de las prestaciones establecidas, pero si tienen cubierto el periodo mínimo de cotización para tener derecho a la prestación será de aplicación el mecanismo de invitación al pago.

Para determinar la cuota hay que tener en cuenta que las normas que regulan la cotización al Régimen Especial del Mar dividen el ámbito personal de cobertura en tres grupos con un régimen de cotización distinto para cada uno. Y dado que el criterio de remuneraciones efectivas en algunos casos es difícil determinarse respecto de trabajadores retribuidos “a la parte” que presten servicios en embarcaciones pesqueras de hasta 150 toneladas de registro bruto y respecto de los trabajadores por cuenta propia se estimarán como tales las determinadas anualmente por MO del MTAS, a propuesta del ISM, oídas las organizaciones representativas, efectuada por provincias, modalidades de pesca y categorías profesionales, sobre la base de los valores medios de remuneración percibida el año precedente.

En la cotización por contingencias profesionales el pago de la prima será a cargo exclusivo de la empresa y cuando se trate de embarcaciones en las que se remunere “a la parte” la cotización podrá deducirse del “Monte Mayor” o “Montón”.

La iniciación de la prestación de servicios y realización de actividades comprendidas en el campo de aplicación de este Régimen es el momento determinante del nacimiento de la obligación de cotizar y ello aunque no se hubiese cumplido la obligación de solicitar el alta y la afiliación.

La obligación de cotizar subsiste hasta la presentación de la baja, pero la baja no producirá efectos extintivos si el trabajador sigue reuniendo las circunstancias que determinaron su inclusión en el campo de aplicación.

El sistema de recaudación de cuotas de este Régimen presenta importantes peculiaridades respecto al General con la finalidad de facilitar el cumplimiento de la obligación de cotizar y en atención a las circunstancias especiales en que se encuentran los trabajadores afectados. Cabe distinguir entre un sistema general y unos específicos, pero teniendo en cuenta que las distintas modalidades recaudatorias pretenden facilitar el pago de la cuota, pero no afectan en absoluto al contenido y cuantía de las mismas.

Otros regímenes especiales

Empleados de hogar

Según la LSS se trata de los vinculados con los titulares del hogar familiar por una relación de carácter especial y se conforma como un Régimen Especial que no precisa de Ley para su desarrollo, que se efectúa por el D 2346/1696.

Existen algunas peculiaridades respecto al Régimen General en materia de cotizaciones y prestaciones. La base de cotización será fijada por PGE, el tipo a aplicar es del 22%, 18’30 % del empleador y del 3’70 % del trabajador si presta servicios de manera permanente y exclusiva, pero si el empleado presta servicios con carácter parcial o discontinuo a uno o más empleadores la suma de cuotas corre exclusivamente a cargo del trabajador, considerando tiempo parcial el prestado durante un tiempo inferior a 80 horas de trabajo efectivo al mes.

Minería del carbón

Este Régimen se regula por el D 298/1973, siendo las prestaciones en líneas generales similares a las del Régimen General con algunas mejoras que afectan fundamentalmente a las prestaciones de vejez e incapacidad permanente.

La cotización por las contingencias y situaciones cuya gestión tenía encomendada el mutualismo laboral se realiza sobre salarios reales sin sujetarse a limitación impuesta por la base máxima del Régimen General para cada trabajador según su categoría profesional. Sí se aplican los topes mínimos y máximos absolutos que estén vigentes en dicho Régimen General.

Las bases de cotización para situaciones y contingencias distintas de las profesionales se normalizan anualmente por categorías profesionales y con aplicación diferenciada según zonas geográficas: Asturias, Noroeste, Sur y Centro Levante.

Integración de determinados Regímenes Especiales en el Régimen General y en el Régimen Especial de trabajadores por cuenta propia o autónomos

La Ley 26/1985 dispuso la integración en el Régimen General o en otros Especiales de los Regímenes Especiales de trabajadores Ferroviarios, de Artistas, de Toreros, de Representantes de Comercio, de Escritores de Libros y de Futbolistas, facultando al Gobierno para que fijara las normas y condiciones de la misma. La integración se realizó mediante RD 2621/1986 que utiliza los criterios contenidos en la LSS de 1974 y prevé un prolongado periodo transitorio en el que se procede a la acomodación definitiva de los mecanismos financieros y protectores de los Regímenes desaparecidos con los que son propios de los Regímenes de su respectiva integración.

Los términos y condiciones en que todos estos colectivos tienen derecho a percibir las prestaciones por desempleo se regulan en el Tít. III de la LSS, y en varios RD.

En el Régimen General de la SS se integran los siguientes Regímenes Especiales en la forma y condiciones que para cada uno establece el RD 2621/1986:

  • Trabajadores Ferroviarios

    • Se produce la integración, pero con reducciones en la edad mínima de jubilación respecto a la establecida en el Régimen General para trabajadores ferroviarios pertenecientes a grupos y actividades profesionales de naturaleza especialmente peligrosa o penosa.

  • Jugadores Profesionales de Fútbol

    • A efectos de cotización por contingencias comunes las bases mínimas y máximas se adaptan a ciertos grupos de cotización del Régimen General en función de la categoría del club.

    • La cotización por contingencias profesionales se efectúa aplicando la tarifa de primas establecida en el RD 2930/1979.

    • El RD 2872003 integra en el Régimen General a los deportistas profesionales comprendidos en el campo de aplicación del RD 1006/1985 por el que se regula la relación laboral especial de los deportistas profesionales, y que no hubieran sido con anterioridad incorporados de manera expresa en el Régimen General.

  • Representantes de Comercio

    • La regulación peculiar se mantiene respecto con la formalización de la afiliación, altas, bajas y demás variaciones producidas con posterioridad a aquélla que son de la responsabilidad del propio Representante de Comercio, en relación con la cotización son ellos mismos los sujetos responsables de la obligación de cotizar.

  • Artistas

    • Las modalidades de integración afectan fundamentalmente a la cotización, estableciéndose una asimilación a varios grupos de cotización del Régimen General de las distintas Categorías Profesionales de este tipo de trabajadores fijando una cotización a cuenta y otra definitiva al finalizar el ejercicio económico. Se mantienen también especialidades en materia de incapacidad temporal y otros subsidios y en relación a la posibilidad de reducciones en la edad mínima de jubilación.

  • Toreros

    • Las peculiaridades de su integración afecta a las altas, bajas y demás variaciones posteriores a la afiliación; a la cotización, con asimilación de categorías profesionales a diversos grupos de cotización y con cotización a cuenta con posterior cotización definitiva al cierre del ejercicio económico; al concepto de accidente de trabajo; a la incapacidad temporal y otros subsidios y a la reducción de la edad mínima de jubilación de los profesionales taurinos.

    • Los términos y condiciones en que todos estos colectivos tienen derecho a percibir las prestaciones por desempleo se regulan en el Tít. III de la LSS, y en varios RD.

  • Escritores de Libros

    • Se integra en el Régimen Especial de los Trabajadores por cuenta propia o Autónomos.